27 septiembre 2013

CRYSTAL FIGHTERS, Cave Rave


Que sí, que si me moló el concierto ¿cómo no hincar el diente a Cave Rave, el 2º y reciente disco de Crystal Fighters?
Los londinenses con querencia a lo vasco (percusión local, usan los de Cristal) resaltaron con la originalidad-de-batiburrillo de su primer disco. Discazo, digo. Una turmix de joie de vivre que mezclaba after hours y raves con música pop y folk mondo mondiale (ecos vascos, por supuesto, pero también latinoamericanos)
Su retorno les trae como uno verdaderos levanta festivales, y "Cave Rave" ha decidido sentar la cabeza en alguno de los almohadones que tenían en "Star of love" (2010).
Se acabó la fiesta pirulera clandestina, las raves londinenses, los bajos bombásticos. Hola, América Precolombima. Ergo, se pierde mucha de la magia de aquel debut-caleidoscopio pero no toda. Para empezar, porque en ese acercamiento al folk se encuentran las mejores canciones de la banda, la melodías luminosas, y no pierden la alegría total de su epíritu-fiestaaaaa!. You & I, Love Natural o Wave son canela en rama.
Hay momentos sin embargo peligrosos, baladones formularios que quieren recordar, por más que nos empeñemos en lo contrario, a Macaca, digo Macaco. Y sí, es el peligro. En dos discos más los Fighters podrían ser una versión sajona del mono ese, y no perderíamos toda la locura, la alegría vital, real y no buen-rollitista sin más, y también el electro que ahora es tan solo una pequeña esencia en el pote: el drum & bass que irrumpe util en la balada Theese Nights

17 septiembre 2013

Crystal Fighters en directo (Vigo)

He leido de todo. Que fueron lo más, que un timo, que playback, que Macaco, que Grandes...
Pues mira, para mí lo importante de este concierto no se ha escrito aún. El poder de la música.

Los guerreros de cristal gustan o no, como todos lo demás músicos del universo, pero lo innegable acudiendo el pasado domingo a su show es que su laboratorio sonoro, mezcolanza de electrónica de baile, folk y rock que ahora recuerdan un after londinense (I Love London) como en dos minutos se zambullen en folclore (vasco,con txalaparta tocada en vivo incluida, o latinoamericano), así como su actitud de entrega total sobre la tablas, contagian un amor por la música que es atávico, primigenio, que viene de la tribu. Que es sagrado. Que es poderoso. "¿Cuántos de vosotros trabaja mañana?¿y cuántos vais a clase? Bien, es tarde pero olvidadlo todo: no hay pasado, no hay futuro, el presente es ahora". Música mágica y sí, poderosa, una razón para vivir en este mundo de mierda. Olvida la vida, quema los libros de cuentas, olvida las noticia, olvida los putos políticos y sus corbatas de mierda y sus trajes de corte caro. Olvida. Baila. Música.
Dio gusto ver a la gente sencillamente disfrutando de la música casi ritual de los de "You and I", un público que bailó con una alegría y entrega que arrebataban y contagiaban. Mirabas al lado y una chica con los ojos cerrados bailaba con sonrisa de oreja a oreja. Mirabas al frente y la parejita se olvidaba de hacerse carantoñas. Y bailaban. Disfrutaban. Sanaban de todo lo chungo que tiene esta vida, o eso parecía... Sales de ese concierto y lo haces con una sensación de comprender que en este Solar System hay algo bueno. Música como magia, capaz de alegrar la vida. No es poca cosa, y ellos lo tienen.

Un show, cuarenta minutos de magia sin trucos.

15 septiembre 2013

POPULAIRE, de Régis Roinsard

Populaire es una peli francesa, que he visto en ese estilo de ver cine consistente en ir a los multicines no-comerciales (quedan uno sen Vigo, viejunos, pero que emiten cosas diferentes) y, casi a ciegas, entrar a una de sus ofertas.
Dado que al lado ponían la última de Assayas, estoy casi seguro de haberme equivocado en mi elección, pero la verdad es que esta versión de Pigmalion inocente, fifties, de mirada americanizadísima, muy para los Oscar (no sé si fue candidata pero lo pide a gritos) no podía dar para más.
Una chica de pueblo, cateta perdida, va a una prueba de secretariado en la capital, y allí descubren su innata capacidad para teclear a toda pastilla. El entrenamiento para una competición de secretarias escribiendo a máquina (máquina “Populaire”, de ahí el título) deriva en el tópico más amable: historia de amor, comedia simpática, etc etc.

Bonita la foto, guapa la chica, predecible la historia pero con el punto de azúcar que hace que nos gusten lo muffins, por mucho que conozcamos su sabor, fue, sobre todo, una experiencia curiosa, la cita a lo loco y a ver qué es esto. Pue eso fue Populaire, un refrigerio sin más, fresco, agradable, sin pretensiones y olvidable.

MODERN VAMPIRES OF THE CITY, de Vampire Weekend

Difícil papeleta, la de Vampire Weekend. Nacieron con un disco que ya es generacional y originario de un reverdecer muy claro, el del afro pop (con querencia indie). Asentaron su sonido con su segundo largo y...¿y? ¿qué cabe hacer cuando tu sonido es tan, tan característico y tan, tan influyente? Toda respuesta es arriesgada, y la salida al callejón solo ofrece una posibilidad. Se elija la vía que se elija (continuidad o ruptura) se hipoteca al talento humano, personal, de la banda. Talento: cualidad de ser BUENOS, y punto pelota.
Y los Vampire lo tienen, diablos, basta ver su salida por la tangente con "Modern vampires of the city". No han aparcado radicalmente su sabor a café africano (abre "Unbelievers" con sabor 100% Vampire) pero se han arrimado a otros palos. A la clásica barroca, de hecho.
Temas como "Stel" con su adorno de clave y un bajo continuo que es, llanamente, Pachelbel, "Don't Lie" mezclando formas de concerto de cámara con pop o "Young Lion", una preciosa miniatura a piano, acreditan el logro del viraje. En el que hay sorpresas como el rock desmelenado de "Diane Young" o la dicción anfetamínica de "Worship You".
Atrevidos, imaginativos, acertados y con un sentido melódico aún sublime, Vampire Weekend siguen entronando el pop del siglo XXI.

