27 octubre 2012

Swans, diez razones:

Tras la reciente crítica que he posteado a ese pozo insondable que es "The Seer", siento que no he transmitido la pasión que estoy sintiendo con este disco. Por eso insisto con..

Diez razones para arrodillarse ante Swans:

Cisne sin plumas

  1. Por una trayectoria insobornable que comenzó en 1982: Swans no son un grupo de moda, o de modas, sino una herida abierta, una cicatriz perpetua en la historia del rock.
  2. Porque nadie lo ha hecho como ellos: retirarse (en 1996 sacaban lo que era su "último álbum") y volver en toda su gloria en 2010, sin revivals, renovando su sonido con el maravilloso "My Father Will Guide Me up a Rope to the Sky"; en directo resultando una experiencia física, atroz, y ahora con "The Seer" subiendo el listón... no hay déjà vu en Swans.
  3. Por unos directos que aún no caté pero se dicen apocalipsis sobre un escenario (ver vídeos abajo para probar la actitud escénica de Michael Gira y los suyos)
  4. Por una riqueza tímbrica alucinante: en sus salmos hay guitarras en llamas, percusiones que harían temblar al ángel exterminador, campanas, pianos, cuerdas, ruidos indeterminados e irreconocibles y en fin, un universo de sonidos inabarcable.
  5. Por el PAVOR que pueden llegar a producir. Lo de Swans, cuando aprietan al oyente contra las cuerdas, es (como el propio líder, Michael Gira, ha dicho) regurgitar "el sonido de sexo y muerte que se esconde en un rincón del estómago". No es core, ni "jevi" ni ninguna etiqueta musical... es más intenso, primario y devastador. Real, digamos.
  6. Por Jarboe. Cuando la gélida dama canta (antaño, como integrante del grupo, hoy como invitada puntual) se empapa todo de una belleza especial.
  7. Por el valor: en medio de su diáspora sonora han sabido pasar de la violencia extrema de sus primeros tiempos a un folk crepuscular, sereno, delicado, que sin embargo reavivó su llama, en vez de apagarla. Esa fase era tan Swans como los primeros y terribles tiempos de la banda.
  8. Por las melodías. Basta fijarnos en 'The Seeer': doble CD, dos horas de música donde los temas pueden sumar media hora larga, derivativa, mántrica, tribal, pero casi siempre con enormes canciones, preciosas melodías.
  9. Por la voz de Gira, eso sí que es un Jinete Oscuro y no lo de Tolkien.
  10. Por las portadas, menudas (ya la de The Seer es el acabose: disco y portada del año)
  11. El retorno arropado
Muestras: un anuncio de su último trabajo (recomiendo llegar al último segundo),



 Y un tema enterito, abismos en más de diez minutos dirigidos por un Gira maestro de ceremonias (negras)

24 octubre 2012

THE SEER, de Swans

Michael Gira resucitó a sus Cisnes tras lustros de hibernación con un disco de rock oscuro, voluptuoso, poderoso y temible: perfecto.
Pequeño monstruo
Pero The Seer es más Swans que aquel. Más. Esa es la palabra. Doble CD, temas largos (alguna pieza supera la media hora), sonido más oscuro que en su predecesor (retomando la vena más nihilista de la banda), y una sensación de pavor mayor, más aún que en los tiempos abruptos de "Cop", creo. De hecho, lo reconozco, me gustan más los Swans dosmiles que aquella bestia deforme, venenosa, tribal, que laceraba los oídos de sus escuchantes en los primeros ochenta. Tomando el lirismo de los últimos pasos de la banda y llevándolos por terrenos de contundencia pura, han sabido reabrir el camino de heridas y cicatrices que ellos trazaron en sus inicios, y ahora, con este disco a cara de perro, exploran los paisajes adyacentes a la senda. Oscuras como una noche sin luces, atávicas como una danza sacra bajo el influjo de poderosas drogas mántricas, dolorosas como sentir que estás cayendo en la locura y no poder evitarlo, las once canciones de esta bestiada se meten dentro de los huesos, oscurecen el ánimo y aceleran el pálpito como en un estertor.
Temibles, más que nadie, bellos como un paisaje helado en sus momentos menos tremebundos, dolorosos como todos los látigos del infierno cuando aprietan sonidos sobre ritmos impávidos y monolíticos, toman la energía in-crescendo de "Godspeed You! Black Emperor" y el gusto por la abstracción doom de "SunnO)))", bañando esas y muchas otras nuevas inspiraciones (como Ben Frost, que colabora) en el pozo oscuro de su propia e inimitable personalidad, un agujero negro musical que no obedece a modas, pasadas o presentes, y vomita un monstruo de música tan intensa que se diría mística.
Buffff...



