25 mayo 2012

a day in the life: druidas, caníbales y surferas

La mixtape  que fue mi vida durante la tarde noche de ayer necesariamente tenía que porvocar una tormenta de ideas entrópica y futil que, gracias a la red de redes, hoy por hoy soy libre de canalizar y redimensionar lanzándola al mundo vía este blog. Lo que a continuación vas a leer pasa por un slice of life ombliguista, citas a la telebasura y a la ópera clásica, aviso. Así que ala, buenos días, hasta el siguiente post.

O qué bueno que se quedaron gueys, ahora acompáñenme, amigos...

Ayer durante unas cinco horas, las que van de las 20.30 a la una de la madrugada, he pasado por una turmix cultural absolutamente cacofónica, pOp!, fabulosa. Porque no es normal empastar en tan poco tiempo una ópera en directo, la emisión de una gala de Gran Hermano (visionado parcial, confieso) y "Holocausto Caníbal" prácticamente entera.
Lo primero, el bell canto. Bellini, "Norma", cita de encargo (ya saben, crónica periodística local) donde sin duda disfruté de altísima cultura. Una historia romántica (decimonónica, vamos) con amores y desamores, sacerdotisas de la luna, hijos en rollo "Isaacsiano" (o "te voy a pasar por la quilla, hijo") y bellisimas canciones y voces. Y atrezzo, vestuario... bueno, una Ópera, así, con mayúscula.  Alta cultura de esa, señoras engalanadísimas y jóvenes mozas radiantes de belleza y estilo. Y caballeros de traje y pañuelo sutil. Todo eso.
Altisísima cultura
Luego en casa, tras cumplir con la autoridad pertinente decidí dar un volantazo. Pero a tope, duro-duro, y sí, ¡oh, sí nena síiii!!, puese Gran Hermano, esa gala, esa Mercedes Milá que fusiona la profesional perfecta con el histrión mayúsculo. Inciso. Estoy yo haciendo un curso en la cadena SER viguesa, grabando en sus estudios, conociendo ese oficio, la locución, la edición, etc etc, y aparte de divertirme de lo lindo, aprendo algo y sobre todo ahora me fijo. Merceditas Milá sabe, es un animal catódico y comunicativo. Pero también se le ha ido la olla. Del todo, irremediablemente. Ver lo de ayer y comparar ya no digo con su etapa setentas u ochentas, sino con la primera edición de su "experimento sociológico", se convierte en dolorosa prueba de que morir de ego es muy posible.
Pero lo que más me escandallizó fue el caso, brutal, de una niña-cobaya-concursante. Una chica que, resumiento, le gusta el surf, es canaria y, siendo de caracter casquivano y con un cráneo donde el eco resuena con fuerza (intuyo), primero se lió con un guapo mozín, luego la mandaron a la otra punta del planeta unos días y le pasó la lengua a un brasileño hasta por el páncreas (y le tocó la zambomba como si fueran las navidades del fin del mundo, de paso) y finalmente regresó a GH Spain donde se calló lo suyo por las américas.
Que me da igual, pero se ve que el escarnio hacia la chavala ha sido de traca, y se hacía evidente que "esta niña está mal". Depresión ciclotímica de caballo. Niña boba indefensa ante el Tiranosaurius carnívoro Tele5. ¿Gran Hermano no "contrata" a sus ratoncitos?¿y no está esta chavala como para una baja? A la luz de lo que ví, sí, para una y para veinte. Pero da igual, ¿no, T5? Tutto por la audiencia, incluso un trauma perenne que te pesará de por vida. Pobre niña.
Cultura hasta las cejas
Y entonces, toma otro giro hardcore, veo que en un canal de esos están emitiendo "Holocausto Caníbal", coño, me lo llevo. Y la verdad, menudo peliculón.
A ver, la pillé en una escena en que un grupo de seres humanos destripaban un cocodrilo. Fiesta de los higadillos, no los toques, por favor, que cantarían los vigueses Golpes Bajos. Pero en Holocausto Caníbal tocan, aprietan, esmagan y amputan. De tó y a bocajarro: poyas, niños en vientres gestantes, cráneos de monos... no se preocupen, para descansar de tanta aberración tenemos varias violaciones.
Vamos, que "HC" es lo que es, es MUY gore y poco agradable (no te jode, salvo que te agrade ver cómo le cortan una pierna a un pavo a machetazos y sobre la marcha). Pero...
Menudo film, señores, el de Deodato. Porque la cosa no está en las vísceras y las salvajadas, sino en el asunto. Argumento según Filmaffinity: "cuatro jóvenes documentalistas se adentran en la selva amazónica para realizar un reportaje sobre las tribus que habitan en esa región, de las que se dice que todavía practican el canibalismo. Debido a la desaparición de los reporteros, dos meses después un grupo de rescate es enviado para averiguar qué ha sido de ellos; lo único que encuentran es el material filmado sobre su terrible fin."
Cultura trash; hurgando con el palillo
Y así, Holocausto Caníbal es un cruce de cine documental falso, trama de relativa intriga y "cine-dentro-del cine", pues el grupo de rescate lo que plantea es la edición de ese material fílmico para explotar comercialmente el asuno en salas cinematográficas. De modo que bajo el envoltorio de reluciente barbaridad grumosa, sanguinolenta y caníbal (no se escatiman imágenes) se proponen reflexiones, muchas. La primera, la mirada de la civilización como elemento generador de destrucción en este mundo nuestro. La segunda, la ausencia de ética de esa supuesta civilización (los primeros en practicar todo tipo de amoralidad son los expedicionarios). También tenemos una reflexión negativa, ya que la mirada sobre las tribus "no contaminadas" evidentemente no es demasiado benévola (eh, son caníbales, y capaces de asesinar a mujeres embarazadas y de empalarte vía anal por llegar 10 minutos tarde a la partida de brisca).
Luego tenemos el falso verité que años más tarde tanto emocionó en "El proyecto de la Bruja de Blair" y que aquí ya estaba, en 1980. Eso sí, se supone que las imágenes grabadas por los antropólogos han sido editadas añadiendo una música quienes finalmente las encontraron perdidas en la selva. Habría que matarlos con cualquier método aborigen de esos, porque menuda música...
Y sobre todo tenemos una idea de ética cuando la productora se enfrenta a las imágenes, para deliberar si todo aquello es susceptible de ser comercializado por su interés científico y sociológico (cortando un poco, aquí y allá, matiza quien defiende esa postura) o si directamente es mejor quemarlo todo y correr un velo sobre el asunto. Al final, moral impera (y nuevamente la mirada ario-centrista sobre el asunto), la cosa muere en esa proyección privada. No es un final feliz, porque brotan más y más ideas (última frase, algo así como"todos somos caníbales", dicha en un entorno urbano de rascacielos y "civilización"), pero responde a un grado moral. Hay cosas que no son merecedoras de salir a la luz, de mostrarlas.
Yo, de momento, sólo sé una cosa. Si Mercedes Milá encuentra esas cintas plenas de aberraciones, se proyectan. A las cuatro de la tarde, para que luego hagan el debate de turno en La Noria, por supuesto.

19 mayo 2012

TV Shows

Dos shows nocturnos muy diferentes y capaces, cada uno por distintos motivos, de generar noticias, son el motivo de este post.
El 1º el de Buenafuente, una propuesta de trasladar un late night show al prime time que ha fracasado a lo grande. El 2º, una cosa que... pero vamos por partes.
Andreu Buenafuente es un tipo que debería encontrar su lugar en la parrilla. Es casi una evidencia ruidosa que pocos están a su altura en este país, y desde luego, en su género (que llamaremos "variedades" y aglutina espacios de presentador en directo, entrevistas, colaboradores y secciones), nadie le hace sombra. Pero todo genio precisa de su equilibrio. La cadencia semanal en vez de diaria, la ausencia de Ana Morgade (que programa a programa se notó más y más... la sinergia de Ana con Berto y Andreu es difícil de sustituir de un día para otro) la vuelta a orígenes que nadie demanda y que se demostraron casposos (ese Corbacho insufrible... y mira que en la primera emisión hasta lo defendí en casa... pero no, no), el recurso a los gags de siempre pero en un formato que pide algo nuevo (¿qué sentido tiene sacar del arcón a "Los Bogbones" cuando no puedes hacer una parodia de continuidad, convertirlos en "compañeros habituales" sino que intentas convertirlos en estrellas?), la evidente sensación de que esto era un comprimido, que no había tiempo para desarrollar convenientemente a los diferentes actores (sobre todo un Berto Romero que parecía que simplemente pasaba por allí, cuando el tío en el diario era un hacha), entrevistas estúpidas a personajes estúpidos (Anita Obregón, ¿qué nos quisiste vender en "Buenas Noches y Buenafuente"?)... explican el derrumbe del programa pese a momentos de calidad indudable. Y pese, también, a que aquí hemos tenido un show de humor, blanco pero con aguja, inteligente, que no engancha al espectador desde su vegiga urinaria para sublimar los peores humores de su anatomía, sino con ironía, espíritu crítico y ganas de hacer lo de siempre, eso que podemos llamar "buenafuentismo" (y que no es tan suyo... el modelo está en EEUU, en los más prestigiosos "Lates" del país de la tele).
Es una pena pero, ay, así es la tele. O afinas y mucho, o te caes por la barranquilla en dos días. Esperemos que el catalán no se rinda, su talento y espíritu lúdico que no se riñe con la calidad es muy necesario hoy.

