30 enero 2012

mi historia hard coccori core, parte 06

Alrededor de Alice Donut florecían bastantes bandas del sello que los editaba (Alternative Tentacles, del gran Jello Biafra, padre del punk estadounidense, o casi), que por supuesto caté y disfruté (mención de honor a Nomeansno) pero desde otros lares una cabeza inquieta del punk montaba otra vía para el core.
Frente al desmadre que movía a cierta sonrisa de los Donut (tanta locura en el fondo arrastraba mucho humor) Steve Albini era, es, cosa de poco jajá. Desconociendo su obra previa pero adorando un puñado de sus producciones (Pixies, PJ Harvey...) cuando montó otra banda en el 92 (ya había tendio dos antes) tenía que ir a por aquello.
Y aquello es canela fina... Albini,junto a Bob Weston y Todd Trainer, vinieron a redefinir el hardcore. El gafas ya lo había hecho en los ochenta con Big Black y con Rapeman, pero Shellac (que parte de estos últimos en su sonido) va un paso más allá. Frente a otros postcoretas, lo suyo no es explosivo, ni loco. Tampoco cerebral a la Fugazi, sino una suerte de rock con ganas de causar estragos con los mínimos útiles posibles. Todo suena áspero en la banda, y cada sonido cae como un martillo o como un cuchillo en el punto justo para hacer el mayor daño posible. No tiene nada que ver con la furia velocípeda del core ochentero, ni con los requiebros del postcore (aunque los tiene), sino con una especie de rock cabreado cantado por un psicópara desde su celda. Sabe que no puede matarte, pero va a demostrarte, con una simple mirada, que es, justamente, lo que querría hacerte.

No hay comentarios: