11 enero 2012

TOLEDO, de Antena3

Receta toledana.


A continuación ofrezco a mis lectores una sencilla receta en 10 pasos para facturar una serie de televisión en un canal español generalista, bien sea Tele 5, A3 o la pública, Cuatro o incluso la Sexta.
1- Tómese un asunto trascendente, esto es, no una mirada crítica o un retrato del presente o una revisión autoconsciente de un género narrativo ni nada así, sino.. un "basado en hechos reales", "pasado cercano", "Nuestra Historia", o "Personaje famoso". O cualquier otro al que pueda el metre aplicar la frase "así fue", "de modo que esta es su vida" o "cómo me acuerdo yo de esto".
2- Contrátese a un grupo de actores del talento de una esponja para lo actoral (y no hablo del Gran Bob, claro, sino de esponjas vulgares, inanimadas)
3- Fotografíese con alto contraste, y no se olvide de calzar un contraluz por capítulo (bien, esto a veces se omite, pero es muy habitual... contrasta, que algo queda).
4- Argumentalmente no dejemos JAMÁS de caer en el tópico. La cuestión no es elaborar, sino entregar algo frugal, para todos, y que suene a conocido antes de comenzar. Por ejemplo una medievalada hispana que comienza con unos hermanos que pierden a su madre ante sus propios sufrientes ojitos a manos de los malos de turno. Blanco y en botella, vamos.
5- La música, que no falte. Mejor, la música que no pare. Ahí, siempre, enfática hasta aburrir a las esponjas. O a los actores, me da lo mismo.
6- Una variante tradicional de nuestra receta es sablear descaradamente un producto sajón. Se me ocurre, porque ya lo están anunciando, hacer Prison Break a la lolailo. Total, el espectador de nuestros canales favoritos no conoce nada que no sea el sueroral que le administra nuestro canal televisivo. No conoce Prison Break, ni los Tudor, ni Roma, ni... o los conoce, pero qué más dará, si vende.
7- Pese a que con todo lo previo se pueden imaginar ustedes el olor, empeoremos el cocido  toledano con esa especia picante, los anuncios, a mansalva, por favor. La TVE libra de este original cus-cús. De momento.
8- Permute estos elementos en las diferentes recetas, varíelos el cocinero ligeramente, cambie el orden de los factores para no evidenciar que se hace siempre el mismo producto. Titule cada "nueva" serie, por supuesto, y no lo haga con un número, que queda cutre ("Serie nº01", "Serie nº 02"... no, por favor: Toledo, Hispania, etc)
9- Hablé de esponajas.. no se olvide el cheff de las Viejas Glorias... eso sí, aquellos actores cuyo pasado permite deducir que saben su oficio, habrán de ser férreamente dirigidos para que no lo parezca. Sí, hasta el enorme Fernán Gómez podía actuar mal, en las manos adecuadas.
10- No vean nada que venga de fuera, sea por el maligno método de la descarga o por visionado en canal de pago o gratuito (cuidado, las cadenas "normales" nos engañan, comprando a veces una de esas series). No sea que el catador se envicie con un cosecha HBO. Luego, lo garantizo, el Don Simón no gusta.

Todo lo cual pueden aplicarlo a Toledo, donde a mayores y como postre, les aseguro que el significado del término "ralentí coñazo" ha cobrado (¡y en solo diez minutos iniciales!) nuevas y colosales dimensiones.
Ala, otro éxito de público y crítica de Antena 3, pues qué bien... ¿siquen con el capítulo piloto aún? No debería hablar de él, no pude acabarlo. de hehco vi poco, pero este post no queire centrarse en "Toledo"; que mañana estrenan otra. Y luego, y luego...

9 comentarios:

Anónimo dijo...

El resumen de tamaña gesta televisiva es que se trata de un "pestiño infumable". Creo que los tiempos de las obras de Estudio que se hacían en los 70 no volverán. Incluso no son capaces de hacer algo digno con temas que podrían ser interesantes. Lo primero que intentarían es hacer una representación tipo "love story medieval", dado que "sin tetas no hay paraíso". En segundo lugar, como en el instituto "uso de la historia como pretexto", en tercer lugar la hsitoria se diluye en un "buenos contra malos" en donde, como en las películas del Far West, ya sabemos que los malos son "los otros".
Hacer un prision Break es fácil, sobre todo si uno ve Celda 211. pero las series de titnes históricas, salvo Cuéntame (a pesar de determionadas tramas paralelas) o incluso las primeras temporadas de Amar en tiempos revueltos, no superan ni los títulos de crédito.
A mi me pareció lamentable.
saludos benquerido Octavio

Aurei dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo Octavio; pero, lo cierto es que la televisión nos da lo que el público consume. El gran público me refiero; y no porque sea grande, sino porque es masivo. Las series contienen los elementos necesarios para embobar y no hacer pensar... "que pase el rato sin que yo me entere de lo insulso de mi existencia"

Poner series de más calidad, tiene la consecuencia de perder inmediatamente gran parte del público, la contrapartida es que el público que tendrían estaría altamente satisfecho; pero en la tele no se va al público en concreto y a la esspecialización por segmentos sino siempre y casi exclusivamente al "gran público".

