04 mayo 2012

VENGADORES, de Joss Wedon

Uno tiene la sensación de que mucha gente no sabe ver cine. Que entrar en la sala oscura es aplicar un rodillo homogéneo. Como si prepararse para una película de Tarkovsky, un Lynch, un Frank Kappa o un Ben Stiller fuese lo mismo y hubiese que medirlo por igual. Pasa en cualquier disciplina que cuente una historia, lo sé, pero siendo el séptimo arte en más popular, quizá, se manifiesta con mayor ruido blanco, por así decirlo.
Si uno entra a su sala a ver "Los Vengadores" no debería estar pensando que se va a encontrar con lo último de los hermanos Dardenne, por ejemplo. Porque las intenciones son diametralmente opuestas. Se ha llegado a la infantil falacia (con ínfulas, que ya es lo peor) de categorizar por el mensaje, creando un baremo rígido según el tipo de mensaje. Si hablamos del paro un lunes soleado, hablamos de 'la realidad trascendente', de algo importante y por tanto de algo "bueno". Aunque sea un ramillete de topicazos pseudoprogres y una pomada que más que crítica es tópica. Si se trata de superhéroes, coño, son choradas, estupideces, mamporros... ¿Metemos a los vaqueros en ese saco? Porque que si alguien me dice que un western de Ford es algo cercano a la realidad y alejado de la mítica y los tópicos simplistas (no simplones), apaga y vámonos...
oh...
Vale, "Los Vengadores" de Joss Weddon es una película de superhéroes. Entendamos el género y sobre todo entendamos cómo lo entiende su director. Frente a Nolan (crepuscular, con contenidos de fondo adultos, reflexivo, utilizando el género para diseccionar qué es el acto heróico y el heroísmo así como su reverso diletante, villanesco), Whedon va por otro camino ( por cierto, el director ha guionizado con mucho éxito los cómics de X-Men, y es el responsable de "Buffy cazavampiros," serie que nunca me interesó pero que parece mutar a héroes y villanos de esquijama en vampiros posmodernos... es alguien que entiende y conoce el género, vamos). Sus Vengadores remiten a la esencia, mucho más pura que lo posmoderno de Nolan, de los héroes Marvel en los setenta y los sesenta. Lo barniza todo de un tono narrativo cercano a lo que se hace en "Ultimates" (esto es, hiperrealismo... ahí tenemos la devastación que provoca la batalla final... volveremos a "Ultimates" más abajo) y se deja influenciar por Warren Ellis en su imprescindible "The Authority". Ese cómic usaba los cánones de los añejos tebeos (esto es, acción a tope y enemigos más grandes que la vida) para plantear qué es el superhéroe. Frente a Moore y Miller en los ochenta, que trabajaban en primer plano, Ellis esconde su reflexión bajo capas y capas de acción a tope, invasiones extradimensionales absurdas pero maravillosas y emocionantes, y diálogos punzantes; pero al fondo describía un modelo que también defiende Whedon en esta cinta. Frente a la mirada psicopatológica de un Frank Miller o a la lectura política de Millar en "Ultimates", Whedon define la pureza simple, simplona incluso, de los superhéroes. Somos semidioses sobre la tierra y os vamos a salvar de lo que venga. A torta limpia ("Y si no podemos salvar la tierra, entonces la vengaremos" ¿puede haber una declaración más deux ex machina que esta, de Toni Stark en la película?)
¡uau!...
"Ultimates", sigamos analizando de dónde vienen las cosas.. claro, este es el cómic que regeneró al grupo vengador en 2002. Lo hizo político, mucho, y redefinió a los personajes. Y proyectó las aventuras maravillosas de los superhéroes en el mundo real. Si Hulk da una torta, su honda expansiva lanzará cinco coches y un bus que pasaba por ahí al otro lado de la calle. Y destrozarán varias tiendas, y el coche más pequeño de todos se incrustará en un primer piso. Esto, pienso, es lo que realmente ha tomado Whedon de Millar, el "verité-in-action" (menuda frase estúpida acabo de escribir, sí). Pero  "Los Vengadores", la peli, pasa de puntillas por la política: aunque la utiliza y críticamente, está muy lejos del discurso de Millar, donde el grupo era una invención gubernamental al que hay que poner en bandeja a la sociedad, esto es, sacando de la nada enemigos inventados, para salir en los medios y recibir apoyos gubernamentales. Luego la serie se fue de madre pero así comenzó todo: Los Vengadores como gran estafa.
