26 abril 2012

Una charla sobre historieta parte 2

Ayer, segunda charla sobre cómics en el colegio. Si la 1ª fue para niños de 11 años, esta, para muchachuelos y muchachuelas de 13 o 14. E.S.O. Más empaque, porque si la anterior se desarrolló en el aula y con dos clases, esta fue para tres grupos y en un salón de actos, con un proyector que lanzaba el power point a una gran pantalla.
La puesta en escena estaba más cuidada, pues los chavales a medida que entraban tenían esta imagen ya activa en "el cine":

En ese guión no escrito pero irrenunciable, a medida que los preadolescentes llegaban ocupaban las terceras y cuartas filas. Ver bien, pero no el 1ª, que da miedito, ah, qué edad... Pero al final se ocupó todo el salón, claro (unos sesenta chavales... el año que viene serán ochenta, con la bendición del ministro Wert), y fuí presentado como"Experto" en mayúsculas. Tampoco se mintió, que si escribo aquí y allá...
Bien, claramente es otra edad (fascinante cómo en dos, tres años, las actitudes pueden variar tanto... silencio, risitas, comentarios a la oreja...) pero igualmente mi táctica fue desdramatizar. "Hola a todos y también a mi vecina" fue mi entrada "¡Es esta!" me contestan entre risas... Sí, mi vecina, entre el público, mi percha para echarnos unas risas de entrada.
Y la charla: esta vez la encaucé, claro, de un modo diferente... "no tiene sentido porque sois más mayores y tal y tal, hacer lo que hice con vuestros compañeros de diez, aquí todos entendéis qué es un bocadillo y una viñeta... así que..."
La idea fue repasar mi pequeña historia de lector. Ego total, vamos... creo que les hace así más gracia, porque me paseo por su propia edad. Arranqué explicando que los cómics tienen más de un siglo, pero que hoy por hoy siguen de actualidad y adaptados a los nuevos tiempos. Y que yo también leo hoy por hoy cómics adaptado al silgo XXI... pero que llevo muchos años leyéndolos. Incorporo una foto de mí mismo con diez u once, leyendo un Tintín. Afortunadamente no supuso carcajada total, pero sí alguna sonrisa... es lo que quería, dar un tono de cierto vacile y relax.
Y a partir de esta terrible imagen que documenta el paso del tiempo, comienzo a dibujar, con un pase de diapos, el perfil de un típico lector que comienza de niño  y llega a esa edad (la de ellos) en que aquellos tebeos los ve "de niño". Y lo deja. O no. Y entonces descubre las posibilidades del cómic como lectura para adultos, como "arte" (imagen trampa, arte pictórico, Breccia padre), y entro a saco con Maus. Es el final del proceso, es el cómic que leo hoy, "como señor mayor".
E igual que en la charla anterior, a partir de aquí pasé de un discurso articulado que describe determinado proceso, a un desfile de obras seleccionadas "para vosotros". Intento que sean sorprendentes, diferentes, pasar por distintos tonos y latitudes, temas, etc.
Y vuelvo a dejarr cómics reales, para que los manoséen y curioséen. Bastantes de los citados en las diapos. En esta ocasión dicha variante resulta más tranquila que la algarabía que tal operación provocó en los pequeños. Mejor.