Y no sé si es que a fuerza de ver esta televisión o ya antes, pero cada día es más "gran" y cada día es más "nopensar"

monsieur le six dijo...

No estoy de acuerdo con Aurei. La gente no pide mala calidad. Es cierto que a veces productos malos triunfan, pero la deducción de que triunfan porque son malos es falsa.

Estos sucedáneos no son producto de una demanda de la gente, sino de los productores avariciosos y cobardes que prefieren invertir en una copia barata de algo que ya saben que funciona en otra parte ("los Tudor", "Águila Roja"), que currarse una serie buena y arriesgar en algo bien hecho e innovador. Intentan copiar una fórmula hasta quemarla, con la excusa de que "es lo que le gusta a la gente", pero no: a la gente le gusta eso, pero bien hecho, no la copia mala que has hecho tú.

Las series bien hechas funcionan, véase casos como "IT Crowd" o "Sons of Anarchy", series de calidad a las que el público a premiado como merecen. ¿De verdad creemos que "Toledo" va a ser un éxito de público? Me pregunto cuántos serán capaces de aguantar los capítulos que quedan.

Ollo dijo...

Estoy de acuerdo con el matiz de Monsieur le Six. Creo que el público no sólo no pide mala calidad, sino que es plenamente consciente de la poca calidad de ciertos productos que consume.

Es cierto que la basura rosa arrasa en audiencia, pero no es menos cierto que en aquel breve paréntesis tras el Tomate y antes del Sálvame no hubo hordas de espectadores demandando esos productos. Quien consume esos programas es consciente de su nula calidad y lo sustituye por cualquier otra cosa.

Si de buscar culpables se trata y sin eximir a quien se deja llevar, creo que hay que señalar a las productoras y a las cadenas, que deben ser conscientes de que no sólo "ofrecen" productos a los espectadores, sino que además contribuyen a crear gustos y tendencias. Los programadores "crean" espectadores, que no pueden elegir aquello que no se les ofrece. La responsabilidad de los programadores es mayor. Deberían leer Spiderman.

En cuanto a este tipo de series, o que a mí me llama la atención es el continuo rebote de actores de una a otra. Hay más series que actores, parece. Y otra cosa, un amigo mío decía hace años que un actor no salía de casa sin un maletín con disfraces de "profesiones", por si lo llamaban para una serie. Hoy, parece ser, lo que llevan en la mochila son trajes de época.

Aurei dijo...

Monsieur le six, creo que tienes mucha razón al decir que los productores prefieren hacer malas copias de algo que ya ha funcionado que dedicarse a hacer algo bueno, a innovar o al menos a hacer copias de calidad. Pero Monsieur le six, si a la gente le gusta eso;pero bien hecho, y no las copias de mala calidad ¿por qué lo ven?

¿Por qué los productores pueden permitirse eso? Se lo pueden permitir porque la gente lo ve.
...

Y no estamos en un momento en el que sólo existen dos cadenas, o en el que la única forma de ver televisión sea a través del televisor, o que el único ocio sea la televisión. Tenemos ahora más que nunca a nuestro alcance casi toda la programación mundial, y no tiene que ser de pago, en internet hay páginas estupendas para ver series o películas. Si el “share” es así de alto, no es por falta de alternativas…

Aurei dijo...

Ollo, también estoy muy de acuerdo contigo; pero es que creo que se trata de dos focos distintos. Por un lado están los productores y su desidia y poca responsabilidad al conocer el peso que tiene en una sociedad cualquier massmedia.
Ese es un foco y claramente sería deseable un cambio de actitud y de estrategia.

Nadie niega el poder educativo que tienen y lo que sería moral y deseable; pero no podemos olvidarnos de la libertad de cada individuo y de las facilidades que hoy tiene.

El otro foco, los espectadores y su capacidad para decidir, boicotear, etc. No veo muy fácil que alguien me haga ver que no estamos en un momento en el que en general apetece quejarse mucho y pensar poco; dejarse llevar y actuar poco...

monsieur le six dijo...

Aurei, no tengo la respuesta segura a lo que preguntas, pero creo que la razón es el miedo a fracasar o, si se prefiere, el vicio humano de tender a la solución fácil.

Pongámonos en la piel de un productor que sólo busca cubrirse las espaldas, ganar dinero fácil, y al que la calidad artística se la pela. Vemos que ciertas series históricas funcionan y dan pasta, así que decidimos hacer una. La pregunta es: ¿invertimos tiempo y dinero es buscar buenos guionistas, buenos actores, en supervisar que el producto sea de calidad, etc.? ¿O bien contratamos a alguien que haya tenido éxito en alguna otra serie, colamos un par de tías buenas, algún mozo guapo, solicitamos un guión facilón y sencillo, y sobre todo montamos una campaña publicitaria de tres pares de narices para que tooodo el mundo sepa de nuestra serie? Pues lo cierto es que muchos productores prefieren lo segundo.