Whedon no va por ese camino, o no se atreve o no le interesa. Él quiere hacer Pijamas, con mayúsculas, telúricos, estomacales antes que cerebrales, megadivertidos. Y batir el récord de "acción a tope" en una pantalla. Y que nos lo creamos.
¡¡eehh!!...
Bien, pues me lo creo, más que nunca, porque (como en los mejores apuntes de la fallda "Thor" de Brannagh, que en su primera media hora es de traca también) aquí  la acción es un espectáculo fabuloso, bien planificado (de hecho, mejor que nunca... atención a las escenas de lucha en plano general, qué serenas, qué lejos de lo común dentro del subgénero), porque los personajes son cuatro brochazos y no necesitan ser nada más (como los tebeos de los setenta, como la saga del Conde Nefaria que su título ya da risa pero si la lees en el registro pertinente es absolutamente vibrante), porque hace una perfecta recreación de clichés del género, como las peleas entre quienes deberían ser amigos por culpa d emalentendidos chuscos, estúpidos, ilógicos (pero qué más da, es la excusa para má estopa, más madera... más leches, vamos). Porque ¡Hulk machaca! y está como jamás ha estado en pantalla. Porque Robert Downey Jr. nació para este papel (Iron Man, El Hombre de Hierro).
¿Eh?...
Y porque nos pone contra las cuerdas a los lectores de tebeos: cosas como esta bárbara cinta vienen a demoler (para bien o para mal) al género en viñetas, que deberá replantearse por dónde seguir... hace años Art Spiegelman (gurú del cómic de autor contemporáneo)  comentó en el Salón de Barcelona que con los avances en efectos infográficos el cine supera al cómic en su capacidad de ofrecer maravillas fantásticas. Hoy esto es indudable, y "Los Vengadores" ofrece y amplifica todo lo que ofreció la serie de papel. Salvo la continuidad, en origen un magnífico einvento, pero...¿perenne?. Esa continuidad ha ahogado al género. La película la fui a ver con dos adultos que llevaron a sus hijos, no son lectores de cómics, no creo que conociesen ni a Ojo de Halcón ni a Viuda Negra ni a cualquier secundario (mucho menos los guiños, como ese final tras los créditos, miel de abeja reina para la boca del freak). Pero les gustó la cinta, "muy entretenida". Entraron al cine sin prejuicios, sabiendo que "Los Vengadores" es una se "Supes", no Ken Loach. Y lo entendieron todo perfectamente, bastaba con estar en la peli para captar el espíritu. Lo mejor que tienen los superhéroes es su esencia, no su rosario de argumentos encadenados desde hace décadas en una cadena de producción ilógica. No se me ocurriría recomendarles el cómic hoy a mis compañeros de sala, salvo quizá alguna recuperación de los setenta u ochenta cuidadosamente elegida, léase saga-Nefaria, léase saga-Korvak o así. No la maraña irrespirable de colecciones actuales, por supuesto.
Ahí está el doble éxito: 1º, "Los Vengadores" ofrece lo que el género debe ofrecer, lo amplifica incluso (es que la batalla final es de traca, alucinante y trepidante como pocas recuerdo), lo lleva a su esencia más pura, y 2º dinamita clichés molestos como la retroalimentación de un "universo Marvel" que no sirve de nada, que es una idiotez que sólo resta en vez de sumar, que es la cueva de un fandom perdido en sus laberintos argumentales y un enciclopedismo absurdo que no deja ver el bosque... malos tebeos. Todo lo contrario de esta cinta autosostenible, brutal, vibrante y divertidísima...¡Vengadores reuníos!¡En las pantallas de tu cine más cercano!