Y luego tenemos una cosa que ayer nos asaltó desde 1983, un experimento catódico revolucionario y diletante consistente en hacernos creer que el 18 de Mayo de 2012 Jose Luis Moreno robó al Doctor Muerte su máquina del tiempo y nos trasladó a la transición, a las dos cadenas, a los espectácuos de varietés. al humor casposo, a (dios mío!) Arévalo. Faltaban las vedettes. Estaba, eso sí, un Santiago Segura que con esto ha cavado un buen hoyo para enterrar currículum (y con su presentación sosa, moñas, que me recordó a Carlos Herrera intentando abrirse hueco en un show de sábado por la tarde). A su favor, reconocer que esta cosa del pasado remoto era indefendible, inconducible, y no pegaba ni con loctite con la vacilada y la mala leche del director.
Se nos vendía como homenaje a Gila (por lo que nos colaron fragmentos del caballero... breves, y los de siempre) una sucesión de humoristas rescatados de un pozo de naftalina (¿de verdad alguien añoraba a Marianico el Corto?), humor con supuestos guiños a la crisis que más bien parecían enemas dictados por el partido del Gobierno (¿esto es lo único que nuestros humoristas pueden hacer con la crisis como tema de mofa y escarnio, en serio?) y por donde no se salvó ni el gang de Joaquín Reyes. Solo al final entró por un 'lao' Chiquito de la Calzada y, haciendo sus cosas, esto es, lo que hace desde el segundo cero en que apareció este hombre por la televisión hace más de diez años, demostró que por algo es realmente un grande del humor nacional. Fuera del tiempo. Ni del 83 ni del 2012, con sus "cobarrrde", su patada al aire, sus chistes malos del carajo y su salero único, pero ya universal, parecía un fenómeno de espectrogénesis invadiendo el espacio de caspa carpetovetónica que fue (y menudo nombrecito) "Arriba ese ánimo". Algo fuera del universo que siempre es eficaz, delirante.. o aborrecible, para quien no guste del pecadorrrr... pero indudablemente a su bola, sobrepuesto al entorno de bochorno y cutrelentejuela ochentera.
Esperemos que la cosa que de en una y no más, Santo Tomás.

18 mayo 2012

Adivina adivinanza (melómana)

En los últimos días conocí a dos cantantes femeninas por vías curiosas, digamos casuales, por lo que os propongo la adivinanza del título y que se desarrollará en este post. Una me gusta (pero muchísimo), otra... no. Una sangra, otra parece una higiénica, perfumada, pluscuamperfecta y precintada compresa. Perdonad el símil si os ofende pero creo que ilustra la naturaleza de estas dos propuestas: perfume y dolor, sentimiento y glamour.
Contrastes.
Una es la apuesta de EMI Records, otra, una chica crecida por contacto natural con músicos de la escena de New Jersey. Una creció cantando en clubs y creciendo al amparo de gente de The National, The antlers o TV on the Radio y la otra acabó en 2011 sus estudios musicales en el Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de la Universidad de La Sorbona de París. Una tocó en el festival "Voces Femeninas" en Vigo en 2010 organizado, creo, por Coconut Producciones. Otra, esta semana en un pase por invitación de una cadena de radio que la pormociona, y que apuesta por ella. No las he visto sobre escenario, conste. A ninguna, ni la que me gusta ni la que no demasiado. Ambas tienen voz, excelente en cada registro. Son opuestas...


Una hace folk rock, otra soul. Una tiene un presente con varios discos ya publicados y un último que recibe parabienes en toda web y revista especializada, la otra es naciente y, lo apuesto, será aupada a las listas de éxitos en un par de meses (llega el verano, sonará en todas partes). Para ambas, el futuro es prometedor.
Adivina con cual me quedo.

12 mayo 2012

LEE RANALDO Between the Tides and the Times

Ranaldo, patriarca de lo alternativo
Lo admito: de entre los miembros del cuarteto Sonic Youth siento debilidad por Lee Ranaldo. Esto si no estás en el meollo de qué es la Juventud Sonora te puede parecer raro. ¿Es el cantante líder o algo así? No, no... te explicaría entonces que en la seminal banda noise hay cuatro componentes, y que carece de frontman (bueno, no, Thurson Moore lo sería, pero por pocos puntos...), que el peso se reparte, que no hay un líder claro, que la prensa puede gozar de una entrevista igual de interesante con cualquiera de sus cuatro miembros. Y a mí me gusta Ranaldo. Me gusta tanto su pinta de buen tipo pero capaz de vivir la vida loca, como su aura artie (es poeta, escritor, fotógrafo, y en sus discos en solitario hasta ahora, un extremista experimental brutal, capaz de hacer en los ochenta un vinilo que se podía escuchar tanto a 33 como a 45 rpm.), Y me gustan sus temas en SY, claro. Mucho.
Por eso saber que sacaba disco en solitario y que sería un LP de canciones, no de ruido blanco, fue una excelente noticia.
No sabemos si tras la separación de Moore y la bajista/guitarrista/vocalista del grupo, Kim Gordon, Sonic Youth han pasado a mejor vida, pero sí que, sea esto es un adiós o un descanso largo, podemos comprobar que los miembros de la banda no se muestran ni perdidos ni creativamente secos.
"Between the Tides and the Times" nació antes de la presumible crisis, y tiene un aire de despreocupado optimismo en cada surco. Ranaldo se manifiesta cómodo en un papel de liderazgo absoluto (frente a una banda de lujo, figurazas de Wilco incluidas) y canta diez temas con su habitual cadencia, entre melancólica y desganada. Y se baja del rock noise para asumir nuevas facetas.
Este disco suena más a "Lifes Rich Pageant" que a "Confusion is sex". Más a R.E.M., en fin, que a Sonic Youth. Un ramillete de temas perfectamente aptos para radiofórmulas como "Off the wall", o "Angels" (lógicos singles del disco) o más derivativos, recordándonos que Ranaldo ha sido uno de los mayores revulsivos contra la estandarización de la guitarra eléctrica. Sin llegar a las cotas del grupo madre, aquí hay agazapado ese gusto por la deriva sonora, por ejemplo en la larga "Xstina as I Knew her" o en una inédita faceta acústica y casi pastoral ("Hammer bowls", deliciosa y trubia al tiempo)
Conclusión: ¿obra maestra? hombre, pues no. Esto no es 'Daydream Nation', ni puede serlo. Esto es la obra de madurez de un músico genial, uno de los más importantes de la historia del rock, que con 56 años cumplidos y una carrera musical de más de 30, se muestra aún ilusionado, talentoso y comprometido éticamente con el rock. Un rock para el que , parece, ningún miembro de Sonic Youth se va a permitir jamás entregar un mal disco (ojito a la carrera solista de Thurson Moore también).



