28 febrero 2012

CISNE NEGRO, de Darren Aronofsky


Pues menudas caras de palo se le habrá quedado a más de uno y de una al ver esta película en el cine... yo ya había leido en su día que no, que "Cisne Negro" tiene poco que ver con los tópicos oscarizables, que la danza es una percha para temas autorales, que esta cinta no es un paseillo esteticista entre tutús y primeros planos de zapatillas de ballet con música deTchaikovsky todo bonito.
Aronofsky no es un director cómodo. No se mueve en la radicalidad absoluta pero sí se acerca a los terrenos viciados de David Lynch o al Egoyan más barroco. Y en esta cinta que tanto sonó por su tema (papel envoltorio, trampa para moscas) y por sus premios (Portman pillando el Oscar con cara de niña buena) el objeto tratado no es el ballet, sino la obsesión en abstracto. Una obsesión absoluta, infringida por una personalidad insegura, un permanente autosacrificio por algo (en este caso, la danza) y una autoridad superior a todas luces dañina (la madre).
Cuento oscuro y turbio, rayano con el terror psicológico (no, nada de roces, esto se hunde en la oscuridad del pavor), que obvia las narraciones más convencionales y se carga de metáforas como la omnipresencia de espejos (desde donde observa "nuestro otro"). Con pocos asideros emocionales para el espectador, la cinta es una odisea al interior de un ego dispuesto al sacrificio personal por lograr la perfección. Y bien podría haber sido una obra maestra, perfecta la cinta también, si no resultase en ocasiones algo desaforada, sin medida. Pero sin duda resulta uno de los más certeros desafíos al mundo de los blockbusters adultos. Que este horror de deseo, autoflegelación, sexo reprimido y muerte se codease en alfombras rojas con caramelos y caricias del palo de "El discurso del rey" (una absoluta convencionalidad, eso sí, muy entretenida, como suelen serlo las convencionalidades hechas con oficio) es casi el mayor mérito que podemos darle a su autor. Bueno, y una Natalie Portman que borda su personaje.

4 comentarios:

Int dijo...

Para mí es una montaña rusa: por un lado, me parece la mejor película de Aronofsky y un ejemplo de su visión atronadora y arrolladora del cine. Aronofsky coge al espectador y lo zarandea: una centrifugadora de los sentidos.

Pero, al mismo tiempo, se vuelve a poner en evidencia la tendencia por el tremendismo de su director. Su obsesión por impactar y noquear al espectador sin reparar en nada. Algo que echaba al traste "Requiem por un sueño" y que aquí está a punto, pero gracias a la ausencia del tonillo moralista de aquella se llega a salvar.

La impresión final que tengo es que con "Cisne negro" Aronofsky se asoma al vacío pero el vértigo que produce le da miedo y se retira, sin atreverse a lanzarse como sí lo hacían sus evidentes modelos aquí: Cronenberg, Polanski o Argento.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Polanski, qué cierto... y cronenberg ya no lo menté `porque cae de cajón, aquí hay nueva carne...
Pero como dices, está por debajo, es un director que, parafraseándome el post, no se mueve en la radicalidad absoluta pero sí se acerca a los terrenos viciados de directores que fueron más valientes... y por otro lado, está claro que montar un engranaje publicitario hablando del ballet y qué duro es, cuánta disciplina... y ofrecer luego este relato casi onírico, tela (por cierto ¿Argento? interesante.. no soy entendido en el italiano ni en el giallo, peor supongo que algo hay)

Int dijo...

Que la acción se sitúe en una academia de ballet echa lazos con "Suspiria", la obra maestra de Argento y una de las catedrales más subyugantes a la vez que hermosas que se hayan construido en los terrenos del cine de terror, que igualmente transcurría en una academia de baile. Además que los momentos más granguiñolescos de "Cisne negro", así como sus giros narativos, nos recuerda inevitablemente al sadismo propio del giallo.

gervilches dijo...

¿Has visto 'Pi'? Ahí sí creo que se lanza al experimento más o menos radical. Claro, eran sus inicios. Luego se convirtió en un director "mainstream" pero con su voz autoral definida... A mí me gustó mucho 'The Westler', a ver qué tal este Cisne Negro, que todavía no la he visto.