24 enero 2013

HOTEL TRANSILVANIA, de Genndy Tartakovsky


He llevado a mi hijo al cine. Últimamente la sala grande (que por chica y multi que sea, es mayor que mi salón, todavía) me recibe siempre en tanto que guía, vigilante y protector del vástago. Es así. Ya no hierve en la sangre el pulso paternal de "ver a tu hijo en el cine" porque no es la 1ª ni la décimo 1ª vez que vamos, así que ante tan tibia situación sólo me cabe la esperanza de que la peli sea buena. Para niños, pero buena.
No es el caso pero es una pena que no sea el caso. "Hotel Transilvania" nace de una idea buena y en sus primeros minutos se muestra briosa como los corceles de la carroza del conde Drácula. Un animal fuerte, enérgico y bien engalanado. La cinta trata de cómo Drácula, harto de la habitual acogida (agresiva, aterrada) de la humanidad hacia lo monstruoso, crea un hotel para horrores (salidos del imaginario cinematográfico en su iconográfía, sobre todo del de la Universal, más que de la Warner).
En este contexto parece perfecto que se construya un artefacto para que los niños se´rian con y de los monstruos. Aprendizaje cognitivo. Ahora, además de esta idea sana y que divierte al padre también, porque en remover iconos hay un subtexto de cita adulta, es una pena que la cinta se pierda en un argumento banal, otra película donde importan las relaciones familiares, el amor, y las enseñanzas políticamente correctas (aceptar al distinto y tal). Pena porque el material de arranque se prestaba a ejercicios narrativos más jugosos, a aventurarse por relecturas de eso que se llama "la otredad", el otro lado, el reverso. No desarrollo, pero entenderá el lector que sea tirando de mi ejemplo, o bien planteando muchas otras cuestiones, la jugada podría haber sido fantástica (en todos los sentidos, también de fantastique), en vez de un descafeinado espectáculo con aglomeración de set-pieces para prolongaciones en plataforma Wii o similar.
Ocasión desaprovechada, por tanto.

1 comentario:

Paola Monter Uribe dijo...

Me parece un film, tanto para chicos como para grandes, mantiene entretenida y divertida a toda la familia, además de mostrar a los monstruos con los que crecimos desde una perspectiva diferente, la mayoría de cintas muestran el mismo mensaje las relaciones familiares, el amor, y las enseñanzas políticamente correctas, aun así me pareció buena. Hotel Transylvania es una película de animación que resulta atractiva y simpática, te atrapa desde el primer momento y aunque el final es predecible, los personajes le dan un toque cómico y simpático.