28 junio 2012

BigPowerWyoming

¿Demagogias a tutiplén? no leches, verdades como puños, así de grandes.

A los tres minutos ya ha tocado y hundido a este estado de derecho cada vez menos limpio (por culpa d elos políticos y los poderes, no del propio sistema. regeneracion democrática ya, DRY!, que se dice). A los quince, ha repasado la realidad en que vivimos. Y le da dos tazas de caldo.

Bravo, Wyoming:

25 junio 2012

Julia Holter en directo

Enigmas al contraluz y la ría de Vigo como la mejor de las proyecciones y escenario.
No debería entenderse la actuación ayer de Julia Holter en la terraza del Auditorio Mar de Vigo, en el contexto del festival Sinsal, como una cita solo para entendidos o una exótica rareza musical. Holter está llamando la atención de la prensa especializada, y lo ha hecho con dos discos editados en menos de un año (aunque de añadas diferentes: 2011 y 12). Su música se mueve en las directrices de un pop experimental relativamente próximo los universos de Björk (en tanto que usa la electrónica para sus propios fines, poco más emparenta a Holter con la islandesa) o, mayormente, de Laurie Anderson (aquí sí, hay más resonancias). En directo su estilo aparentemente electrónico se diluye: ver que por compañía la cantante está custodiada por un batería y un violoncelista revela que su música, sin dejar de ser enormemente sabia con las atmósferas digitales, es algo más orgánico y difícil de etiquetar. Hace una década y media habría quien la señalaría como post-rock, y en el 200 posiblemente como 'audiobella', pero tampoco. Ella, mientras nosotros nos trituramos el coco en busca de etiquetas, está a lo suyo, a fraguar un pop imantado de misterio, entre el clasicismo y la vanguardia, con ecos del pasado y proyección en el futuro. Una música que tanto remite a un minuet como al pop evanescente de Julianna Barwick pero con ganas de hacer canciones de verdad, no solo texturas harmónicas.
¿Y el concierto de ayer? Bueno... la propia cantante había escrito en su twitter poco antes de la apertura de puertas: “Beautiful rooftop in Vigo overlooking the sea” y no es de extrañar que Holter lo manifestase en la red social. Fue un lugar especial, con la brisa del fin de la tarde y el marco del naval al fondo acompañando el evento. El público sentado en mesas tomando cañas, tranquilo, y un pequeño podio presidiendo la terraza, para la banda, con los instrumentos (que incluían los teclados de Julia) y poco más. Las luces las pone la ría de Vigo en tarde-noche. Con este contexto dio comienzo una actuación serena e íntima.
Esta imagen la tomó y compartió en su twitter Apenino. Espero que el hurto no le incomode...fue la mejor foto que he visto

Casi sin que se percibiera, en un determinado momento el trío ya estaba comenzando (con los primeros compases de “Our Sorrows”). El original, un mantra de teclados y sonidos sintetizados para arropar la voz de Holter, mantuvo el esqueleto pero se transformó en algo más orgánico, tanto como se transformó todo su repertorio hasta convertir el “live” en una experiencia diferente a la grabación. Julia Holter transpiró música enigmática, como cabía esperar, pero también camerística y cálida, a lo que ayudó su actitud comunicativa (“nunca he cantado con la brisa soplando a mi espalda”, comentó).
Cantante expresiva y músicos magníficos triangularon una actuación breve pero intensa (tampoco pedía más, una hora de música balsámica, experimental y algo "levito un palmo del suelo"... más sería demasiada azucar, intuyo, y la artista lo intuye tambi´n, parece) que se cerró con “In the same room”, lo más parecido a un hit de su disco “Ekstasis”.
El evento, en fin, da pistas del concepto Sinsal: música para un entorno (aquí, la ría, la noche entrando poco a poco… en breve, la isla de San Simón) que ofrece una experiencia especial.