10 mayo 2012

CRAZY CLOWN TIME, de David Lynch

No hay fronteras ni límites para el director de "Cabeza borradora". Su disco del año pasado no es despreciable en absoluto, por lo que escuché de él (de hecho puede ser buenísimo) y ahora se monta un videoclip para uno de sus temas que deja en pañales a la historia del videoclip. O simplemente que evidencia su naturaleza externa a todo. Lynch como una galaxia creativa autónoma, imprimiendo su sello (de pesadilla, feroz) en todo lo que toca.
Turbador. Poder aplicar este calificativo a un tipo que lleva trabajando (y que es reconocido por ese trabajo) desde hace más de cuarenta años no es algo que suceda todos los días.
Por supuesto, este clip no es apto para mojigatos ni esteticistas, es vómito intelectual en tu retina, una agresión artie acojonante.

Disfrútalo:
 

Ah, y de postre, un artículo IMPRESCINDIBLE para comprender el actual estado creativo de Lynch, en Rockdelux

101010

Su representación binaria es el título de este post. 101010. Es algo que sin la Wikipedia jamás llegaría a conocer, pero que sin duda me aporta mucha paz interior.
Algunas portadas que lo son, son:





Y en este artículo podrás saber de qué hablo.

Número atómico del molibdeno,  portal del agente Mulder de Expediente X, último número de la serie aleatoria del serial televisivo Lost...

Y años que hoy cumplo.

09 mayo 2012

reseña en SdV

cómic de autor nacional, a un clik en la imagen

reseña en Sertie de Viñetas

política y cómic. Clik en la imagen

reseña en Serie de Viñetas

lo peor en su (brillante) carrera. Clik en la imagen

reseña en SdV

melones y prno. Un tebeo que me dejó (quizá injustamente, ver los comentarios) bastante frío. a un clik en la foto:

reseña en SdV

más cómics criticados en mi blog sobre tebeos. otro "must2 de 2012, a un clik en la imagen:

reseña en SdV

Moebius, un gigante:
 pincha en la imagen y te mando al blog y la reseña

reseña en SdV

uno d elo scómics del 2012
Pincha...

reseña en SdV

tebeo reseñado, pincha en la imagen:

Reseña en SdV

pincha imagen y ve allí:

Reseñas en Serie de Viñetas

me olvido, y no recuerdo por acá que en mi otro blog, el que dedico al cómic, actualizo y reseño.
Esto es, por ejemplo, una reseña, pero de un libro, no de un tebeo. ¿COMOOORRRLLL? pincha en la imagen:

estudiante maleante

En los estertores del franquismo ¿quién no lo recuerda? Yo era un niño, pero esa cantinela, "vagos, deberían estar estudiando en vez de manifestándose veinte días antes de los exámenes" sí que la recuerdo.
Y de todo habrá, no digo que no. Pose, compromiso... de todo.
Pero hacer de un chascarrillo populista y cateto (que tiene bastante que ver con esto porque redunda en minimizar la importancia de la culturización profesiona, humana, social, de este país que no sale del ladrillo y la bandeja de chiringo playero, de, en fin, construcción y servicios/turismo), llevar esa manera de pensar, tan venenosa, a una portada de un diario, y sobre una movilización orquestada en respuesta al mayor recorte democrático sobre la educación en este país ya es de traca.
La portada de La Razón de hoy, foto para el recuerdo de la historia del periodismo... ¿vuelven los métodos ladinos y cizañeros del Aznarato?):

08 mayo 2012

MY BLOODY VALENTINE EPs 1988 - 1991, de Ellos

MBV; torturando al sonido
Leyendas de perfeccionismo, de locura, de obsesión por encontrar un cosmos de sonido. My Bloody Valentine son, con los Beatles del "Sgt Peppers", las escapadas cósmicas de Syd Barret, los pozos abisales de los primeros Sonic Youth o los delirios de Brian Wilson con el inacabado (bueno, ya no) "Smile", uno de los faros en eso que una parte de la historia del rock ha capitaneado: la exploración de los límites del sonido sin renunciar a la musicalidad (quiero decir, autores que no se contentan con crear texturas y frecuencias sino que quieren hacer las mejores canciones de la historia). En 1991 acabó (nunca oficialmente) el viaje de la banda. Intentos de superar o simplemente continuar la perfección de "Loveless" ahogaron al grupo, que apenas volvió a firmar un par de versiones en discos homenaje. De momento al menos.
Así que, pura leyenda viva del rock, que Kevin Shields (cerebro del cuarteto) haya remasterizado los maxis de la banda y los ofrezca en un doble cd acompañados de ultrararezas (temas editados solo para algún país, por ejemplo) e inéditos que acumulaban polvo en un cajón... evidentemente es un acontecimiento que se saluda casi casi como "lo último de". Ojo, no lo es, hablamos de piezas con 20 años largos. No importa, es material de rastreo obligado por E-Mule durante años, y ahora con el sonido pulido y empaquetado en un único CD, tiene un interés enorme y se muestra revelador.
My Bloody Valentine EP's: viaje a las pupilas del Sonido 

