20 julio 2012

Sonrisas y lágrimas, el musical (sí, qué pasa)

Yo no soy muy de musicales "a la nueva usanza". Ni a la vieja, en realidad: nunca me atrajeron, pero vamos, que esto de "Galicia Caníbal, un musical sobre la movida viguesa" (O "Mamma Mïa, o "Hoy no me puedo levantar" etc) me parece un despropósio de base: pillo algo que ya tiene ganada la fama (una época añorada, un grupo de éxito preferiblemente también viejo/añorado...) e incrusto sus canciones en un argumento por mis huevos.
No, así no. Otra cosa es una obra clásica, un libreto original, algo creado para las tablas sin asideros facilones.
Cuando ví en Broadway "Mary Poppins" flipé en colores, la verdad. La transposici´lon de una película que convertía en musical unas novelas era algo fabuloso. Y "The sound of music" (obviemos la traducción, por favor)  es otra obra que participa del clasicismo original. Vale, no es "allí", la actuación trasladada se desviste de mítica, pero... ha sido una gozada. Sí, como buen teatro musical, que eso es, una zarzuela USA, esta obra clásica  no deja de ser un bello relato de amor (y ñoño, y de mirada prístina al hecho religioso y al fenómeno mongil, pero eso es lo de menos, queda en anécdota de la que nos reímos), con canciones clásicas y bonitas para las que la interpretación de los actores españoles logra la empatía con el espectador. Sobre todo la soprano  Noemi Mazoy, una monja que directamenrte cantó en estilo lírico de un modo sobresaliente, y cómo no, Silvia Luchetti en el papel de María, con una interpretación entregada y una modulación vocal rica y de amplio registro.
Además, los decorados, vestuario e iluminación están a la altura de Broadway (no, no llega al alucine de Poppins, con sus casas enteras entrando a escena, o sus actores bailando por los techos, pero fue suntuoso). Esto es, se creó un entorno realmente impactante y elegante que engaña al ojo y nos hace olvidar que estamos ante cartón piedra y trampantojos.
Pues eso, nada cool en comparación con Destroyer, claro (tamposo se puede comparar un teatro, una representación, a un artista, una actuación: son cosas distintas) pero muy bien, y muy recomendable. Dos horas y media de diversión ymúsica (y monjitas cantarinas, y amores potitos, ¿qué más quieres con la que está cayendo estos días?).
Un mini docu sobre la función:
Y un anuncio del espectáculo ilustrativo POR CIERTO: estrategia comercial, los tres menores de la familia Trap son elegidos en un casting local, maniobra inteligente y publicitaria que resuelven con un esmerado tutelaje y papeles anecdóticos pero suficientemente vistosos para que familiares y público local se sienta satisfecho de los pequeñajos. Aquí una niña (¿tres años, quizá?) se llevó los aplausos y el cariño merecidamente, desde su timidez, tras unas gafitas de pasta totalmente fuera de lugar en la obra. Delicious

2 comentarios:

David dijo...

A mí me gusta la película... Y me hubiera encantado ver la adaptación que hicieron de Mary Poppins, me da lo mismo en Londres o en Broadway (qué suerte tuviste)...
No me suele convencer el tema de que musicales en inglés se "adapten" al castellano, pero supongo que no queda otra. El vídeo me va fatal porque estoy fuera...
El otro día estábamos por Vigo y estaba un cartel de este musical (no sé si sería el mismo que tú has reseñado)..
Si viene por Bilbo igual me voy a verlo (tengo por excusa una hija a la que le gusta la peli más que a mí).
Un saludo.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Ese era, David, sí.