22 octubre 2012

Elecciones gallegas 2012 arriquitáun lolaialo treleré (lo de casi siempre)

20-O, black Galicia forever...
Qué quieres que te diga: yo soy pesimista cuando contemplo la realidad gallega, que es la del carretaxe (esto es, gentes del PP llevando a votar a gentes que no están en un momento digamos óptimo, física o psíquicamente, con una papeleta ad hoc en el regazo para introducirla en la urna), la de unos medios de comunicación severamente ahogados, la de una inmigración votante que es más peligrosa que una granada sin anilla en el ojete , porque no sabe de qué va esto, y la de una masa acrítica, "apolítica", e indocumentada. Que hay, sí, un voto de inercia boba (aún recuerdo cuando ganó sus primeras Manuel Fraga a un quiosquero de Santiago bufando con orgullo "xa está eiquí Don Manuel!"... pues eso, voto ideoprogramático de verdad... je, y dos huevos duros).
Pero mira, que el PP, que en este terruño está haciendo desde hace una legislatura lo que el Rajoy Pack a nivel nacional con los servicios públicos, con la economía de las clases medias, con la cultura, con la lengua gallega... que no solo mantenga la mayoría absoluta sino que logre dos escaños más, también se debe a una casta especial. Y que nos define: un perfil de votantes de derecha a piñón fijo (felizmente para sus filas internas, y además, numeroso) y una franja de posibles votantes que se apuntan con alegría a quedarse en casa, abstenerse (y que es mayormente gente desencantada, ergo, presumiblemente, un voto disconforme con el Goberno del PP). De hecho, en estas elecciones la abstención ha subido: votó un 63,6% de los gallegos, frente al 64,4 hace tres años. En medio, un voto activo de izquierdas que no logra desbancar a la bancada de derechas. Ojo, numerosísima, esa franja de "peperos", aquí. Y también hay mucho iletrado político que ni sabe qué vota y vota PP, por aquello de lo de la inercia que decía arriba (la incultura, sostengo, es arma de las derechas, las que priman los intereses del empresario, singular, frente a la masa trabajadora, en plural, para mantener un sistema dócil).
Con este paisaje oscuro como el chapapote, me temo que la alternancia es una quimera que se dará a cuentagotas. Si estando un bipartito de izquierdas en el poder (con todo lo que ello implica, volvamos a las inercias) perdieron hace tres/cuatro años, yo me temía un resultado desazonador. Pero no tanto. No uno en que el PP sube tres escaños, de 38 a 41 sillitas se lleva (no, ah, ley electoral de mierda, en nº de votos: 653.934 ayer, 789.427 en 2009, viva la Virgen).
El PSOE no levanta cabeza, claro (a ver, con la losa de esta crisis en su adn, para levantarla...) y las izquierdas nacionalistas hicieron lo que pudieron en su guirigai de nacimiento doloroso y confuso.
Eso sí, el empuje de una bestia política como Xose Manuel Beiras (Alternativa Galega de Esquerda, otra triunfadora con nueve escaños), es la botella de aire en este paisanaje político. Volver a ver al barbudo en el Parlamento dará algo de calidad humana y política a nuestro pequeño hemiciclo.
Si eres de fuera y apenas te quiere sonar Beiras, como un político de acá, mira a este animal político en un mitin (minuto 1.05) "el ignorante es quien no sabe, el necio es el ignorante que se cree que lo sabe todo, como Rajoy" ¡U A U!!!