Porque el viaje astral que va de la súpernova "You made me realise"  a "Moon Song", el cierre de "Tremolo EP" o antesala directa a su cumbre "Loveless"... más que un viaje es un libro abierto. Y una experiencia por la mente genial de un autor que crece en la persecución de un sonido seráfico y mefistofélico, capaz (y capaz simultáneamente, al mismo tiempo, a la vez) de elevarte al Paraíso y de hundirte en los Infiernos. Ruido y belleza amalgamados, partiendo de un big-bang violentísimo (la citada "You Made me realise", con su volcán de ruido puro, obsceno, destruyéndolo todo en medio del tema, o la brutalidad de "Feed me with your kiss", galvana dejándose llevar al ojo de un agujero negro), cruzando el sexo febril ("Moon Song", post coitum de fundido en blanco), y alcanzando ya metas que parecían supremas ("Glider"; un loop de guitarras que no suenan a guitarras, "To here knows when", o 'el ruido es Dios'). Ver para creer, quien no conozca a My Bloody seguramente se preguntará si fue realmente posible superar lo de "Glider EP" y "Tremolo EP". No hay problema, también se vende la edición de "Loveless" remasterizada (y la de su otro largo, "Isn`t anything", brutal y más que recomendado) como respuesta afirmativa.

My Bloody Valentine en el corazón de la nube tóxica: el viaje sonoro en cuatro EP's
El primer maxi, "You made me realise", es anterior a su LP "Isn't anything" y primera piedra de toque del cambio en su carrera. La banda da señales de ser mucho más que otro cuarteto emulando los muros de ruido y melodía de The Jesus and Mary Chain, sobre todo en la ya citada pieza que titula al EP. El resto, sobresaliente, entre la pereza mórbida de "Slow",  el pop enmarañado que venían practicando antes ("Thorn" encaja sin problemas en "Strawberry Wine", maxi de 1987) y un cierre que vuelve a poner los pelos de punta, "Cigarrette in your bed", un beso húmedo en la voz de Bilinda, narcótico y con el veneno de unas guitarras acústicas distorionadas que prefiguran el espíritu Valentine: no se trata del ruido por el ruido sino de buscar el caos perfecto.
"Feed me with your Kiss" EP evidencia el estado de confusión y furor de la banda en 1988, con un sonido feroz y realmente hiriente como el del disco "Isn't anything". Violencia y estados de conciencia alterados: Shields reconoció que se metía de todo menos caballo en aquella época, lo que se revela en una música agresiva, animal y muy perdida. Dicho en el buen sentido: música salvaje, rock and roll sin naftalina.
"Glider EP" ha despejado el camino, empiezan a relucir las baldosas amarillas... "Soon" es hidromiel en el dancefloor, sexo, piel tibia, gemidos y calor. El maldito Cielo ya está aquí, y las puertas son el instrumental "Glider", las bisagras del ruido puro (la versión extendida de más de diez minutos que incluye este recopilatorio es de traca, un viaje). ¿Empiezo a ser demasiado metafórico?, no me fastidies, escucha estas canciones a todo volumen y dime que no te han llevado a mil colores aún por inventar...
"Tremolo EP" ¿sabías lo que es un trémolo? esto. Bien, eso da pistas de nuevo. MBV como investigadores del sonido. No, no esperes violines vibrantes, sino  cuatro temas hilvanados (no hay espacios de silencio en este maxi y sus cuatro temas se unen con motivos casi ambient de guitarras líquidas), de guitarras descompuestas en olas de ruido placentero, melodías exóticas ("Swallow", el lejano oriente en otro gemido de cópula femenina, la senusualidad perfecta de Bilinda Butcher convertida vía sampler y efectos de laboratorio en un motivo melódico) y ataques de pasión ("Honey Power", la tormenta de miel)
Primerísimo plano al ruido tranquilo

Por otro lado nos queda hablar de las novedades, ese paquete de inéditos y de rarezas. White-noise pata negra que merecía haber salido a la luz hace mucho, y que ahora se convierte en el peta-zeta necesario para que el fan fatal pique y compre o localice en Spotify. Porque, hambrientos de My Bloody, cada perla encontrtada en el camino se demuestra necesaria, vital. Los dos intstrumentales salidos de las sesiones de "Isn't anything" reviven la turbulencia de la banda en aquellos tiempos y (en el caso del "nº 2") muestran el eclecticismo que llevará a My Bloody a  ir más allá, en una por entonces impensable nube dance.
Y los tres inéditos, bien, son dos cosas:
1- la demostración de que son descartes, en comparación con su obra "oficial", y
2- la de que incluso ante tres piezas deshechadas en su día es evidente que el nivel de Kevin Shields, Colm Ó Cíosóig, Bilinda Butcher y Debbie Googe es superior a la maraña de imitadores que pueblan las listas alternativas de lo súltimos cinco años (no demos nombres, hay muchos).
Este doble CD es, en fin, el testigo de una música que se ha suspendido en el tiempo, miles de veces imitada (la última, en Galicia mismo, por los excelentes "Disco las Palmeras!"). Nunca, jamás igualada.
Me vas a llamar fan fatal, pero qué puedo decir. My Bloody Valentine son Dios, y yo un hombre de fe.