¿Conclusiones? Les gusta el tema, hablan entre ellos, exclaman ante la 1ª imagen que les propongo de "Invencible" (les comento que es un tebeo del de "Walking Dead", que por supuesto ven en la tele... sí, zombis, a veces las canas nos hacen ser conservadores...¿cómo no va a encantar esa serie a un chaval de trece años?.
Y más cosas: se quedan patidifusos con los temas que proponen "Maus" y "Historia de una rata mala", y aunque más tímidos que los enanos, muy cortados y con hilillos de voz, participan con alguna pregunta: ¿qué es más importante, la escritura o el dibujo? (curioso, o no tanto, esta se repitió en ambas charlas), ¿es el cómic un buen modo de inventar tus propios mundos?¿Haces cómics? Aquí le dije que los hice hace mucho, que soy restaurador de arte y tengo mano para el dibujo, pero que lo dejé porque es laborioso y muy difícil... que en fin, "me rendí". Para que, bueno, vean que NO es una cosa fácil, les digo que si quiero hacer un cuadro de mi hermana (jeje, no tengo hermana) en una tarde, dos, diez... lo hago. Si quiero hacer un cómic de la vida de mi hermana, puedo tirarme un año entero para acabarlo... ¿tonterías? quizá (o no), pero que creo les dan la perspectiva de lo enormenente laborioso que puede ser hacer cómics. Me preguntan también si se gana dinero haciendo cómics, y qué voy a decir... que sí, si eres bueno, si te mueves... que el dibujante de cómics puede también hacer chistes en periódicos, ilustración publicitaria... o que si tiene suerte puede trabajar de autor de cómics, si vende mucho, si llega a gustar. Si se es muy bueno, vas a vivir de los cómics, incluso. Más: dos chavales, unos gemelos, son mayores pero asisten porque les gustan y hacen cómics. Están tan cortados que aunque la profe les obliga a hablar, el murmullo es ininteligible y yo no he venido a hacértelo pasar mal. Paso de puntillas y les dejo descansar en sus butacas, que disfruten la charla. Hablamos de un taller de cómic en el colegio. Hay interés, se levantan manos, "yo me apuntaría". Todo esto es MUY bueno, creo que hay que "atacar" a los colegios, creo que en vez de perder el tiempo discutiendo en blogs cosas insustanciales, todo el que tenga  a mano un centro puede hacer lo que yo hice si le surge la oportunidad o la busca activamente, porque una charla son 40, 50 almas que por primera vez contemplan los tebeos de un modo nuevo. De NUESTRO modo. Si de esos 50, 10 "descubren" el medio... bueno, multiplica por todos los freaks que conoces, gente comiquera de los blogs, los foros, las redes sociales... Vale, quita a todos los que no son padres/profesionales... pero oye, no hace falta escribir en un periódico para preparar un Power Point y hablar media hora en el cole de tu barrio.

Por cierto, ¿sabéis qué cómic sí que conocía alguno de los asistentes, no pocos, por cierto?
"Maus".
Repito la edad, trece años. Recupero un runrún obtuso en el fandom, tebeos gafapastas, minoritarios, mal dibujados... Si lo recalco es porque me sorprendió MUCHO, claro... me pensé bastante si hablar o no de 'Maus' con niños de trece... mi sorpresa, comprenderás, fue mayúscula.
The times they are' a changing, sí.

ea, el power point:

Y mi primera charla, aquí

4 comentarios:

gervilches dijo...

Qué bien, Octavio, nuevo éxito. Los chavales de 13 años, que hace dos eran dicharacheros y entusiastas, se han convertido e adolescentes tímidos y reservados, sí. Es curioso. Luego cuando están en grupo sólo entre ellos, no paran de gritar y hacer el cabra xD. Me quedo con los de Maus MUY significativo. Es un tebeo que realmente ha traspasado una línea, y no la típica de la que hablábamos de pasar al mundo de la cultura sin más, a ser conocido por los lectores inquietos... No lo sé, pero probablemente no todos esos chavales que lo conocían son ávidos lectores de literatura o están al día de las tendencias culturales vía Babelia... Y eso es muy bueno.
Te doy las gracias otra vez porque estoy convencido del valor que tienen charlas así para dar a conocer el cómic (sin proselitismos, simplemente poner al alcance de estudiantes un medio que no está en sus currículos educativos). Y, joder, sí, todos deberíamos animarnos a hacer cosas así si tenemos la ocasión.

Anónimo dijo...

Un abrazo y felicidades

Mirlo

Octavio B. (señor punch) dijo...

GRACIAS mIRLO,
Y SÍ, gER, EVIDENTEMENTE TENER HIJOS EN EDAD ESCOLAR ES UN MODO ÓPTIMO PARA (uy, perdona las may) ...para "penetrar" lo procelosos muros del centro educativo.

OAyuso dijo...

Qué bonito. Me he emocionado y todo, porque te he visto hablando, todo entusiasta, me he imaginado tu foto con Tintín (un amigo mío tiene una foto de su hija de tres años viendo un cómic de Eisner) y bueno.

Hace poco me entrevistó un chaval de diez porque tenía que hacer un trabajo entrevistando a alguien. Y, como le gustan los cómics, eligió el tema. Es el hijo de un amigo mío.

Mis amigos son guays.