30 junio 2014

Estar ahí entonces

Sabios consejos del Profesor Viejenciano (yo).
Nada, que estaba chapoteando en You Tube y me quedé flipando con esta mini actuación de Pixies, allá por 1989, en su plenitud, cuando nada ni nadie podría hacerles sombra.

Tiempo Doolittle, ya sabes, el p&t% mejor disco de la historia del rock y todo eso. Lo que Nirvana intentaban imitar, y tal, el sonido montaña rusa, pero más punk, más anarko, más lokoh.
Y me parece milagroso que yo "estaba ahí, entonces". Yo seguía a Pixies con fervor religioso (a falta de otros dioses, unos duendes), y estaba esperándoles cuando sacaron su siguiente disco (Bossanova) y el siguiente (Trompe le monde). Y hoy Pixies, los jóvenos y jóvenas del patio musical, los saludan como clásicos, como la gente saludaba a Led Zeppelin hace veinte. Parece que las cosas solo pueden coger caché cuando son viejunas. Los Pixies de hoy son viejos, su disco de reunión es viejo, no suena a Pixies, pero en 1989, ah, amigo... en 1989 estaban cambiando el rock and roll. Por eso pienso que es una suerte vivir el presente intentando tener el mejor olfato. Mola más hablar de los clásicos, ¡qué bien quedas haciéndolo! Pero la suerte es entender que hoy estás viviendo el momento de los clásicos de pasado mañana. Literal, serán las canas, pero para mí el lanzamiento de Nevermind es un recuerdo muy vívido y próximo en la memoria, mientras que gente cercana (y joven, claro) me habla de Nirvana con el fervor de lo que "ha sido", como amigos míos hablaban en el 89 de Led Zep. Sin haber vivido a Led Zep ni a Nirvana, claro.
Y está genial conocer el pasado, ojo, es normal, el poprock tiene demasiadas décadas como para vivirlo solo de tu recuerdo vital... os recomiendo a Marvin Gaye, se me ocurre en caliente. Pero de verdad, hay que ejercitar el presente. Para empezar es más excitante que comer (solo) recalentados.
Bueno, es como lo veo yo, cada cual que haga de su capa un sayo, claro.