26 julio 2012

Sinsal San Simón 2012

Tras los conciertos en la terraza con vistas al crepúsculo en la ría de Vigo) de Julia Holter y Destroyer, este 24 y 25 comenzó lo gordo del sinsal. El "sinsal maldon", para entendernos, la delicatessen "sosa" y la apuesta final de la organización tras un año de buenas actividades musicales en Vigo. Un festival con un mismo cartel en dos días, evitemos aglomeraciones, please.


Es un buen resumen, el anuncio-sin-cartel, del evento musical que ha sucedido ayer y anteayer en las cercanías de Vigo. Un festival de música (no necesariamente alternativa, pero sí en absoluto obvia, desde luego) donde prima una actitud, un entorno y un espíritu. La música importa pero no queremos hoolligans festivaleros.
La segunda cita, coincidente con festivo (El Apostol) se intuye por las imágenes en twitter que ha sido más concurrida, pero tampoco hablamos de un evento masivo. "Petado", como se suele decir al menos por estas latitudes. Fue una cita tranquila para dar paseos en un entorno sencillamente brutal donde cabía hacer fotos como esta:
A illa dos misterios, o festival do encanto
San Simón es conocida por lo que fue: monasterio, lazareto, cárcel y hogar para niños huérfanos. Pasear sus senderos, sus escaleras pétreas, sus jardines, su puente (une un islote a la isla principal), sus bosques y sus edificios es una experiencia que debe señalarse como cita ineludible para todo visitante. Hay belleza y hay historia (incluso la terrible historia de la represalia franquista, o la del destierro de enfermos y apestados). Hacerlo durante un festival de rock elimina de un plumazo todo tópico, esos que adhieres a un Benicassim, por ejemplo:
Mucha tierra y poco oxígeno

Este era el espacio idílico. La llegada, si se fijan en la foto del cartel, evidente: en barco. Sinsal organizó unos barcos a modo de autobús periódico, que te transportaban en quince minutos a la isla. Un cuarto de hora para sentir la brisa atlántica y comprender que algo iba a cambiar. Ni siquiera el clima se correspondería, en Sinsal, a lo que ocurría en el continente. Pequeña ínsula anclada en la boca de una ría, recibes allí todo el viento del océano, una brisa ahora suave ahora ciertamente fría (¡jersey, jersey, dónde estabas!) que nada tenía que ver con la temperatura de Vigocity.

Pero Sinsal es música, y lo gordo, lo chulo, es que nadie conocía más cartel que una serie de pistas dejadas por el evento en su web. 
Al hacer pie en tierra, te recibe un cartel con mapa y, ahora sí, el cartel. Personalmente conocía a una de las once citas. Y de lecturas, nada más. Hay quien me dijo que así no se paga ni de coña. Bueno, son 30 euros aproximadamente. Música en medio de un paraiso en miniatura, ¿necesitas más datos? yo sí, uno, el saber que ahí estaban once incógnitas, once propuestas musicales diversas y, sobre todo, para ser descubiertas. Las mentadas pistas on line ya nos hablaban de eclecticismo, de rock bestia y folk íntimo, de Vigo y África, de oriente y occidente. De todo. El caché de diez años "sosos", eran el aval para entender que gusten más o menos, serían músicas diferentes, nuevas y de calidad. 
La música desvelada, el entorno bello y tranquilo
Además, solo dos conciertos se solaparon. Cuatro escenarios diseminados, y los directos fueron uno tras , algo muy distinto a, por ejemplo, mastodontes como Primaverasound (donde al final sabes que o eres Cristo o algo bueno te estás perdiendo por no perderte otro "algo bueno") .
Y señores, vamos al meollo. ¡Qué conciertos!. Hubo, como dije, de todo, y todo varió entre lo interesante y lo excelso.
Abrieron (y todos los nombres propios enlazan al vídeos, podrás conocerlos) Hoquets, unos belgas locos que ejecutan poprock febril y funky, con todo tipo de trastos (hasta usaron maletas y bandejas a modo de percusión) y muhco humor (finalizó esu live con el cantante escapando por la isla, a la carrera), y luego hubo, pues eso, de todo: voces asombrosas como la de Christian Kjellvander o la de Alela Diane (posiblemente, la "estrella" del festival, el nombre más conocido), hubo folk mágico y ensoñador (Mäia Vidal, en cuya actucación tres niños, uno, el mío, grabaron lo que les dio la gana para luego, en mesa de montaje, hacerle un clip a la dama), hubo pegadas feroces como la de los pontevedreses Unicornibot, unos chalados que cubrieron sus rostros con caretas de papel de plata (rematadas, cómo no, en cuerno) que escupieron el volumen más potente y una gresca jaranera que remató con público sobre el escenario aporreando la batería. O L'Enfance Rouge, que ni me extraña que los Sonic Youth alaben, ni que tarde o temprano (si no ha ocurrido ya) los produzca papá Steve Albini. Gastan esa fiereza seca, rotunda, afilada del hombre tras discos de Pixies o Nirvana. Y hubo pop con clase, con mucha clase. Nite Jewel hacen pop para pistas de baile retro (más terrenal en directo que en el estudio d grabación, por cierto). No me emocionaron pero el resultado es elegante, mueve los pies del oyente y alardea de (otra) buenísima voz. Y Alt-J son otra joya poppie, cercana al misterio de unos The XX pasados por la música renacentista (sí, hubo homofonía de bellas melodías en su directo... una mezcla con mucha clase y resultados inesperados... no me extraña que se pueda leer que serán el próximo bombazo).