16 comentarios:

Juan Agustí dijo...

No puedo estar más de acuerdo con tu crítica. Un matiz: es cierto que los personajes están levemente esbozados (a pesar de los films anteriores), con la excepción de Iron Man (¡cada vez mejor! ¿no es increíble lo maravilloso que es el personaje cinematográfico?). Me parece maravillosa la escena de lapersecución entre Hulk y la Viuda Negra. Por primera vez, Hulk da miedo (como debería haber sido siempre)...
Otro dato: no recuerdo haber estado en un cine tan lleno desde hace muchos años.

Octavio B. (señor punch) dijo...

conste que el cuatro pinceladas no lo digo como algo malo, no en este contexto. ¿desde cuándo un MITO se hunde en laberintos psicológicos? ¿te imaginas al Capi en este contexto soltando cada dos pro tres dudas éticas y políticas? No, aquí tenemos un puñao de símbolos tan puros como el Heracles de David Rubín, esto es puro simbolismo.


de decho, no lo dije en el post y aprovecho aquí: CREO QUE HULK/BANNER es el más rico de estos personajes (más aún que Iron Man), un solo comentario explicando cómo contiene al monstruo, soltado muy estratégicamente, bien avanzado el metraje, deja al espectador con bastantes inquietudes y es, para el fan fatal un poco avispado, un guiño a la etapa de Peter David, donde Hulk evolucionó por fin hacia un cuadro complejo (hablo de la primera, creo que ha vuelto al Verde de nuevo, ¿no?)

Octavio B. (señor punch) dijo...

es más, que Hulk, que casi que ni es un superhéroe sino una bomba de relojería con patas, sea el que tiene una pincelada más perurbadora y abierta a interpretaciones es muy significativo, ¿verdad? El menos superhéroe, el que ofrece más matices (insisto, para mí, de cajón... Iron Man está perfecto, pero es otor héroe, el que lo es a su pesar y contra su naturaleza -en este caso, un cínico-. Punto)

Jero Piñeiro dijo...

De acuerdo en todo, Octavio, salvo en lo de qué comic recomendar a quienes les haya gustado la película y no se hayan acercado a un tebeo Marvel en su vida: The Ultimates 1 y 2. Sin duda. De hecho, para eso se hicieron precisamente...

Por otro lado, a mí me gusta mucho cómo Whedon recoge ideas más o menos clásicas de los personajes y las adapta sutilmente al nuevo contexto: el pasado villanesco de Ojo de Halcón, por ejemplo. O el juego de lealtades de la Viuda Negra (en su estupenda escena con Loki). Se quejan algunos mega-fans del comic de que en ésta hay pocos guiños al connoiseur (al contrario que en las anteriores). Yo creo, sin embargo, que es no sólo la mejor película de la andadura cinematográfica de Marvel con muchísima diferencia, sino también la más fiel al espíritu original. Y para guiño bien gordo ahí está la escena de los créditos, ¿no?

Eso sí, lo que molaría una versión de Los Vengadores escrita y dirigida por León de Aranoa, con mucho drama introspectivo y mucha crítica social. Taquillazo. Pero fijo.

Int dijo...

Pues no estoy de acuerdo con el inicio de la reseña. No creo que nadie entre a ver "Los Vengadores" esperando encontrarse un Haneke (por poner un ejemplo). Parece que, si una película tiene vocación comercial (como es este caso), ya cualquier posición en contra de ella se pone en cuestión.

Pienso que a las películas hay que juzgarlas por sí mismas, y por lo que pretenden ofrecer. En este caso, un espectáculo sin parangón lleno de emoción y sentido de la maravilla a raudales. Ahora bien, eso no quiere decir que no debamos pedir, también, que ese espectáculo tenga densidad o un trasfondo dramático riguroso (después de todo, si no hay drama no hay épica).

Y con esto no me refiero a la película de Whedon en exclusiva, sino que es extrapolable a cualquier producto similar. Es como cuando se dice: "sólo busca entretener". Bien, es una causa muy noble, desde luego, pero: 1) quizás a mí no consiga entretenerme; y 2) sea un entretenimiento suspendido en el vacío o en lo convencional.

Y precisamente el cine superheróico reciente es bastante decepcionante por ese sentido. Excepto contados casos (Nolan, Lee, Burton, Raimi) el aplaudir insuficiencias como "Iron Man" o "X-Men. First Class" ha llevado a bajar el listón demasiado.

Para finalizar, en cuanto a esto: "Si se trata de superhéroes, coño, son choradas, estupideces, mamporros... ¿Metemos a los vaqueros en ese saco? Porque que si alguien me dice que un western de Ford es algo cercano a la realidad y alejado de la mítica y los tópicos simplistas (no simplones), apaga y vámonos...", siento decir que me parece una opinión poco afortunada y algo simplista.

Primero, porque se ha demostrado que los superhéroes pueden combinar la ligereza de sus historias con la profundidad de sus personajes; y 2º obviamente, los westers de Ford no están basados en una realidad, sino en la mítica del Far West, pero lo importante es la gravedad que sabía imprimirles. Y eso es lo que hay que pedirle al cine de superhéroes (no sólo), más allá de que se cuenten historias más o menos realistas o cómicas, tristes o lo que sea.

Un saludo.

David dijo...

