06 abril 2013

DELTA MACHINE, de Depeche Mode

¿Que tal Depeche Mode en el siglo XXI, entonces? Tras dos décadas de ascenso continuado y, como muy malo, de mantenerse en su nivel ("Ultra", 1997, fue un Buen disco pese a tener que dar continuación a una barbaridad como "Songs of faith and devotion" y sufrir la desintoxicación del cantante y la pérdida de uno de sus miembros) llegó el "momento dino". Su primer disco realmente malo ("Exciter") y una tónica de un disco cada cuatro años.
Tras aquella fofez muy poco excitante, tocaba recuperarse. No era difícil hacerlo. Y además volvían a crear temazos como "Precious" en medio de olas de ese tecno gospel que conduce su espíritu desde el "Devotion". Y luego, cuatro años más tarde, su ya penúltimo disco propuso un ejercicio de auto afirmación por la vía de lo retro que no generó hits pero mantuvo el tipo de esta auto versión de gama baja.

Ergo, los últimos Mode no suponen un descalabro pero persiste, como en tanto Dinosauriaco, la sensación de que lo han dado todo hace lustros. La certeza, vamos. La cuestión es que cuando alguien como los DM "al menos mantiene el tipo" no hablamos de un tipo cualquiera, sino el de unas curvazas de primer orden luciendo por la pasarela. Por tanto es inevitable que, a cada nuevo disco, nos paremos y atendamos. Simplemente con que nos entreguen un par de singles a la altura de su leyenda la cosa se justifica. ¿Los hay en "Delta Machine", la nueva pieza de un Escaléxtric sonoro que ya ha montado sus mejores loops hace años? Sí. En medio de ambientes electo más refinados que nunca, malsanía sonora para las masas marca de la casa,  una voluntad de sonar espesos y hasta poco melódicos en aras de una intensidad madura, y a pesar del tostón de turno cantado por Matin Gore (hace mucho que sus aportaciones vocales son para salir por pies) hay tes o cuanto bombas de las suyas. Y sobre todo ganamos un Dave Gahan que con las canas canta mejor que nunca.

Pues ala, cierra el post y pon de nuevo este muy buen disco.




2 comentarios:

Int dijo...

En estos momentos estoy leyendo un libro sobre Depeche Mode escrito por Steve Malins y editado en nuestro país por Robinbook. Y, ante todo, me ha llamado especial atención algunas cosas:

Uno/ los constantes roces entre los miembros del grupo casi desde sus inicios, debido a unos caracteres bien diferentes y casi contrapuestos que, en sus momentos álgidos, convierten el trabajo en estudio en un auténtico infierno, en el que la desidia, la pereza, el alcohol y los enfrentamientos se apodera de todo. Resulta difícil de creer que saliera algo coherente de tal caos.

Dos/Depeche Mode está lejos de ser un grupo convencional a la hora de repartirse las tareas de trabajo. Así, según el libro, destaca la nula aportación creativa y musical de Andrew Fletcher, siendo su papel más de coordinador del grupo y portavoz de Martin Gore (un tipo muy tímido e introvertido). En el lado completamente opuesto tendríamos a Alan Wilder, pieza vital en la evolución musical del grupo y el único al que realmente le gustaba trabajar en el estudio.

Y tres/se recopila una serie de críticas y comentarios de la prensa especializada del momento y resulta muy interesante lo diferente que es el recibimiento de un disco en el momento en el que aparece a cómo es tratado años después, convertido en un clásico. Resulta llamativas algunas críticas negativas (y muy mordaces, al estilo del cinismo habitual en la prensa musical) a trabajos hoy tan intachables como "Black Celebration", "Music for the Masses", "Songs of Faith and Devotion" o el mismísimo "Violator".

Octavio B. (señor punch) dijo...

1- uno no se imagina semejante caos, desde luego, en una carrera de treinta años, pero en fin, será así. Curioso.
2- Fletcher a mí me parece que era vital. Sin duda. Era el sonido, Gore el talento compositivo, Gahan la imagen perfecta y Fletcher el pegamento (por ejemplo, sé que cuando Gahan estaba perdido por el caballo Gore propuso sustituirlo con otro cantante, algo que cortó de raíz Fletcher, que supo entender que sin Gahan NO hay DM).
3- Y sí, la crítica nunca ha sido, en tiempo presente, muy Mode. Aunque recuerdo (por la emoción que me produjo como quinceañero influenciable) las críticas entusiastas en Rockdelux hacia "Music for the Masses" y el Tour de aquel disco, que pusieron por las nubes (aunque nunca dieron a un LP de Depeche el "honor" de salir en sus listas de lo mejor del año). Creo, de hecho, que hasta "Exciter" nunca hubo una crítica negativa hacia los de Basildon en RDL, y sí al menos una protada, en tiempos de "Songs of Faith and Devotion".