Alela Diane, folk libre más allá de los muros
Pero ya os dije, no es Sinsal un lugar para obviedades. Hubo lo esperado: folk, rock -post o core-, pop... pero también cosas locas de percusiones imposibles como los citados Hoquets, y músicas ajenas a la pose del indie kid: Al-Madar son un quinteto neoyorquino que interpreta melodías árabes. Estos sí, se solaparon con el encanto vigués, interesante y magnético pero aún no deslumbrante, de Ariesen crecimiento y con un disco muy interesante, por cierto, la ex Charades -y ese disco y esta Aries me ganan puntos día a día... ¿jugó en su contra tocar tras el vozarrón solemne del sueco? en todo caso, cada vez guardo mejor recuerdo de su live-.Y al cierre, Shangaan Electro remozan los ritmos y las tradiciones africanas con samples y loops, electrónica para olvidar tambores pero para mantener la llama tribal. Acojonantes y fin de fiesta para volver al barco con la sonrisa boba en la cara.

La comida, otro punto a relucir, bien (yo y mi mujer nos pimpamos un jamón asado con patatas y arroz, mi hijo macarrones carbonara... nos perdimos la empanada galega que por la tarde quisismos comprar y se había agotado, probamos tarta de queso casera y tarta de galleta y chocolate. No, no son los bocatamierder del FIB del 96)
Los baños, claro, son los de los edificios de la isla. Había limpieza, jabón, servilletas de papel y secadores eléctricos.
Hubo actividades para niños (no muchas pero las hubo; eso sí, una guardería/ludoteca más o menos permanente en 2013 sería ya la bomba)
Y creo que no se me ocurren más cosas que contaros. Malas, ni una, salvando la mala suerte de comprar empanada y reservarla para ver que a la hora de cenar ya no quedaba :(
Y las buenas, pues creo que todo el post lo refleja. ¿Alguna cosa que s me olvide?

Ah, sí. EL AÑO QUE VIENE, VEN.

Y os regalo mi crónica del Faro de Vigo (no la han colgado on line... una pena, Sinsal ha sido el evento musical del año)


POST SCRIPTUM, me ha encantado este clip (música, Alt-J, como reflejo del sinsal, sus artistas y el ambiente de la segunda jornada.

3 comentarios:

David dijo...

Jodeeer!!! No escribas estas cosas que el pesar de no haber ido se hace más doloroso.

Pal año, salvo causa de fuerza mayor, para allí fijo!

iaGo dijo...

Yo estuve ayer, y genial... quiza hubo mas gente que el marts, pero se estaba de maravilla.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Ayer agotaron entradas, así que "estando de maravilla" dice mucho de la idea del evento, la filosofía sinsal: no agobien, hacer caja peor no a costa de algo bello por, no sé, tranquilo

Y David, 2013 pero de cabeza, ya verás poco a poco los enlaces que pongo en cada banda al you tube, qué nivelón hubo, qué buenos grupos (aunque los conocía antes su madre, eso ya sabemos, da un poco igual)