08 junio 2012

BEACH HOUSE Bloom

Indudablemente uno de los discos más importantes del último lustro es "Teen Dream" de Beach House, una joya del dream pop, suspendido en un amnios hermoso y cálido, del que no hablé en su día en este blog porque uno no habla de todo lo que le sucede , en este blog.
Beach House; el Misterio...

Pero que debería estar en toda discoteca con buen gusto del planeta, al lado de los momentos más terrenales (por tanto, aún muy flotantes) de Cocteau Twins, del shoegazer más ligero, menos noisy, o incluso codo con codo con Kate Bush.
No era aquel el primer disco de la banda, pero sí se saludó como un salto tipo increible Hulk en una carreta hasta entonces correcta, y que los situó de golpe en una primerísima línea incómoda, esa que te convierte en lo más grande (al menos en los mentideros más cualificados... en la página de los 40 dudo que sepa ni Dios quienes son Beach House o que los valore a la altura que les da la prensa especializada). Incómoda, porque los colocó en el punto de mira de cara al furturo. ¿Cómo se supera un disco que es una absoluta belleza, que ofrece un sonido con antecedentes, claro, pero tan personal, intrasferible y sólido, bien construido, sentido... que lo hace único, marca de fábrica?¿cómo se mejora la sorpresa del descubrimiento?¿el embelese ante una voz tan excepcional y misteriosa?¿el acabado perfecto de ese "Sueño Adolescente"?
Muchas veces esas preguntas, afortunadamente, se quedan en los plumillas y en los fans, y la banda, ajena al huracán del hype, simplemente sigue a lo suyo, trabajando las canciones como sabe, esforzándose en sacar otro ramillete de melodías impecables y revestirlas de un sonido que es el suyo (y que para el caso podríamos describir de mágico, ensoñador, bello). Y a veces de esta actitud y un talento enorme, la continuación se descubre como, simplemente, otro párrafo en un texto mayor, un eslabón de continuidad a una carrera en la vida de un artista mayor. Simplemente, o ni más ni menos.
Porque no hay demasiados artistas mayores. Ni siquiera me atrevo a decirlo de Beach House. Démosles tiempo, más años... ¿serán, en su propio estilo, otra piedra angular de la regularidad pluscuamperfecta, como lo son Sonic Youth, Nick Cave, Yo La Tengo o Sr. Chinarro? No cabe intentar contestarlo, hablamos de un combo con solo cuatro discos.
El último, este "Bloom", vuelve a ser un rompimiento de gloria tamizado, envolvente antes que cegador; purifica, hace despegar del suelo con delicadeza, perfecciona su universo sonoro de guitarras líquidas y sonidos en flujo, da nuevos matices a la grave voz de Victoria Legrand, y, sí, ofrece cierto aire de cambio: aquí hay más canciones-canciones, estructuras de pop muy sólidas (lo escribo a conciencia... en "Teen Dream" todo era melódico pero vapor puro, y ahora su nube parece estar cuajando en un mar de líquido denso). Y si hablamos de "canciones", ¿cuáles destacaremos? Pues como en su anterior largo, claro: TODAS. Aquí está al final su magia, en que tienen el método, el sonido, y también las canciones, melodías al alcance de muy, muy pocos.



2 comentarios:

David (Intramuros) dijo...

Una pasada de disco. De esos que no cabe en la cabeza que le pueda no gustar a alguien.

Si no tuviésemos el mainstream embrutecido que tenemos, los Beach House deberían estar ahora mismo petándolo más que U2 o Coldplay.

Octavio B. (señor punch) dijo...

yo, si sigue así escucha tras escucha, le borro las 4'5 y le marco un 5 estrellas,cum laudem, pata negra, y lo que sea... es Enorme, es Perfecto, creo que me gusta más que el anterior ya...
Y sí, es música para las masas en un mundo posible, uno qeu no será jamás, me temo. Bueno, pro lo menos ya son las grandes figuras del Primavera Sound que acaba de pasar, ¿no?