24 junio 2013

Clásica para niños

Hoy he leído con mi hijo un cuento de Érase... la música. Se trata de una colección de varias decenas de cuentos ilustrados en torno a compositores, que se acompañan de un CD.
Y bien, no puedo dejar pasar el calentón, el momento, para recomendarlos. No se trata de la calidad de los cuentos (que son bonitos y vistosamente ilustrados sin resultar una maravilla tampoco, clásicos, funcionales), sino de la música. Música clásica seleccionada en cortecillos breves, de pocos minutos, que se escuchan como notas al pie del texto. Con ello el niño aprecia la música de un modo juguetón, la hace argumento, color, cosas o tonos. Tristeza, unos pájaros, un hada, una carera... lo que el cuento (siempre protagonizado por el músico) relata, la música lo describe.

Y así el chaval va aprendiendo lo bello que hay en la clásica y, de un modo sutil, algunos conceptos como el ritmo, el timbre o el tempo.
Esta serie tiene sus años, yo me hice con ella en un coleccionable de El País, y con todo, hay una web activa que, con suerte, la vende aún. Visítenla