07 septiembre 2012

"Sweet heart Sweet light", de Spiritualized

Mmmm... ¿déjà vu o estilo? La música de Jason Pierce en Spiritualized se ha estancado casi irremisiblemente en olas de soul y psicodelia, ruido y coros gospel, música espiritual y sanatoria, milagrosa casi (sus dos últimos discos se asocian casi mágicamente a momentos de enfermedad personal que han tenido al ex Spacemen-3 al borde de la muerte).
Deberemos aceptar que Spiritualized son lo que son y hacen lo que hacen, para calibrarlos. Pierce no es una PJ Harvey reinventando su mito a cada nuevo disco sino un compositor que en su vida privada (pública también) ha jugado con fuego (sí, drogas, muchas) y expurga todo lo que lleva dentro en esta música. Que es la de siempre con sus leves matices. ¿Suficientes? Bueno, como siempre desde esa obra maestra que fue "Ladies and Gentlemen, we are floating in space" (1997), en sus discos posteriores hay temas para añadir a la leyenda, más o menos contados. En "Sweet heart, sweet light" sin duda hay uno, un febril "Hey Jane", más de diez minutos de rock macarra, free noise interruptus y coros mántricos de gospel sudoroso. Ya ha cumplido para el 2012 solo con esta joya.
A mayores, bueno, pues lo que cabe esperar: fugas de electricidad entre salmos cuasi religiosos (y extáticos), nanas amnióticas con orquestaciones suntuosas, y buenas, muy buenas melodías.
Spiritualized siguen pues transitando ese filo entre el creador de sonidos puro y la composición de buenísimas canciones. Casi ninguna es comparable a cualquiera del "Ladies", cierto, pero tampoco se debe arrastrar a Spititualized y sus ceremonias sónicas al fango de lo mediocre. Porque no lo es, no con este disco que desde su portada minimalista te interroga.


El vídeo de "Hey Jane", tremendo, por cierto:

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