Entonces viene cuando alguien dice: "pero la gente lo ve". Vamos a ver: es un horario de máxima audiencia y tras un bombardeo constante en A3 sobre la serie, sería muy jodido que la gente no viera al menos el primer capítulo. El segundo ya lo verá mucha menos (por ejemplo, yo ya no me lo pienso tragar), pero seguramente entre los espectadores a los que les da igual ver algo de baja calidad (que no son pocos), más los que se quedan a ver si sale alguna teta (que alguno habrá todavía) y alguna niña enamorada del protagonista, pues ya tienes un nivel de audiencia que quizás no será una pasada, pero te garantiza un nivel de "share" aceptable.

No olvidemos que los responsables de la cadena no te van a juzgar por la cantidad absoluta de espectadores, sino en comparación con la gente que en ese momento ve las otras cadenas en abierto. Y lo cierto es que, en este clima general de falta de calidad, tienes una cierta seguridad de que no habrá muchas series fantásticas en casi cualquier otra cadena. Tú pon una serie de calidad en abierto a esa hora, y ya verás como casi nadie ve la tuya.

Por un juego de equilibrios, el sistema tiende a estabilizarse en un punto en que todas las cadenas echan cosas comparables a las mismas horas, justamente por eso, porque si no, un producto desbancaría todos los demás. Cuando eso ocurre, el programa con menos share se descarta, y la cadena perdedora busca un producto copia del que va ganando. Este nuevo producto atrae parte de la audiencia del que tiene éxito, y ya tenemos otra vez estabilizado el sistema. Por eso se crean "franjas" horarias para el corazón, para las series de humor, para las películas, etc. Y por eso también hay "modas" en las series. Hace un tiempo fueron las series contemporáneas más o menos humorísticas y simpáticas ("Aida", "Aquí no hay quien viva", etc.). Ahora se lleva lo histórico. Mañana, quién sabe. Todos van como locos intentando copiar la fórmula que triunfa en ese momento y la ponen en la hora a la que parece que triunfa. Sin parar. Hasta que queman a la gallina de los huevos de oro, y buscan otra.

Tú dices: "¿Por qué los productores pueden permitirse eso? Se lo pueden permitir porque la gente lo ve." Yo lo que digo es que, no es que se lo puedan permitir, sino que el sistema les empuja a ello; y la gente acaba viendo "lo que echan a esa hora". Si es de peor calidad, pues se conforman. ¿O es que aún no conocemos las costumbres televisivas de las familias de este país?

Yo creo que lo que se busca es que, en caso de que fracase, no te pueden acusar de haber hecho algo disparatado: tú has apostado por "lo que funciona", por ese producto abstracto que es "lo que la gente ve". Has hecho "lo lógico". ¿Te ha salido mal? Pues la culpa es del director, que no ha sabido plasmarlo, pero no porque la apuesta fuese absurda. Y te cubres las espaldas. A costa, claro, de sacrificar cualquier riesgo, cualquier innovación y cualquier verdadera ambición artística.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Hace tiempo leí en público un manifiesto, o una queja, o algo así, de un grupo/asociación/nomeacuerdo de guionistas españoles, lamentándose de que la situación actual NO les permitía desarrollar su oficio, sus ideas. Su talento.
Yo estoy con monsieur (por cierto, ¿bienvenido por acá?), aquí quien ahoga al talento es La Empresa, así, a lo cazurro. La pela es el contaminante, porque porras, España es país de talento. Literario, artístico, escénico... siempre lo ha sido y no entiendo porqué si miramos nuestras teleseries actuales desaparece como por arte de magia (historias de mierda, actores de mierda, meierda y más mierda, vamos a hablar claro, post scriptum)
pero luego el cine está ofreciendo cositas interesantes, y actores como Tosar bordan lo que le pongan por delante con categoría. La TV sigue siendo en España una caja pequeña, un residuo, un negocio antes que un arte.
La desgracia es que marca la tendencia.
Yo, en serio, lo que sí no tengo claro es que si se da a "la masa" The Wire o Mad Men no prefieran las gominolas del Cuéntame, Águila Roja o la bio de la Duquesa de Alba.
Porque no tengo claro si ese axioma de que la gente "sí sabe" no se restringe quizá a cierto target o sector (por cierto, el que los mass media dibujan como "delincuentrs descargadores") pero un espectador común popular ya está contaminado. Por las muchas series fofas, por la telerealidad, por los programas vbasura de telecinco y la supuesta "otra vía" populachera de la demás cadenas.
Supongo que la calidad habría que buscarla en canales elitistas, como Plus Xtra o así (que yo no disfruto, conste).

Octavio B. (señor punch) dijo...

"hace tiempo leí en Público (el diario)", entiéndase