Muy de acuerdo con el primer párrafo. Mucha gente (muchísima), incluida una parte de los que se consideran a sí mismos "cinéfilos", son de piñón fijo a la hora valorar films. Con toda la promoción que tuvo la película, creo que no había espacio para la decepción. Todo el mundo sabía con lo que se iba a encontrar, desde el "Hulk aplasta" a las poses culeras de la Viuda Negra. A quien no le gustase la "previa", se podría haber ahorrado la entrada y todos contentos.

En lo que discrepo un poco es respecto a la vena "Ultimates". Ahí Whedon no ha estado muy fino, pues si algo hizo grandes las escenas de acción de esta mítica serie es la omnipresencia del espectador (diegético, me refiero). O bien maravillados por la presencia del Hombre Gigante, o bien jaleando al Thor activista o bien siendo aplastados por Hulk en un arrebato de ira, ese tebeo estaba lleno de "civiles" que daban una dimensión especial al espectáculo, convertido así en metaespectáculo. En la peli, a penas vemos gente, ni siquiera en la megabatalla de New York, si acaso un puñado de clientes de un café escapando de la terracita tirando dos mesas. Pienso que ese tema estaba mucho más cuidado en los ochenta que ahora (recordemos "Cazafantasmas", por ejemplo). Será que las ciudades "digitalizadas" no se llevan bien con masas humanas huyendo despavoridas o asombrándose mirando al cielo.

David dijo...

No me he leído entera la entrada (porque ya me he leído como tres o cuatro entradas sobre la película y el tema ya cansa), pero sí me había leído el principio y esta mañana había empezado a escribirte un comentario, pero al final lo dejé.
Pero ahora leo el comentario de Int y te podría decir que es un poco lo que él dice en lo de "sólo busca entretener".
Y en lo del "western de Ford", pienso también más o menos lo mismo.
Uno no entra en la sala pensando que va a encontrarse a Ford (aunque yo terminaba de revisitar una de sus obras maestras y de algún modo me vino a la cabeza mientras veía la de Whedon; culpa mía; o de Whedon que no hizo que la olvidara, no sé...), pero prefiero entretenerme pensando que además he visto un peliculón...como esa versión apócrifa de los 4F (para mí, la mejor película de superhéroes).
Igual es porque ya me veo mayor, o qué sé yo...pero al "entretenimiento", le pido algo más. La peli del Capi (que no me parece mejor que esta) tenía ese algo dramático de la que esta carece... Por lo menos en su primera parte, luego ya no (excepto al final).
No sé, supongo que da lo mismo y todo se reduce a si te lo pasas bien... pero ayer me lo pasé bien con Attack the blog sólo que pensaba que era una película para críos (como Gremlims, que vi con 13) y cuando veo Headhunters, me lo paso mejor, porque aunque es puro entretenimiento, le saco algo más y sé que no está dirigida a un niño...No sé...
Un saludo.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Parece qeu no me he explicado del todo bien o se entendió que piense de Ford que es superficiel, mi madre, no... a ver si ahora: lo que intento transmitir es otra idea. Los ´generos son una cosa, y cómo se acerca un autor al género, otra. Un director o autor de cómics puede acercarse al género superheróico de diversos modos, pero la realidad de ese género no pasa por mayor profundidad que una imaginería muy básica (no por simple, sino por pura). Es una sublimación por la vía del fantastique de cuestiones sí, trascendentales, pero el hecho de que estas pueden aflorar no tiene nada que ver con el tono. Y el tono que Wedon busca es el que se daba en el género en su edad de plata, en los tiempos de Marvel. No es simplón, es básico, y ahí está su complejidad. No sé si me explico...
Que una película como Vengadores sea redonda pero no trate temas de calado social, o la realidad, o la denuncia o unos asuntos basados en hechos reales, no lo convierte en un "género chico": hay mucha gente que suele de reírse y pensar de antemano que una de Sh es una bobada para niños. Eso es lo que critico, porque , 1º, si es para niños, eso no es malo. 2º Si no es para niños pero su intención no pasa por más (ni menos) que transmitir un molde primario de las viñetas al celuloide sin alterar su sustancia primigenia, ahí es donde debe ser juzgada: ¿lo consigue?¿entiende al género en su faceta más pura? Y sacar a Haneke o a los Dardenne como hemos hecho tiene algo de boutade, claro. Es más acertado ver cómo la media pondera una de Amenabar como "Mar otra vez" (tramposa y obvia, discursiva, y por tanto poco madura pese al tema "trascendente" y la "realidad" de esa peli) frente al último Viglaondo (que no he visto, pero sí ví a muchos rechazando Extraterrestre simplemente por su título... ¿marcianitos?) Lo que critico, en fin, son los PREJUICIOS que además, pienso, se sostienen en una profunda incultura o en una cultura de superficie que no s emolesta en ahondar en las cosas.
Supongo que ahora se me entenderá mejor.