[en galego, pero clarito:]


Y EN FIN, dado el buen montón de particularismos que encabezan este post y que decriben el entorno político de Galicia, pienso que es absurdo convertir la vitoria de Feijóo en símbolo de un apoyo general hacia las políticas castradoras del gobierno de la nación. Ya la maquinaria está haciéndolo a todo trapo, claro. Pero no. Salvo que en Madrid también se practique el carretaje etc etc... OTRO TEMA, la legislatura, pese a la fuerza de un PP absoluto, y el rebufo de lo dicho sobre Beiras, se presenta, desde luego, mucho más interesante que la que acabamos de cerrar, grisácea, con un varonito del PP arriba y una izquierda en proceso de disolución. El exitazo de AGE elimina de un plumazo todo atisbo de fracaso en la izquierda... bueno, en parte-de la izquierda: el PSOE está ahí, con su agua al cuello, y el BNG tiene también tela que cortar, como Compromiso por Galiza, qeu no consiguió arrancar.), y perfila una cuesta en ascenso a partir de hoy.

15 octubre 2012

NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS, de Enrique Urbizu

En serio, solo había visto, de Urbizu, "Todo por la pasta", y me gustó en su día. Ahora he visto "No habrá paz para los malvados", y me ha vuelto a gustar. Mucho. Me gusta porque es autor desde el amor al género (polar, policíaco), porque conoce los caminos que transita y, sin pretender remodelarlos pero escapando de la bisoñez del revival, ha trazado con esta cinta un camino rocoso, de tierra, polvo y muchas piedras, donde los personajes hablan poco y actúan sin que muchas veces sepamos porqué (bueno, al menos al principio). Pero entendiendo sus pulsiones.
Mucho de ello se debe al trabajo de los actores, todos, no solo un Javier Coronado que borda su mascarada (no sé si por talento propio o gracias a esa estupenda contención seca que logra Urbizu). pero también a las maneras del director, a su modo de encuadrar, de rodar la violencia, de pensar esos planos generales que modelan la acción y abocetan los espacios físicos y mentales. La realidad sucia que crea a hombres sucios, la realidad gris porque la viven hombres grises.
Y una trama que atrapa y que se desovilla lentamente pero sin dar un respiro, con el pulso tenso y el corazón a cien.
Vamos, que así se hace.


11 octubre 2012

Wertina de humo

Ya se ha twitteado demasiado a favor y en contra de los últimos rebuznos de nuestro ministro de Educación, el señor Wert.


No es damasiado hábil. No hablo del ministro sino del Gobierno: con la que está cayendo (economía, recortes en los puntos cardinales del Estado de Bienestar, derechos adquiridos cercenados de cuajo...) poner a este señor en plan... cómo se decía, hombre... en plan...


Eeeeso, hombre, en plan cortina de humo.
Bueno, pues que no cuela, que da, exactamente, para un twitt jocoso, una foto chusca en Facebook, una redsocialada. Pero las asnadas del caballero no nos harán olvidar todo lo gordo que se cuece debajo. Y además, pienso, es inofensivo en el esquema de la política palatina. Porque Wert (frente a un Gayardón que lo que hace es tomar posiciones de relevo como cara fuerte de la derecha menos centrista, dado el evidente desgaste que va a sufrir Rajoy en su gobierno) no deja de ser un verso suelto de boberío, astracanadas, opiniones fuera de tono, lugar, época. Inofensivo en el escalafón interno, queda como la marioneta Mister Punch, que saca el titiritero para repartir mandobles cuando no tiene más que ofrecer en su función. Con él, todos los niños se ríen, y olvidan que la representación está siendo calamitosa.
Pues no olvides...