ACTUALIZO: un fragmento de la magia de Vigo y Juila:

nueva reseña en Serie de Viñetas

Bien, hoy nos ponemos al día. Con esta entrada quedan actualizadas en este blog todas las entradas/reseña de "Serie de Viñetas": Por si alguien me lée alí a través de este blog.
La últma (de momento) aquí

24 junio 2012

recuperación de Serie de Viñetas

repasando la coordinación entre este blog y mi bitácora sobre historieta, cómic y esas cosas, compruebo un olvido: no os comenté pro acá que he reseñado, hace tiempo ya, un tebeo de li ciooo so.
Este

22 junio 2012

reseña en Serie de Viñetas

Sigamos actualizando las reseñas ede mi blog sobre historieta. Hoy, actualización enfermiza, el último gran logro de esa especie de sub-sub género que es "la nueva carne".
La reseña (y la solución del mistrerio ¿de qué cómic hablamos?) aquí

19 junio 2012

Música y críos.

A veces cuando veo qué se entiende por música infantil creo que los adultos queremos hacerle esto a nustros hijos:
¡Toma música!
Pero en realidad pienso que la música es un espacio ideal para que los críos lo recorran sin prejuicios. Es sano, además, y es bueno. Sin prejuicios, digo, porque sí, todos estamos atiborrados de música infantil descerebrante. Los padres que hoy tenemos chavales en edad de crecer con música, recordamos a caballeros oscuros como Torrebruno o los mismos Payasos de la Tele, por no entrar en cosas como Parchís. Desde aquellos tiempos los hoy padres tenemos la convicción de que los críos escuchar, escuchan, pero no están capacitados para disfrutar la música en un modo puro, limpio, sin contaminar. Y así se les INYECTA música interpretada en determinado tono, con determinados instrumentos musicales, conjugando la sencillez a través de la simpleza. Lo importante (podemos pensar) es la letra, que tenga un mensaje, que el niño/a aprenda algo, ya de paso; la puesta en escena, que será cursi cuando no directamente mema, con sonrisas de vendedor-a-puerta y trajes de chillones colores, con coreografías sin pizca de ironía ni espíritu gamberro -voto por una coreografía en que los niños hagan el elefante, ya, y las niñas, un calvo-. Y lo importante es la melodía, claro. Sencilla, clara. Y el timbre, volvemos a la instrumentación, hay que sim pli ficaaar.. que son niños..
Niños cuqui photosesion
MENUDA MIERDA