respecto al western, pues como los Sh, son géneros que 1.- pueden ser profundísimos y llenos de sustrato: Ford es el ejemplazo de esto y eso quería explicar en el post; La Diligencia NO es un relato verista, tampoco lo pretende: ¿lo juzgamos de superfiucial por no responder a la realidad de EEUU en el s XIX?. O bien 2.- pueden usarse como modelo argumental sostenido en una determinada cantidad de tópicos y de patrones que marcan su propia esencia.Da igual, lo que no procede es darle carta de nobleza por ser un hecho histórico a una peli del oeste, o quitársela por ser una tergiversación de la Historia verdadera. es un simplismo. A eso me refiero, claro, no a que sea un género superficial o mentiroso por naturaleza (como no lo es el de los Sh)

Octavio B. (señor punch) dijo...

Ah, y yo sí creo que hacer una de acción que no busque más que eso, pimpampum y con eso entretener, tiene un mérito brutal... porque la mayoría de intentos me suelen aburrir mucho XD

David dijo...

No, Octavio. Te has explicado bien... y ya digo que lo de acordarme de Ford en Los Vengadores fue más bien culpa mía que tenía muy reciente una de sus pelis.
De acuerdo en lo de los géneros... Y yo he leído historias de sh desde que empecé a leer...
Y claro que el género no tiene por qué estar dirigido a niños (aunque a ese público infantil-juvenil estuviera dirigido en su origen).
Y por supuesto que si es para niños no es malo. Yo disfruto con las pelis para niños, e incluso salvo aquellas que me parece que no son para mí y que además me resultan una pesadez y me encuentro al crítico cinematografico de turno poniéndolas mal por ser una infantilada pero veo a los niños pasársela pipa con ellas...
Y ya te digo que se te había entendido bien.
A mi me da igual que la película sea de tipos en pijama, de dibujos, de marcianitos o de qué sé yo... pero (e igual esto sí es un prejuicio, pero a estas alturas de mi vida no lo voy a cambiar), valoro que además de entretenerme (requisito esencial), la película me dé algo... no sé cómo narices definirlo, pero ese algo no estaba en Los Vengadores. Y no salí de la sala de cine como cuando leía un tebeo de sh de niño (los amigos que vinieron conmigo, sí; así que igual es solo que me gusta llevar la contraria, como hago contigo ahora)...
Otro saludo.

David dijo...

ah! Una de acción que además de pimpampum y entretener, me da ese otro algo, es lo que ya considero un peliculón.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Int, en tu último párrafo: no y sí: No en parte, claro, proque sí, hay Sh densos y con trasfondo dando en superficie historias sociales, por ejemplo. O tenemos "La muerte de Gwen", que tiene un trasfondo simbólico sobre el crecimiento personal tremendo. Etc... Pero las más profundas, que intuyo son aquellas a las que te refieres (Watchmen, Born Again, Miracleman...) lo que hacen es centrarse en la esencia, en "qué es" ser un Sh, para darle la vuelta. Por tanto la profundidad no pasa por convenciones tipo lo social, la la historia real...sino analizar y cuestionar al mito. En este sentido tan profundo es Miller (que lo pone en la picota) como Kirby (que casi lo funda). Pero Wolfman o Micheline (que son, sospecho, los modelos de Wedon, y todo aquel cómic de los setenta) no eran eso, eran pura y total diversión sostenida sobre las ideas primigenias que otros ya formularon lustros atrás. Ahí entra la densidad real de Wedon. Porque no estamos en 1976, y recuperar ese tono es dialogar, otra vez, sobre la esencia del género y volver, además, a uno de sus patrones más sólidos: la maravilla como vehículo de diversión, no el discuso "profundo" a la denmis O'Neill
Los vengadores es muy sólida por ser muy consciente, pero no ofrece otra lectura ni más chicha: es mamporros, posiblemente los mejores de la historia del género en el cine. Y a través de ellos, perfila una mirada autoral sovbre qué son los Sh, así qeu ahí está la chicha, en la hostia viva :D

Y Sí, claro, Ford, lo repito, es uno de los que forjan el mito, y es complejo porque no se basa en fantasías. Ford, incluso en su época muda si no recuerdo mal, crea un mito desnaturalizando la historia. Pero si, como decía antes, lo que valoramos es la base real, lo social, etc... entonces no valoraremos la mítica que propone Ford.

