27 marzo 2012

Desafío Everest, el escalador y la caída

En el pasado defendí "Desafío extremo"; el alpi-show de Jesús Calleja, por fresco y emocionante. Dentro de un orden, era un programa que se podía ver. Que veía. Con agrado, además, siempre bien enfocado el "de qué hablamos", claro.
Pero su enésima reencarnación ha supuesto el patinazo definitivo en una carrera meteórica hacia la impostura y el fraude. No, no digo que el alpinista y sus polluelos no estén realmente documentando ahora el entrenamiento de unos novatos y la hazaña de escalar el Everest (ya sería el colmo) sino cómo se ha convertido un programa de aventura con dosis justas de amarillismo y vida cotidiama a 5000 metros, en un reallity con todas las de la ley.
Ya lo fue hace un tiempo y supo esquivar las curvas peligrosas, pero parece que Cuatro, cada vez más de Cinco, quiere carnaza. Quiere memos dándolo todo en pantalla (para el caso, chuletas de discopija poligonera, yuppies creídos... curiosamente la sección femenina es menos taradita que la machomen), quiere gestos para la galería (ese 'personal trainer' sacado de un casting para "La chaqueta metálica" que ya era bufo en ediciones pasadas y aquí directamente Fofitea en pantalla... solo le falta la gracia de "en Kansas solo hay vacas y maricones, y no te veo los cuernos"), pruebas dignas de "Supervivientes" en plan deglutir aquello que, por cultura y estómago, no estamos capacitados para saborear... provocando densas vomitonas (una sugerencia para el futuro, que el regurgitado se haga directamente a la lente), y un tristísimo etcétera que inutiliza los (pocos) buenos momentos (Jesús Calleja sigue teniendo don ante la cámara) y casi hace olvidar que aquí de lo que se trata es de subir el pico más alto del mundo, o casi, sin preparación física y mental prerevia.
Mucho pan y circo y poca escalada.
"Desafío Everest", más cámaras y menos desafíos extremos.

1 comentario:

Julio pi dijo...

yo llegué a estar enganchado a "desafío extremo" en las primeras temporadas, los domingos por la noche era cita obligada frente a la tele.

La primera vez que metieron a "gente de la calle" lo vi por inercia, y aunque no me desagradó del todo ya empecé a olerme por donde iban a ir los tiros.

La segunda vez, con lo de la cascada del salto del ángel consiguieron que no tuviese ganas ningunas de verlo, lo vi online y en ratos muertos.

Y han conseguido hartarme tanto que ya ni siquiera he visto la última temporada en la que sólo salen ellos, esa en la que se estrelló con el globo en un río.

Con esta chorrada del desafío everest lo único que he visto ha sido una promo en la que tenían que beber el te sherpa ese y que uno se hinchaba de vomitar, pues eso, que vomite él que yo no quiero.

Por cierto, el programita especial con Jesús Vázquez fue otra bazofia, para hartarse de reir con el supuesto cambio de vida que pregonaba para terminar presentando el mismo programa para la misma empresa.