Porque lo mejor que nos ofrecen los chavales es una mirada pura, y que, intuyo, se acerca con igual intensidad a lo melódico y a lo armónico, las cualidades tímbricas (que los sonidos sean lo nunca visto, sorprendentes...a ellos aún les gusta que les sorprendan... los adultos somos los de la sopa boba), y sobre todo, sobre todo... el ritmo. Así lo creo y así lo he puesto en práctica en un disco donde alterno música pop contemporánea (no creada ex proceso para críos) con temas que mi hijo conoce (por pelis, por la tele) y que, pienso, no caen en las faltas arriba señaladas. Así abre mi CD la apertura de esa serie mágica que es "Hora de Aventuras" (en la captura de goear, repetida tres veces, y en mi disco, no, claro... es la intro, 30 segundos que mi hijo, de 5 años, conoce, identifica y aplaude.. lo predispone al viaje). Toy Story es una pasión para Punchito, y Randy Newman un fiera del country además de gran actor, así que ahí está (en la versión CD, soy generoso y le pongo la castellana, porque es la que conoce de la peli). ¿Quién vive en la piña debajo del mar? Busca lo más vital. ¿Qué es, qué es? ¡hay luces de color!... en fin, un goteo estratégico de temas infantiles de calidad y que el hijo identificará en medio de las canciones "puras", a modo de respiradero. A modo de trampolín y acicate. Música para pasarlo bien escuchando música.
Hay más "ganchos decentes" (se me resiste el tema principal Jelly Jamm de Guille Milkyway/La Casa Azul, no lo encuentro) pero el mondongo es la "zona-B", claro.
Volvemos al principio, piense el lector en ritmo, en ritmo tribal. En sonidos, timbres y texturas sonoras, en el poder evocador de la música, abstracto y libre... ¿no es este el tapete ideal para un juego precioso? "Ice Cream" de Battles es una locomotora que arranca, acelera y se desboca. ¿Ruidosa? Bien, claro, locomotora+desbocarse. Eso hay que sentirlo... Coconot recrea el océano y anima al baile en un castellano casi casi indescifrable, en medio de rugidos y selvas mágicas de ritmo puro. Y en Coconot está El Guincho, y El Guincho es ritmo non stop, tribal, primitivo y gozoso. Siga la fiesta, baila, Punchi, no pares...
Habrá quien arquée las cejas con "Brotherspot". ¿Sus hijos también? Ellos no conocen a Whitney Houston ni a Chenoa, los 40, la música doméstica... están a tiempo... ¿hay mayor éxtasis que los ritmos en bucle de este tema de Animal Colective?¿Mayor sorpresa y emoción que el inesperado fundido vocal y la resurrección de un tema que parecía cerrarse en una espiral sin fin hacia su no-final, alargando el placer más de seis minutos? Les aseguro que mi chaval flipa ahí. Como su padre, claro. Es música, y grande.
No todo es experimento claro, hay bonitas melodías también (los Beatles, cómo no... y algunas de "pam param pan", para aprenderlas fácil), hay temas de letra simpática ("Superhéroes de Barrio" tiene tela, ¡pero también habla de 'Supermana' y Spiderman, uaaau!), canciones en catalán que cantan "al mar"...
No creo que ni un solo tema de este disco sea insufrible para un adulto, y si lo es, no lo será por los motivos que nos hacen odiosos los espantos de Cantajuego, sino porque, sinceramente, el adulto escucha desde una contaminación auspiciada por las radiofórmulas desde que estas existen.

A ver si hay suerte y este invento, Goear Playlist, funciona (para quien quiera escuchar esto... y tenga tiempo, claro)
 

13 junio 2012

reseña en Serie de Viñetas

Volvemos a actualizar para quien sigue este blog y se pierde mi actividad en otros lugares. 'Serie de Viñetas' sigue alimentándose de críticas de tebeos, lecturas recientes y esas cosas. Actualizaré aquí a razón de uno por día, hasta que queden enlazados los últimos posts en mi 2º blog.

Hoy, nos ponemos arties. Léanlo, si quieren, pinchando aquí:

09 junio 2012

Una ayudita os pido, por misiricoooordiaaaa:

HELP! ¿alguien me identifica la procedencia EXACTA de esta imagen de Robert Crumb? Yo la tengo de un coleccionable del Diario 16



08 junio 2012

BEACH HOUSE Bloom

Indudablemente uno de los discos más importantes del último lustro es "Teen Dream" de Beach House, una joya del dream pop, suspendido en un amnios hermoso y cálido, del que no hablé en su día en este blog porque uno no habla de todo lo que le sucede , en este blog.
Beach House; el Misterio...