06 mayo 2012

THE DEVIL AND DANIEL JOHNSTON, de Jeff Feuerzeig

El arte y la locura. En "The Devil and Daniel Johnston" hay un momento en que un galerista de arte establece una comparación entre el cantante y Van Gogh que no me parece ociosa en absoluto. El tema de fondo de este fascinante documental no es otro que el arte y la locura. El genio y la fragilidad, el deseo de trascendencia y los demonios del Yo, bipolarismos en conflicto permanente e irresoluble.
Daniel Johnston es uno de los nombres propios de la historia con mayúsculas del rock, la que no iluminan los vistosos focos ni  los oropeles mediáticos pero, desde la sombra, cambian el paisaje musical durante generaciones. De la camiseta lucida por Kurt Cobain en la MTV al weird folk que arrasó en la primera década de l siglo XXI, la sombra de Johston es muy, muy larga. Y su leyenda también, claro.
Deseos juveniles de fama y gloria
No se trata de usar un post sobre el documental de Feuerzeig para glosar al músico, pero sí cabe decir que hablamos de un tipo que desde preadolescente lo grabó todo. Su música en cientos de casettes, su vida en cintas de súper-8 y declaraciones en más casettes. El director utiliza todo este ingente material (y algunos de sus muchos dibujos, ilustraciones que hoy son objeto de deseo museístico y galerista) para documentar la vida del cantante y su progresivo deterioro, desde la latencia cuando era un teenager hasta el colapso mental tras conocer el LSD (quizá de la mano de Gibby Haynes, de los Butthole Surfers, entrevistado en una escena impagable desde la consulta de un dentista... escatología hardcore).
Delirios místico-religiosos, paranoia, humor aleatorio y siempre extremo, bohemia, desgarro interno, adolescencia perpetua (imposible comprender su amor eterno por una muchacha que lo encandiló a los quince... impactante la escena de un Johnston ya cincuentón cantando a aquella chica con los ojos vidriosos del dolor por el amor perdido... un amor de cuasi-infancia, insisto), consecutivos internamientos en manicomios... y talento. Talento a raudales para clavar melodías perfectas desde el lo-fi antes del lo-fi (de hecho una década antes), para cincelar un universo poético de imágenes recurrentes, infantiles, para fotografiar su desgarro emocional. Talento para interpretar folk desde el trastero de su casa con una voz desgarbada y frágil que no teme al fallo técnico, y con una curiosidad pura hacia el piano y la guitarra, que toca casi sin saber tocar.
Todo esto queda perfectamente retratado en la película, que nos revela como fantasmogénesis espectrales las grabaciones caseras de toda una vida, las intercala con entrevistas en presente (sobre todo a los padres del artista) e imágenes de archivo (actuaciones diversas de Daniel, jamás ortodoxas... lives en que el cantante interpreta en medio de un perturbado llanto incontenido, o en estados de euforia, o, claro que sí, apaciguado por el tratamiento psiquiátrico). El director retrata desde fuera, tan solo se involucra en un momento de intensidad escalofriante cuando el padre del loco artista se derrumba ante la cámara, reconduciendo su ánimo, nuevamente, a la sesión de preguntas, para que no se hunda en la pena y el dolor ante la cámara.
La mirada derrotada tras la sonrisa
Vano intento, claro. Esta cinta está pulida a base de momentos escalofriantes, angustias irresolubles de un alma perdida en sus laberintos internos, y miedos irresolubles. El final, con los padres sentados preguntándose qué será de Daniel cuando ellos mueran... con el propio cantante entre ambos, mirando a cámara impertérrito (no sé si sereno o simplemente con el alma de paseo por Venus) es de escalofrío. No menos que unos créditos finales con Jhonston bailando su propia música, documento tristísimo de que la historia no ha terminado, que la locura, por supuesto, sigue instalada en el cerebro y el corazón del artista.
Uno de los documentales musicales más bellos y terribles que conozco, alejado del elogio y la mítica y hundiéndose en el misterio doloroso del acto creativo y la genialidad del loco. Una dicotomía que "The Devil and Daniel Johnston" desviste del glamour que tanto idiota biopic ha vanalizado (el malditismo, el genio chalado, etc. etc.). En esta lucha entre el artista y el demente sólo resta dolor y una enorme tristeza empática, que fluye libre entre los fotogramas y el espectador. Brillante.