10 octubre 2012

ANIMAL COLLECTIVE Centipede Hz

Centipede Hz | PlayGround | Albums musica

Confesión: llevo unas cuantas audiciones del nuevo disco de los autores del mejor álbum de la década pasada. Y sigo con la sensación de que no consigo absorber todo lo que me regala.
Sí, sin embargo, veo cristalino que el combo de Baltimore, ahora otra vez cuarteto con la vuelta de su guitarrista, son de otra pasta. Nadie, ni sus cientos de imitadores y alumnos aventajados, está donde ellos. Porque, dueños de un sonido único y, sí, transferible (esas argamasas de ruidos, sonidos imposibles, ritmos tribales etcétera han creado escuela), Animal Collective son, sobre todo, un organismo creativo que va por libre, ajeno a las tensiones del mundo exterior (nada en "Centipede Hz" suena a comprometedora continuación a una Obra Maestra, sino a gozoso juego, otro paso en su camino sin fin de psicodelia futurista).

El animal colectivo lanzado y sin brújula/mapa
Y en ese vagar sin brújula por unas tierras sónicas que ellos mismos se han creado, como demiurgos extraterrestres, han decidido, otra vez, plantar flores raras. Y transmiten entusiasmo. “9! 8! 7! 6! 5! 4! 3! 2! 1... 1... 1...” así comienza el viaje del ciempiés hertziano,una montaña rusa que vuelve a jugar a voces rarunas, ritmos quebrados, junglas de sonidos indescifrables (posiblemente en este sentido estamos ante lo más elaborado de la banda) que se engarzan unos a otros en un contínuo. Sin descansos, sin silencios, una orgía de música oblicua, esdrújula, marciana, llámalo como quieras.  Todo es talento aquí, desde el single, con ese estribillo majara y tartaja ("Come on let-let-let-let-let-let-let-let-let-let-let-let go!") mecido por órganos sixties, hasta el calipso freak de "Father Time" pasando por los inevitables metemanos a Beach Boys. Sin embargo, es este disco el menos "petsoundiano" de su última hornada, empecinado ahora, como lo está, en descoyuntar estructuras, lanzar voces de otro planeta (los berridos de Avey Tare vuelven a retumbar) y encontrar el sonido de un universo paralelo. Así es este trabajo. Carece, claro, de la perfección de cristal veneciano de "Merryweather Post Pavillion", mantiene el pulso experimental de esa performance musical para cine free que fue ODDSAC (su último "largo", aunque, unido a la película homónima, no acaba de ser considerado del todo la continuación de Merryweather... aunque evidenció clarito que 'AC' no son un grupo pop domesticado) y cuida el apartado melódico pero intentando que no se note.
Simplemente, estratosféricos. Aunque ya han dado lo mejor de sí mismos en 2009 y aquí no te quieran pegar al reproductor de música sino marearte más que en un parque de atracciones.