Pero que debería estar en toda discoteca con buen gusto del planeta, al lado de los momentos más terrenales (por tanto, aún muy flotantes) de Cocteau Twins, del shoegazer más ligero, menos noisy, o incluso codo con codo con Kate Bush.
No era aquel el primer disco de la banda, pero sí se saludó como un salto tipo increible Hulk en una carreta hasta entonces correcta, y que los situó de golpe en una primerísima línea incómoda, esa que te convierte en lo más grande (al menos en los mentideros más cualificados... en la página de los 40 dudo que sepa ni Dios quienes son Beach House o que los valore a la altura que les da la prensa especializada). Incómoda, porque los colocó en el punto de mira de cara al furturo. ¿Cómo se supera un disco que es una absoluta belleza, que ofrece un sonido con antecedentes, claro, pero tan personal, intrasferible y sólido, bien construido, sentido... que lo hace único, marca de fábrica?¿cómo se mejora la sorpresa del descubrimiento?¿el embelese ante una voz tan excepcional y misteriosa?¿el acabado perfecto de ese "Sueño Adolescente"?
Muchas veces esas preguntas, afortunadamente, se quedan en los plumillas y en los fans, y la banda, ajena al huracán del hype, simplemente sigue a lo suyo, trabajando las canciones como sabe, esforzándose en sacar otro ramillete de melodías impecables y revestirlas de un sonido que es el suyo (y que para el caso podríamos describir de mágico, ensoñador, bello). Y a veces de esta actitud y un talento enorme, la continuación se descubre como, simplemente, otro párrafo en un texto mayor, un eslabón de continuidad a una carrera en la vida de un artista mayor. Simplemente, o ni más ni menos.
Porque no hay demasiados artistas mayores. Ni siquiera me atrevo a decirlo de Beach House. Démosles tiempo, más años... ¿serán, en su propio estilo, otra piedra angular de la regularidad pluscuamperfecta, como lo son Sonic Youth, Nick Cave, Yo La Tengo o Sr. Chinarro? No cabe intentar contestarlo, hablamos de un combo con solo cuatro discos.
El último, este "Bloom", vuelve a ser un rompimiento de gloria tamizado, envolvente antes que cegador; purifica, hace despegar del suelo con delicadeza, perfecciona su universo sonoro de guitarras líquidas y sonidos en flujo, da nuevos matices a la grave voz de Victoria Legrand, y, sí, ofrece cierto aire de cambio: aquí hay más canciones-canciones, estructuras de pop muy sólidas (lo escribo a conciencia... en "Teen Dream" todo era melódico pero vapor puro, y ahora su nube parece estar cuajando en un mar de líquido denso). Y si hablamos de "canciones", ¿cuáles destacaremos? Pues como en su anterior largo, claro: TODAS. Aquí está al final su magia, en que tienen el método, el sonido, y también las canciones, melodías al alcance de muy, muy pocos.



05 junio 2012

SUPER 8 de JJ Abrams

Super 8 tiene una secuencia de arranque modélica: una panorámica muestra una fábrica que luce un cartel propagandístico, "la seguridad es nuestro principal objetivo", y debajo, "_ _ _ _ días desde el último accidente". La cámara se acerca lentamente al cartel. Un hombre encaramado a una grúa completa esa estadística cambiando un"784" por con un "1" en la línea de puntos.
La siguiente escena, un velatorio, un niño, gente hablando del hijo y del padre ("es un buen hombre", "sabrá cuidad de él"... frases típicas de estas situaciones).
Luego, el entorno del muchacho en el mismo velatorio: una pandilla, que rueda una película casera y se preguntan por el futuro de dicho film tras "los acontecimientos".
Finalmente un hombre, que acude a presentar sus respetos y es echado a golpes sin ofrecernos más información... salvo que el padre del niño (sabemos que lo es porque se dirige a su hijo en esa escena donde se lo presenta por primera vez de un modo no elíptico), evidentemente el enviudado, mete al visitante en un coche de la policía y se lo lleva.
J.J. Abrams, pienso, es un buen director, y Spielberg, que produce esta cinta, ya ni digamos.. es una unión natural (y muy golosa) de dos generaciones de grandes creadores de sueños, de cine-espectáculo 'bigger than life', ensoñaciones de eterno niño convertidas en fenómenos mediáticos. Uno, el maestro, revolucionó el cine de masas. Otro, las teleseries y sus recursos folletinescos con "Perdidos". Abrams evidentemente le debe mucho al autor de "ET", y éste admira al joven heredero a su trono. La unión era jugosa, y hay mucho de bueno en Super 8. Tanto como de fallido bluff. Y es una pena, porque aquí hay una lección de blockbuster con los pies en la tierra. Hay cine para adolescentes que no se olvida, ante todo, de ser cine: la escena inicial descrita es modélica de cómo en poco más de tres minutos se puede presentar un marco general, uno emocional, y unos personajes principales. Prácticamente todos están aquí dibujados, y alguno envuelto en misterio (ese hombre expulsado violentamente, ¿porqué?). Por otro lado, la muerte en la fábrica en un accidente laboral de la madre (las madres, esas presencias poderosas en las ficciones de Spielberg) se explica con exquisito buen gusto, aporta más información que la elemental/sentimental, nos ubica en los ochenta y en un pueblo fabril, de clase trabajadora, sencillo, humilde pero responsable (una fábrica que tiene a gala su seguridad laboral).
Y podemos decir que la primera hora de metraje mantiene este grado de buen hacer. Super 8 es un guiño al cine que de chaval veía su director, que no es otro que aquel que, ora como director, ora como productor, prácticamente moldeó Steven Spielberg. Un círculo se cierra entre ambos. Y la trama es tópica (no deja de ser la repetición de "Monstruoso"; producida por Abrams) pero muy rica: desde el febril encono y pasión por crear cine de unos chavales (reflejo, sin duda, del propio Abrams y del mismo Spielberg, canto de amor al cine, a una época, a una edad y a una pasión compartida) hasta el entramado sutil de relaciones humanas: la atracción del protagonista y la chica (que es hija del visitante expulsado a tortas en la primera escena y que guarda una dolorosa y escondida relación con la madre muerta), la de esa chiquilla y su padre, alcohólico pero en absoluto tópico, la tormentosa falta de comunicación del prota y su padre policía, los lazos de amistad pre púberes...
Pero Super 8, aún siendo posiblemente el mejor cine "palomitero" de la temporada pasada,  resulta un film fallido. Muy fallido. Y esto es así por dos factores, a mi cjuicio.
La mirada (cinematográfica) fallida

