09 enero 2013

Política mierder

Aunque el boom mediático de la corrupción política sucedió con el último gobierno de Felipe González (merecidísimamente, con el caso Roldán a la cabeza) la verdad es que el ruido orquestado entonces, con el diario El Mundo encabezando con sus portadas las denuncias, justas y necesarias, contra el abuso de la clase política de este país (bueno, del PSOE más bien, pero es que estaban podridos), pudo tener algo de amplificador. Las consecuencias es que con el "aznarato" se dio una relajación, una aparente purga del pelotazo's culture, y sin embargo la corrupción en política ha sido casi permanente desde ese programa de incentivo del ladrillazo hasta la mera codicia de la clase dirigente. Un fluir con momentos tan brutales como el roldanazo. Léase caso Camps, la operación Pokemon en Galicia que salpica de mierda a todo partido que tenga poder, los espionajes madrileños, las declaraciones "estoy en política para forrarme" (by Vicente Sanz, del PP), las acusaciones de cuentas en Suiza hacia Mas y Pujol, Marbella a saco, el escándalo de los ERE en Andalucía, aquí en Vigo y alrededores tenemos el caso de las licencias urbanísticas en Nigrán... sospechas, certidumbres, acusaciones, imputaciones, políticos manteniendo o queriendo mantener poltrona a toda costa, inculpados, absueltos (como el propio Camps, buf...), condenados... así hasta llegar al padre natural y con boina del cordero: el ex presidente de la diputación de Ourense, Jose Luis Baltar the man.


 En esta figura execrable, populachera, paleta, astuta como un zorro y maliciosa como una vívora, se aglutinan los patrones "de fondo" de nuestra clase política. Aderezada con pose de pueblo llano (imagen asquerosa de la sencillez que convierte la llaneza aras de suelo en personaje inmundo del franquismo centrista). Pero más allá de esa pose de marulo en bruto (que no de persona sencilla y humilde) está la verdadera cara de Baltar the man. Avaricia ilimitada, respeto cero por las instituciones y por el sistema (ya saben, el carretaxe es casi patrimonio de este señor, debería cobrar copyright), enchufismo (por ahí lo quieren trincar)... cacicato gallego puro y duro.
Más allá del aspecto pateticómico del individuo, y ser reflejo de una Galicia que no queremos ni nos identifica, Baltar es la destilación definitiva y bruta de lo que, parece, quiere ser la clase política nacional.
PODER.
Para conseguir RIQUEZA PERSONAL.
Pero no es necesario llegar a las ilegalidades, la corrupción delictiva de los casos expuestos... cada vez veo más vírico el sistema, sobre todo de un tiempo a esta parte, con un PP que está poniendo el estado de bienestar patas arriba, privatizando lo público, coartando las libertades (aborto, elección de una educación laica, derecho de huelga... hasta los idiomas regionales están sufriendo bajo el yugo del imperio de la ley viciado por el modus operandi del PP), y manejando los medios de comunicación públicos a su antojo.
El problema es que no creo que el PSOE sea demasiado diferente en el fondo. Sí, su política social es, no hay duda, más aperturista, progresista, pero en el fondo intuyo que efectivamente venga quien venga, en este país seguirá echándose a la puta calle a pobre gente que no puede pagar una hipoteca (concedida en su día en precario) mientras esas entidades desahuciadoras se la meten por detrás al Gobierno para que este les suelte, por su boca hedienta, el dinero que necesitan para seguir anunciando, año tras año, beneficios.
Lo diré claro, este país está titiriteado por una puta mierda de casta oligárquica, un despotismo nada ilustrado, un asco que toma los ejes de gobierno y los centros que gestiona para instrumentalizarlos, al servicio del capital, del poder, del dinero, obviando la verdad, que ellos deberían ser mero testaferro temporal de una gestión popular. Eso es la democracia, y no lo que tenemos.
La mierda saliéndole por la boca. Al menos en los cómics de Shintaro Kago, es una forma de arte (visceral, simbólico)
Es curioso que mientras menda recocía todo esto (en serio, llevo dando vueltas al tema semanas) aparece estos días una propuesta nueva en el paisaje poítico, el Partido X, que no obstante es tan original que suena a broma.
Mientras, podríamos pensar que algunas propuestas muy minoritarias sí valen la pena y merecen nuestra confianza (el positivismo ecológico de EQUO, quizá) pero carecen de peso en la realidad parlamentaria, en los mecanismos de Poder a los que no se accede sin la connivencia de los toros vértices de ese pastel-para-pocos (los media, el poder financiero). Al menos de momento.
Y quien sabe, igual como predican desde su anuncio, el futuro sea de esta formación X que propone desmembrar el sistema (viciado) desde dentro.
De momento solo sé una cosa. Me gusta´ria creer que el poder es más sano cuanto más microscópico. Una alcaldía versus un presidente de Autonomía, y tal, pero la verdad, no. Todos untados. No me gusta la política, cada vez menos, porque está siendo entendida como el juego de tablero en que unos nombres propios luchan por hacerse con el control como meta personal, y no como un mecanismo de gobierno del bien común para el que, es la teoría, debería funcionar la clase dirigente en las democracias.

3 comentarios:

Octavio B. (señor punch) dijo...

cualquier comentario anónimo que me huela a troll es eliminado, así es la vida. Si no te gusta equo, o l oqu esea, o firmas o lo explicas sin exabruptos.

Dios os bendiga a todos.

Comemeelnardo dijo...

Equo es basura, porque su líder, Juan López de Uralde se preocupa más de la tortuga calva de madagascar que de los derechos sociales y laborales de los trabajadores. Es el enésimo submarino del PSOE para dinamitar la izquierda alternativa, pero de momento les va como el culo, por suerte. Son ecologistas de derechas en lo económico. Como ICV en Catalunya que dejaron un gran recuerdo en su etapa en el gobierno, te dejo un ejemplo.

http://www.youtube.com/watch?v=z0Ds7RbImqk

Octavio B. (señor punch) dijo...

perfecto, así sí, argumentar, y todos contentos se está de acuerdo con tu argumento o no ;)

por cierto, Comemeelnardo no está mal, aunque nadie, nadie ganará jamás a aquel fiera que firmaba hace años Laputavirgen, ay qué risas, menudo crack.