12 septiembre 2013

Girl From The North Country (Johnny Cash & Bob Dylan)

Leches, hoy hace diez años que fallecía Johnny Cash, el hombre de negro, el countryman comprometido, carcelario (sus lives en Prisons son ya leyenda).
El mejor haciendo versiones que jamás ha habido.

Yo curiosamente lo conozco desde los primeros ochenta, cuando me dio por Bob Dylan, con quien cavaba un negro pozo a esta bella canción, con su voz petrolífera.
Maravilla.

11 septiembre 2013

Pregunte usted

Dice el artículo 1 de la constitución española en su punto 2º

La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
Lo fui a buscar, al final lo escribo de memoria, porque el estado se ha limpiado el ojete con este artículo (el Estado no, los Gobiernos, y el presente, añado, con mucha fruición).
¿Realmente impedir una consulta (preguntar al pueblo o a parte del pueblo, saber qué se quiere) es respeto a la supuesta emanación de soberanía popular?
Yo es que en el fondo soy muy suizo. Y un día como hoy, con el tema catalán clamando al cielo... me parece blanco y en botella de leche.
No deseo la separación de Cataluña como no quiero la de Galicia, me siento parte de España, pero negar que 2013 no es 1978 es hacer un, es colmo el, es la... ¿cómo era?

01 septiembre 2013

Sinsal 2013 (1ª jornada)

Sinsal, las cosas claras.
Otra vez nos paseamos por la Isla de San Simón y su turbia historia para perdernos en laberintos musicales. Esto es, en el fondo, lo que supone aceptar el juego Sinsal. Un festival del que no se conocen los nombres del cartel hasta qeu entras en la isla de San Simón, donde se celebra.
En esta ocasión conocía a dos de las ocho propuestas, y otras dos sonaban ligerísimamente (de Rockdelux,seguramente) pero ni flores. Del resto, nada de nada.
Este año la cosa basculó entre lo anecdótico (Caxade, un asunto a medio camino del folk gallego para Ramón Trecet y una mini orquesta escindida de la de Goran Bregovic, que tampoco es que estuviera mal, ojo, simplemente no es mi palo) y lo notable (Baden Baden, una sorpresa, practicando sobre las tablas un dream pop notable). En medio, flipadas como Le Parody (curioso, atrevido, personal) o Stealing Sheep, un trío femenino de puesta en escena feérica (vestuario, maquillaje, actitud evanescente) y una música llena de recovecos y extrañas influencias que llegan a la múica medieval.
Denis Jones es un tipo que hace algo así como loop-folk o folktrónica o... vamos, que canta mientras juega con sus cacharos generando beats y loops. Hubiera podido quedar como uno de los conciertos ganadores de no ser por el desastre final, cuando simplemente no pudo rematar una última canción por problemas con la cacharrería. Y Germán Díaz también juega a mezclar extremos, pero no tanto. Virtuoso de la zanfona, se acompaña de un gramófono donde pincha viejas grabaciones cardiográficas. El latido del corazón hace de bajo continuo para su música de aires tradicionales en un proyecto muy bonito.
Sinsal es un lugar curioso, un estado de ánimo particular, donde impera la tranquilidad, los hábitos saludables (se puede fumar tan solo en espacios habilitados al efecto, cuestión de Isla medioambiental protegira, y tal), el civismo y el interés musical. Por eso no deja de extrañar el runrún durante el intimísimo concierto de Gravehurts, ejecutante de un folk de susurro, minimalista, delicado. Todo posible encantamiento fue pulverizado por un público que además de todo lo dicho puede que a veces sea un pelín "figurante". Es guay estar en Sinsal, aunque la música es lo secundario. Al menos la música soto voce, la que no sube el volumen.
Porque claro, por mucho runrún que se intentase, la trituradora volcánica de Triángulo de Amor Bizarro al cierre no admite más que resistencia al respetable.
Con una entrega total obre el escenario, los de Boiro esparcieron su niose-rock a los cuatro vientos, sonaron abrasivos y cabreados, algo de una intensidad que pocos grupos nacionales (o de fuera, qué leches) alcanzan. Lo suyo está al nivel de unos Dinosaur Jr, en descarga de decibelios.
Comenzaron con Isa saludando "vamos a hacer un poco de rock para joder a los horteras del yate ese". En plan pijos que quieren provocar, un yate-de-papá se había acercado a a isla y a todo volumen defecaba canciones de lo menos recomendables. Claro que Triángulo les dieron una lección sobre el sentido real de la expresión "a todo volumen" ... tras su descarga otra vez una Isa que fue el carisma rock de todo el festival, espetó por el micro "muchas gracias, y ala, los del yate, ya podéis seguir poniendo a lo putos La Uníon". Grande.



Una Playlist de casi todo lo que allí sonó (no aparece Caxade en Grooveshark):


Sinsal 2013 by OctavioB. on Grooveshark
Ah, también hubo músicas escondidas, pequeña bandas que hacían conciertos que no se anunciaban en cartel (no sabía a qué hora, tan solo se indicaba con carteles en la Isla el dónde) de los que solo vi uno. Bonita, la idea.