12 mayo 2012

LEE RANALDO Between the Tides and the Times

Ranaldo, patriarca de lo alternativo
Lo admito: de entre los miembros del cuarteto Sonic Youth siento debilidad por Lee Ranaldo. Esto si no estás en el meollo de qué es la Juventud Sonora te puede parecer raro. ¿Es el cantante líder o algo así? No, no... te explicaría entonces que en la seminal banda noise hay cuatro componentes, y que carece de frontman (bueno, no, Thurson Moore lo sería, pero por pocos puntos...), que el peso se reparte, que no hay un líder claro, que la prensa puede gozar de una entrevista igual de interesante con cualquiera de sus cuatro miembros. Y a mí me gusta Ranaldo. Me gusta tanto su pinta de buen tipo pero capaz de vivir la vida loca, como su aura artie (es poeta, escritor, fotógrafo, y en sus discos en solitario hasta ahora, un extremista experimental brutal, capaz de hacer en los ochenta un vinilo que se podía escuchar tanto a 33 como a 45 rpm.), Y me gustan sus temas en SY, claro. Mucho.
Por eso saber que sacaba disco en solitario y que sería un LP de canciones, no de ruido blanco, fue una excelente noticia.
No sabemos si tras la separación de Moore y la bajista/guitarrista/vocalista del grupo, Kim Gordon, Sonic Youth han pasado a mejor vida, pero sí que, sea esto es un adiós o un descanso largo, podemos comprobar que los miembros de la banda no se muestran ni perdidos ni creativamente secos.
"Between the Tides and the Times" nació antes de la presumible crisis, y tiene un aire de despreocupado optimismo en cada surco. Ranaldo se manifiesta cómodo en un papel de liderazgo absoluto (frente a una banda de lujo, figurazas de Wilco incluidas) y canta diez temas con su habitual cadencia, entre melancólica y desganada. Y se baja del rock noise para asumir nuevas facetas.
Este disco suena más a "Lifes Rich Pageant" que a "Confusion is sex". Más a R.E.M., en fin, que a Sonic Youth. Un ramillete de temas perfectamente aptos para radiofórmulas como "Off the wall", o "Angels" (lógicos singles del disco) o más derivativos, recordándonos que Ranaldo ha sido uno de los mayores revulsivos contra la estandarización de la guitarra eléctrica. Sin llegar a las cotas del grupo madre, aquí hay agazapado ese gusto por la deriva sonora, por ejemplo en la larga "Xstina as I Knew her" o en una inédita faceta acústica y casi pastoral ("Hammer bowls", deliciosa y trubia al tiempo)
Conclusión: ¿obra maestra? hombre, pues no. Esto no es 'Daydream Nation', ni puede serlo. Esto es la obra de madurez de un músico genial, uno de los más importantes de la historia del rock, que con 56 años cumplidos y una carrera musical de más de 30, se muestra aún ilusionado, talentoso y comprometido éticamente con el rock. Un rock para el que , parece, ningún miembro de Sonic Youth se va a permitir jamás entregar un mal disco (ojito a la carrera solista de Thurson Moore también).



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