El primero, un final (prácticamente la segunda mitad del largometraje) desequilibrado, sin concreción, incluso mal narrado (hay escenas tan confusas que simplemente el espectador no entiende nada, qué sucede, qué hace el ejército disparando a Norte y Sur, a dónde corren los críos) y peor argumentado  (cómo ha horadado la criatura monstruosa su guarida y cómo todo un ejército no ha podido advertirlo, detalles de guión deslavazado en una cinta que no se quiere solo simbólica, sino muy argumental y emotiva). Un despropósito de narración y planificación que pretende ser la gran Mascletá y resulta una orgía de gas volátil, una nadería, vamos. Y que además elimina la intensidad emocional construida durante todo el metraje: en su final nada funciona, nada cobra sentido.
Y otro factor me ha resultado totalmente desequilibrante: Super 8, evidentemente, quiere, desde su mismo cartel (que me parece fabuloso) ser una mirada a aquel cine. Y de rebote, a una época, los ochenta. Y aquel cine era una mirada a la adolescencia y la pre adolescencia. Hay material aquí, pero Abrams se queda en la superficie, no se interroga sobre la naturaleza profunda del material que maneja, y todo resulta, al final, un ejercicio de nostalgia superflua... como mirar con los ojos vidriosos de nostalgia las añejas fotos del instituto, sin plantearte qué fue esa época, qué supuso teber esa edad en eda década, qué diferencias hay entre aquellos tiempos y el presente, cómo cambiaría tu propia "edad del pavo" si la sufrieses en 2012... incluso la naturaleza creativa del acto cinematográfico compulsivo (representado por esos niños y por la fuerza argumental que tiene en principio la cámar) pierde fuerza cuando todo deviene una traca petarda.
Así qeu, definitivamente, una pena. Un artilugio divertido, sí, que no vas a poder dejar por la mitad, auqneu aprecies el declive, pero que habiendo podido ser una cinta a recordar, se queda en frugal tentempié y muestra de que no se ha podido o sabido o querido (sería la peor opción, casi cruel y signo d eunos tiempos cinematográficos y de cultura del ocio vana) rear una obra total, qeu entretenga tanto como provoque reflexiones profundas.