Y la verdad, sí, la gente entra generalmente al cine sabiendo que Wedon no es Loach, claro... simplemente, la gente desprecia y no va al cine a ver a Wedon por no ser Loach, o Amenabar. Ese el el fallo. Sigo intentando explicarme.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Jero, sí, claro, qué tontería, recomendaría Ultimates 8al meno sel 1, el Hulk-pollo) por supuesto. Pernsaba en la línea "real", no la ultimate ;)

Octavio B. (señor punch) dijo...

David, lo que yo valoro, más bien (y seguro que volvemos a coincidir) es saber cambiar, saber disfrutar de algo jovial que puede tener chicha en un sustrato casi simbólico como Vengadores (qué es el género para Wedon)...o que no, pero que básicamente te pone a mil a hostia limpia... y saber que también hay otro cine. Posiblemente tras esta, la que me vea sea no sé, Drive, o Historia d eLisboa, que tengo pendientes. No para "compensar", claro. Di cuatro estrellas a Wedon, y cuatro a cisne negro... sigo obsesionado con explicarme, espero que lo esté haciendo :)

Int dijo...

Con lo de los prejuicios estoy de acuerdo, pero eso es causa de la ignorancia y, como bien dices, de los prejuicios y contra eso es mejor no batallar (o, al menos, yo no lo hago). Sólo hay que ver las películas que suelen cotizar alto en los festivales o en los premios anuales. Que hoy en día el cine de terror, fantástico o de acción es mal visto por mucho, pues es cierto y, desde luego, lamentable, pero viene de gente (sea críticos profesionales o espectadores corrientes) a la que realmente no le gusta el cine. Para mí, a priori, "Los Vengadores" puede ser tan buena como "Cosmópolis", de Cronenberg, cada una en su terreno.

En cuanto al resto, quizás el problema reside en que, cuando yo hablo de densidad o gravedad, no me refiero a los elementos literarios (de guión), sino a los puramente cinematográficos, de puesta en escena. Ningún problema en que una película se limite a ser un conjunto de hostias, otra cosa es como se muestra esas hostias. Si, volviendo a las boutades, el cine de Haneke impacta tanto no es por ser un cine social o de compromiso, sino por la afilada mirada (digna de un bisturí forense) del director austriaco.

Voy a poner el ejemplo de siempre, "Posesión infernal" no es que tenga mal guión, es que éste es casi inexistente, y es por la fuerza de la puesta en escena de Sam Raimi que yo la considero la película de terror más electrizante de los 80.

A lo que me refiero con todo esto es que, por lo general, el cine de superhéroes carece de una mirada personal, de un intento de ir más allá, conformándose con ser un encadenado de escenas más o menos espectaculares y amparándose en la eficacia de los FX. ¿Una película de pimpampum que se limite a entretener? Por supuesto, algo digno de elogio y reconocimiento. Pero creo que, aún así, hay que intentar ir más lejos. Tomarlo como un punto de partida para ir más lejos.

Para mí, "X-Men 2" o "Hulk" son buenas películas y que son necesarias, pero que debería ser la norma, y no la excepcionalidad. Me parece genial que se defiendan estas películas (porque se lo merecen) pero quedarnos ahí es cortar las alas del vuelo del género. Y todo esto viene a que parece que, cuando alguno criticamos este tipo de cine, parece que se nos mira mal como si no nos gustara el género. Y si lo criticamos es, precisamente, por lo que nos gusta y queremos verlo en lo más alto.

Un saludo.

Octavio B. (señor punch) dijo...

densidad, vale, creo que hablábamos desde cuestiones distintas (yo efectivamente enfocaba aquí solo desde guión, género y argumento, que en el fondo es el lugar desde el que parten los prejuicios en el común de los mortales) y estoy de acuerdo contigo de que la densidad REAL está en el uso del lenguaje del medio, y en la personalidad autoral que la obra destile (Kirby es puro autor a la cahiers, por ejempllo, aunqeu sea haciendo Capitán América). En este sentido, por cierto, sí he leído que en Vengadores hay personalidad de autor, pero francamente no me atrevo a sacar el tema porque no conozco a Whedon más que de refilón (no soy seguidor de su serial Buffy, por ejemplo, y sus cómics apenas los he tanteado). No sé si tú estás más versado al respecto, pero ya te digo que leí defensas sobre este respecto en vengadores.