05 mayo 2012

el Apocalipsis según My Bloody Valentine


Loading image ...El apocalipsis según San Kevin ya está aquí, y pronto, claro que sí, hablaremos del tema. De momento sepan que el 7 de Mayo (el lunes, vamos) sale a la venta la remasterización de los dos LPes oficiales de My Bloody Valentine (este y este) y, lo más apetitoso, un doble CD que reune los maxis desde el seminal "You Made me realize". El listado de temas:

EP's 1988-1991

Disc 1
1. You Made Me Realise (from You Made Me Realise EP)
2. Slow (from You Made Me Realise EP)
3. Thorn (from You Made Me Realise EP)
4. Cigarette In Your Bed (from You Made Me Realise EP)
5. Drive It All Over Me (from You Made Me Realise EP)
6. Feed Me With Your Kiss (from Feed Me With Your Kiss EP)
7. I Believe (from Feed Me With Your Kiss EP)
8. Emptiness Inside (from Feed Me With Your Kiss EP)
9. I Need No Trust (from Feed Me With Your Kiss EP)
10. Glider (from Glider EP)
11. Soon (from Glider EP)
12. Don't Ask Why (from Glider EP)
13. Off Your Face (from Glider EP)

Disc 2
1. To Here Knows When (from Tremolo EP)
2. Swallow (from Tremolo EP)
3. Honey Power (from Tremolo EP)
4. Moon Song (from Tremolo EP)
5. Instrumental no. 2 (distributed on a free 7" with the first 5000 Isn't Anything LPs) 
6. Instrumental no.1 (distributed on a free 7" with the first 5000 Isn't Anything LPs)
7. Glider (full length version) (B side on the Soon (The Andrew Weatherall Mix) 12")
8. Sugar (promo only B-Side on Only Shallow LP, France only)
9. Angel (previously unreleased) [Ed: aka Bilinda song]
10. Good For You (previously unreleased) [Ed: aka Cowboy song]
11. How Do You Do It (previously unreleased)
 My Bloody made me realise... o el apocalipsis según San Kevin Shields (versión live muy buena, para lo que se suele encontrar en la red... es difícil con una grabación no profesional que los micrófonos de la grabadora aguanten el estruendo, los Tube de MBV suelen ser una cacofonía de retumbones graves... aquí afortunadamente no. Sólo es el horror, ¡el horrooooor!, que decía Brando. Cinco minutos para quien los tenga bien puestos).