05 octubre 2012

el penoso absurdo del menosprecio periodístico

Lo primero, no soy ni me considero periodista, sino tan solo el cronista de los eventos musicales que acaecen en Vigo (y un crítico de historieta, pero eso es otro tema, nada que ver con lo de hoy). Pero en esta tesitura me acredito para un medio en los conciertos, y para ese medio escribo un artículo sobre lo que he visto en dicho espectáculo, por lo que el título del post, aclarado mi punto de vista sobre mi posición, viene al caso.
Ayer tocó en Vigo Raphael, el Gran Raphael. Yo, como es habitual, acudí en representación de mi medio escrito (que no es por nada, pero es el relevante en Vigo y comarca y el 2º más vendido en Galicia). Me ubiqué con los demás periodistas y fotógrafos de prensa (ya nos vamos conociendo todos) Y desde la productora nos condujeron al teatro. Por los pasillos, el hombre, con una sonrisa diáfana, advierte "ya sabéis, dos canciones y fuera, ahora os ubico en una esquinita del teatro y a los dos temas tenéis que iros" Y una compañera y yo comentamos que nosotros no éramos fotógrafos, sino críticos.
"Todos, dos temas, y fuera".
"¡Estás de broma!". Pues no. "¿Pero cómo hago yo la crónica de un concierto con dos temas?"
"Pues mira, ya ves la gente, el escenario y a Raphael al entrar."
Siempre con esa sonrisa de te estoy chupando la poya, no te gusta pero me importa un carajo.
Huelga de decir que menda dijo sí a todo y a la primera de cambio se escabulló entre el respetable (no llenó, el de "Escándalo", habría un centenar largo de butacas disponibles).
Lo hice, fui un chico malo y la productora me busca por las esquinas para fustigarme, claro. Pero el fondo es otro. El asunto es el monumental desprecio hacia el oficio, la prensa, los que en teoría amplificamos en suceso con una crítica (bueno... generalmente soy poco crítico, y me dedico a hacer una crónica limpia: quién toca, qué se toca, ante quién y cómo respondió su público, independientemente de que a mí me guste más o menos el artista... si no, a Macaco lo hubiera ventilado con un "Tocó la mierda esa y la gente que lo idolatra lo idolatró, punto").
Dudo que sea el propio artista (en este caso, Raphael) quien decide sobre asuntos tan mundanos. Que, en fin, si el cantante se entera, dejaría encantado que dos cronistas locales viesen su show completo, y escribiesen a toro pasado por su triunfal paso por esta plaza (¿porqué no?, él es Grande, nada debería 'temer' de cuatro plumillas). Pero El Sistema establece una red de protección artificiosa alrededor del ídolo de masas, y un don nadie ejerce de portero de discoteca donde no procede. Si me hubiera quedado a dos canciones y me hubiera largado, ¿cómo cubrir las quinientas palabras largas que se me encargaron? ¿censando los discos del cantante?.
Al final, lo dicho, me escaqueé, le hice un calvo a El Sintema y ví a Raphael (bueno, me fui antes del final para entregar crónica, que esto es así: si hoy es portada, ayer a las 00'10, como muy tarde, tenía que estar escrito, corregido y enviado mi artículo de quinientas palabras). Pero queda el regusto agrio del desprecio absoluto por quien va a ver, a empaparse y a contarlo para quien no pudo ir, del modo más honrado.
El artículo final, aquí.
Y sí, no es lo mismo un concierto de Raphael que dos temas de Raphael, como no es lo mismo un retrato de Raphael y...
Parte del todo


03 octubre 2012

CAT POWER, Sun

Divinidad de la imperfección, emperatriz de la duda, Cat Power atesora en su obra la magia de convertir en sólido lo frágil sin perder astillamientos y zonas siempre quebradizas.
Fugada del soul aterciopelado que abrazó en sus últimos trabajos, en primera instancia "Sun", su noveno disco, aleja el fantasma del autoplagio una vez más (porque ya el soul alejó a la gata de otra vida, folkie). Pero además es la solución musical de nuevos traumas y debilidades personales. El reto, parece ser, fue saberse capaz de trabajar sola, sin el arropo de una banda experta como la que vistió sus temas en su anterior disco, uno sostenido por versiones (y para menda, olvidable).
Para enseñarse a sí mima que yes, she can, da un golpe de timón (al menos en sonido: el soul y el folk siguen siendo el esqueleto y el nervio en "Sun") y entrega un trabajo lleno de arabescos de electrónica, voces distorsionadas y ritmos quebrados. ¿Funciona? A veces es cegador, de brillante. Otras, la bombillla se funde al primer chispazo. Arranca tremendo con "Cherokee", temazo YA, y con un "Ruin" que, como doblete con la anterior, puede hacernos decidir darle al "stop" y dar por amortizado el tiempo de escucha y/o el dinero invertido. Hay más magia en estas dos canciones que en toda la lista actual de 40 Principales. Y que en la mayor parte de la escena indie de 2012.
Pero luego entran titubeos, como "Allways on my Own" o "Manhattan", donde no cuaja pese a su ambiente de nocturnidad y peligro. No, "Sun" no es redondo, pero es valiente, decidido pese a los miedos eternos de Chan Marshal, y supone otra tabula rasa con carácter.
Ella nos observa desde la portada, con su pelo rapado, y en su mirada vemos esa fuerza que la ha hecho resurgir de entre sus dudas. "Sun" embriaga por ser un disco que es más que un disco. Es un pedazo del diario (en sonido) de Cat Power.
Y anda el bueno de Iggy Pop por ahí, además.

El problema de Chan Marchal es que es mu fea. Mu fea, la pobre.
Y el clip tiene un puntazo serie B freak que me hace pensar en subir media estrella, por molón...