19 julio 2012

Destroyer en directo

La luz de Destroyer
Menudo no-festival está brindándonos la gente de Sinsal (espaciando directos hasta ese culmen isleño que pronto llegará). Tras una primera tanda que me perdí por causa ajena a mi voluntad (con cosas como los Montgolfier Brothers) ya Julia Holter en el marco de una alta y chic terraza viguesa con la ría y el ocaso del atardecer al fondo constituyó un pequeño lujo. Pero lo de Destroyer ayer fue sencillamente sublime. El mejor concierto de lo que ví en este 2012, sin duda (aunque vi poca música pop, otra vez cosas de la agenda y de una alarmante sequía en Vigo, gracias al corte en ayudas a la promoción cultural y a un drenaje municipal, me temo, para traer a los maniquíes Serrat y Sabina).
La música de Destroyer (proyecto unipersonal-con-banda de Daniel Bejar) es elegante y sensual, voluptuosa y detallista, tranquila pero con pulso, abreva de Prefab Sprout y de Roxy Music, de los dejes vocales de Dylan y de Marvin Gaye, es un caramelo dulce pero a veces picante, con subidas de distorisión intensa en su directo.
Las sombras de Destroyer
La terraza del Mar de Vigo se me antoja definitivamente el mejor enclave posible para un show, una preciosidad con sol fundiéndose al fondo, ideal para bandas ajenas al endiosamiento del foco. Bejar no lo tiene, él se maneja por el escenario con aire desgarbado y circunstancial, se dirige poco a la audiencia, interpreta con aire ensimismado y, durante los exquisitos desarrollos instrumentales de su música, se arrodilla y bebe y bebe cerveza y vino a morro, de una botella que al final del evento estaba vacía. Su voz es frágil, sinuosa, nasal, intensa y poderosa, un abnico perfecctamente adaptable a cada momento de cada canción. Supo ser estrella "antistar", y se dejó mecer por una banda simplemente perfecta. Y rica: batería, bajo, dos guitarras eléctricas (a veces una cambiaba por la acústica) teclados, saxo (a veces tocaba flauta travesera) y trompeta asociada a una rica pedalera de distosrión (que hizo sonar al instrumento de las formas más increibles) para acompañar la voz, siempre en primer plano, del alma de Destroyer.
La presencia de Destroyer
El público fue, no sé si curiosamente, de edad provecta, que se dice... treinta y tantos, y más allá. Hasta canas de cincuentas bien llevados, porque 50's solo peden ser bien llevados cuando se conoce, aprecia y asiste a un concierto como este, de música digamos "para minorías" (por repercusión en las cadenas anales, esas que te "eneman" 40 canciones anodinas al día, no por su propia naturaleza, perfectamente radiable y fácil de amar a la 1ª). Música cosida con gusto y riesgo, ajena a los dictados de modas espúreas. Creando la moda, en realidad ("Kaputt", el disco que presentaban ayer, puede ser la piedra de toque de un revival de aquel Adult Oriented Rock de fines de los setenta y primeros ochenta, pero desvestido de los tics y fallos de antaño).
Actitud, sonido, canciones. Triángulo de las Bermudas musicales capaz de transportarte por arte de magia, eso ofreció ayer Destroyer en otro de esos conciertos que si mañana repite, mañana voy.
De momento no hay on line capturas de directos de la velada, o no las encuentro, pero os regalo una buena toma live de un festival:



(todas las fotos, son rescates por la red de espontáneos asistentes)

3 comentarios:

carol dijo...

La verdad es que fue muy mágico..la musica,el ambiente,el entorno..un diez!

Octavio B. (señor punch) dijo...

en faro, hoy, mi crónica, más breve y para lectores del diario ;)

iaGo dijo...

Tenia muy buena pinta el concierto, una pena que cuadre entre semana, y no pudiese bajar. A la isla si que bajo, no me lo quiero perder!