04 mayo 2012

VENGADORES, de Joss Wedon

Uno tiene la sensación de que mucha gente no sabe ver cine. Que entrar en la sala oscura es aplicar un rodillo homogéneo. Como si prepararse para una película de Tarkovsky, un Lynch, un Frank Kappa o un Ben Stiller fuese lo mismo y hubiese que medirlo por igual. Pasa en cualquier disciplina que cuente una historia, lo sé, pero siendo el séptimo arte en más popular, quizá, se manifiesta con mayor ruido blanco, por así decirlo.
Si uno entra a su sala a ver "Los Vengadores" no debería estar pensando que se va a encontrar con lo último de los hermanos Dardenne, por ejemplo. Porque las intenciones son diametralmente opuestas. Se ha llegado a la infantil falacia (con ínfulas, que ya es lo peor) de categorizar por el mensaje, creando un baremo rígido según el tipo de mensaje. Si hablamos del paro un lunes soleado, hablamos de 'la realidad trascendente', de algo importante y por tanto de algo "bueno". Aunque sea un ramillete de topicazos pseudoprogres y una pomada que más que crítica es tópica. Si se trata de superhéroes, coño, son choradas, estupideces, mamporros... ¿Metemos a los vaqueros en ese saco? Porque que si alguien me dice que un western de Ford es algo cercano a la realidad y alejado de la mítica y los tópicos simplistas (no simplones), apaga y vámonos...
oh...
Vale, "Los Vengadores" de Joss Weddon es una película de superhéroes. Entendamos el género y sobre todo entendamos cómo lo entiende su director. Frente a Nolan (crepuscular, con contenidos de fondo adultos, reflexivo, utilizando el género para diseccionar qué es el acto heróico y el heroísmo así como su reverso diletante, villanesco), Whedon va por otro camino ( por cierto, el director ha guionizado con mucho éxito los cómics de X-Men, y es el responsable de "Buffy cazavampiros," serie que nunca me interesó pero que parece mutar a héroes y villanos de esquijama en vampiros posmodernos... es alguien que entiende y conoce el género, vamos). Sus Vengadores remiten a la esencia, mucho más pura que lo posmoderno de Nolan, de los héroes Marvel en los setenta y los sesenta. Lo barniza todo de un tono narrativo cercano a lo que se hace en "Ultimates" (esto es, hiperrealismo... ahí tenemos la devastación que provoca la batalla final... volveremos a "Ultimates" más abajo) y se deja influenciar por Warren Ellis en su imprescindible "The Authority". Ese cómic usaba los cánones de los añejos tebeos (esto es, acción a tope y enemigos más grandes que la vida) para plantear qué es el superhéroe. Frente a Moore y Miller en los ochenta, que trabajaban en primer plano, Ellis esconde su reflexión bajo capas y capas de acción a tope, invasiones extradimensionales absurdas pero maravillosas y emocionantes, y diálogos punzantes; pero al fondo describía un modelo que también defiende Whedon en esta cinta. Frente a la mirada psicopatológica de un Frank Miller o a la lectura política de Millar en "Ultimates", Whedon define la pureza simple, simplona incluso, de los superhéroes. Somos semidioses sobre la tierra y os vamos a salvar de lo que venga. A torta limpia ("Y si no podemos salvar la tierra, entonces la vengaremos" ¿puede haber una declaración más deux ex machina que esta, de Toni Stark en la película?)
¡uau!...
"Ultimates", sigamos analizando de dónde vienen las cosas.. claro, este es el cómic que regeneró al grupo vengador en 2002. Lo hizo político, mucho, y redefinió a los personajes. Y proyectó las aventuras maravillosas de los superhéroes en el mundo real. Si Hulk da una torta, su honda expansiva lanzará cinco coches y un bus que pasaba por ahí al otro lado de la calle. Y destrozarán varias tiendas, y el coche más pequeño de todos se incrustará en un primer piso. Esto, pienso, es lo que realmente ha tomado Whedon de Millar, el "verité-in-action" (menuda frase estúpida acabo de escribir, sí). Pero  "Los Vengadores", la peli, pasa de puntillas por la política: aunque la utiliza y críticamente, está muy lejos del discurso de Millar, donde el grupo era una invención gubernamental al que hay que poner en bandeja a la sociedad, esto es, sacando de la nada enemigos inventados, para salir en los medios y recibir apoyos gubernamentales. Luego la serie se fue de madre pero así comenzó todo: Los Vengadores como gran estafa.
Whedon no va por ese camino, o no se atreve o no le interesa. Él quiere hacer Pijamas, con mayúsculas, telúricos, estomacales antes que cerebrales, megadivertidos. Y batir el récord de "acción a tope" en una pantalla. Y que nos lo creamos.
¡¡eehh!!...
Bien, pues me lo creo, más que nunca, porque (como en los mejores apuntes de la fallda "Thor" de Brannagh, que en su primera media hora es de traca también) aquí  la acción es un espectáculo fabuloso, bien planificado (de hecho, mejor que nunca... atención a las escenas de lucha en plano general, qué serenas, qué lejos de lo común dentro del subgénero), porque los personajes son cuatro brochazos y no necesitan ser nada más (como los tebeos de los setenta, como la saga del Conde Nefaria que su título ya da risa pero si la lees en el registro pertinente es absolutamente vibrante), porque hace una perfecta recreación de clichés del género, como las peleas entre quienes deberían ser amigos por culpa d emalentendidos chuscos, estúpidos, ilógicos (pero qué más da, es la excusa para má estopa, más madera... más leches, vamos). Porque ¡Hulk machaca! y está como jamás ha estado en pantalla. Porque Robert Downey Jr. nació para este papel (Iron Man, El Hombre de Hierro).
¿Eh?...
Y porque nos pone contra las cuerdas a los lectores de tebeos: cosas como esta bárbara cinta vienen a demoler (para bien o para mal) al género en viñetas, que deberá replantearse por dónde seguir... hace años Art Spiegelman (gurú del cómic de autor contemporáneo)  comentó en el Salón de Barcelona que con los avances en efectos infográficos el cine supera al cómic en su capacidad de ofrecer maravillas fantásticas. Hoy esto es indudable, y "Los Vengadores" ofrece y amplifica todo lo que ofreció la serie de papel. Salvo la continuidad, en origen un magnífico einvento, pero...¿perenne?. Esa continuidad ha ahogado al género. La película la fui a ver con dos adultos que llevaron a sus hijos, no son lectores de cómics, no creo que conociesen ni a Ojo de Halcón ni a Viuda Negra ni a cualquier secundario (mucho menos los guiños, como ese final tras los créditos, miel de abeja reina para la boca del freak). Pero les gustó la cinta, "muy entretenida". Entraron al cine sin prejuicios, sabiendo que "Los Vengadores" es una se "Supes", no Ken Loach. Y lo entendieron todo perfectamente, bastaba con estar en la peli para captar el espíritu. Lo mejor que tienen los superhéroes es su esencia, no su rosario de argumentos encadenados desde hace décadas en una cadena de producción ilógica. No se me ocurriría recomendarles el cómic hoy a mis compañeros de sala, salvo quizá alguna recuperación de los setenta u ochenta cuidadosamente elegida, léase saga-Nefaria, léase saga-Korvak o así. No la maraña irrespirable de colecciones actuales, por supuesto.
Ahí está el doble éxito: 1º, "Los Vengadores" ofrece lo que el género debe ofrecer, lo amplifica incluso (es que la batalla final es de traca, alucinante y trepidante como pocas recuerdo), lo lleva a su esencia más pura, y 2º dinamita clichés molestos como la retroalimentación de un "universo Marvel" que no sirve de nada, que es una idiotez que sólo resta en vez de sumar, que es la cueva de un fandom perdido en sus laberintos argumentales y un enciclopedismo absurdo que no deja ver el bosque... malos tebeos. Todo lo contrario de esta cinta autosostenible, brutal, vibrante y divertidísima...¡Vengadores reuníos!¡En las pantallas de tu cine más cercano!