04 junio 2012

Ricardo Costas "entiende"


Eso lo ha retwitteado alguien, un dibujante al que sigo en Twitter (Luis Bustos, pronto publicando bajo el paraguas de entrecómics), y me ha dejado sencillamenta KO, sin saber qué pensar... porque vale, el pájaro está hablando de política.. intuyo, vamos.. de la recuperación de afiliados a la Seguridad Social, de la ligerísima mejora en desempleo... o de lo que sea, ni flores, pero ¿qué escribe en el twitt, eh, eh?... 
Argumentarlo como un marvelita de pro... es lo que menos me podía esperar del valenciano político de los "caprichitos"
Twitter, ese saco de sorpresas sin fin...




03 junio 2012

El veneno de Jesús y María

Nunca había encontrado esto. Sí actuaciones de The Jesus and Mary Chain en la tele en los ochenta, y tal, pero ésto, nunca.
Un directo REAL en Londres en pleno 1985 (el año psychocándyco) y entrevista que, gracias al acento escocés, me resulta 99% incomprensible. Ya se sabe cómo las gastaban entonces sobre las tablas: quince, veinte minutos de descontrol y ruido sin decir ni "hola" al respetable, y mutis por el foro. Y un público ensordecido e histérico, con la adrenalina por las nubes, dedicándose a destrozar el escenario y el equipo de música.
Música como terrorismo, lo llamó la banda escocesa por aquel entonces, y sí, creo que desde los primeros tiempos de los Sex Pistols no había visto cosa tan bruta en mi vida.
 

01 junio 2012

SHARON VAN ETTEN, "Tramp"

Sorpresa de la temporada (al menos en esta casa). Una chica que ha hecho ya dos discos de neo folk confesional y sensible se reinventa en un tercer Lp sin dejar de ser neofolk y sensible. Pero ahora, y frente a tantas camareras de Chelsea que viven de propinas y cantan en garitos de noche con excelente voz y buen gusto, Sharon Van Etten va más allá en "Tramp"; un trabajo musicalente complejo, absorbente, emocionante y además con momentos recios y poderosos. Pisando fuerte en la vida y en la música Sharon decide que se acabó de tópicos folkgirl. Que puede lanzar sus heridas (pero también sus decididos golpes en la mesa) y sus letras confesionales, duras pero barnizadas de distancia a golpe de metáforas, con un discurso musical más elaborado y sereno, pero sin perder ese aura de sensibilidad extrema y de confesión íntima que ya la hacía brillar antes.
Van Etten y la seguridad introspectiva
Quizá parte de la culpa de este logro, de esta nueva riqueza, esté en las compañías: Zach Condon de Beirut (que la acompaña en la preciosa"We are fine"), gente de The Walkmen, o, y se nota mucho en el acabado sonoro, de The National, han arropado el talento de la songwriter para vestirla de crooner folk mayúscula, y así, quizá, es como han, entre todos, logrado dar luz a este disco portentoso y adictivo, que se descubre con asombro y crece (en matices, en intensidad) con cada escucha. Y uno no sabe si decantarse por los arrullos, entre íntimos, delicados y majestuosos, de "Leonard", la cadencia sad-folk que evoca el lugar del que viene en delicadezas como "In Line" (delicada pero menudo crescendo), o esa nueva piel de energía y poder, ritmos marciales y sonoridad envolvente que ejemplifica la tremenda "Serpents" (ya desde sus palabras heridas y durísimas... "tú disfrutas succionando mis sueños, así que me iré a dormir con otro"). En todo caso, siempre, menuda voz la de Von Etten, de esas qeu se mete en el cacumen, intensamente, y no se va.
Lo bueno del asunto es que no tengo porqué elegir, todo funciona de un modo orgánico, la riqueza de "Tramp" está en cómo enriquece tonos y maneras diversos con un acabado unitario y brillantísimo.
De momento, mi disco favorito del 2012.