27 junio 2014

Revisenme bien al muñeco a ver si va a coger polilla jajaja (cita)

En el perfil de la revista Mongolia (revista que me tiene entre sus fervorosos defensores, lo sabéis) el otro día se ha hecho mofa de una noticia: “El Señor del Prendimiento, sometido a una prueba de TAC en el Sagrado Corazón”.
Una figura procesional es fotografiada a punto de ser introducida en un TAC. Una imagen de lo más extravagante, sí. Estoy de acuerdo que como noticia es burda, tiene un billete directo a la mofa o al equívoco, y lo que se está intentando, desde la cofradía o desde el equipo de restauración es vender mediática y políticamente una labor de restauración de bienes culturales, algo que me molesta bastante pero que, ay, es lo más común en esta profesión.
La revista se ha reído mucho, pero lo más descorazonador han sido los comentarios de terceros en el hilo de comentarios, por su trasfondo y por el objeto de sus críticas.
Ningunear la necesidad de que los técnicos realicen pruebas sobre las obras a restaurar, en el fondo es de un modo subliminal o directo devolverles a la categoría de maestro de taller, artesano, "zapatero". Un restaurador es otra cosa, bastante más científica. Y que me follen vivo si la ciencia no realiza pruebas preliminares antes de actuar.
Al mismo tiempo los comentarios arrojan un sentimiento absolutamente derrotista hacia la sensibilidad general de España respecto al arte, siempre ninguneado. Mucho comentario jiji jaja. Me pregunto cuántos "comentaristas" se han molestado en hacer lo que yo he hecho: buscar esa obra en proceso de restauración para saber más del asunto. Se trata del  Jesús del Soberano Poder (resumiendo, que su nombre es de esos ampulosos, "cofraderos"), obra de Antonio Castillo Lastrucci (Sevilla, 27 de febrero de 1882 - 29 de noviembre de 1967). Escultor dedicado a imaginería religiosa y procesional, sobre todo. No es un nombre escrito con letras doradas en la historia del arte, quizá, pero tiene su valor. Conócelo a un clik (ánimo, es tele, no hay que leer nada), o si eres esforzado, voluntarioso y te gusta la lectura, aquí. He encontrado estudios de la universidad sevillana también, pero no vamos a marearnos con eso, quede patente que hay interés y reconocimiento hacia el escultor sevillano.
Por otro lado cuando hablamos del Hospital Quirón creo que no hablamos de sanidad pública, lo cual sería algo, sí, escandaloso. Así se auto-identifica el centro hospitalario en su web: “El Hospital Quirón Sagrado Corazón es un centro sanitario médico-quirúrgico privado”. Entiendo pues que el Hospital ha cobrado por un servicio de análisis técnico, que no médico. No me consta, lógicamente si el TAC se realiza en horario de consulta médica. Lo mejor, evidentemente, pienso que sería aprovechar otra hora, más marciana, una en que habitualmente no se utilice el aparato con pacientes y así no se prescinde de su uso en un enfermo. Pero desconozco el dato.

Ergo: escultura de cierta importancia, con un culto importante (me guste ese culto o no), sometida a un proceso técnico de restauración es analizada con métodos que trascienden el mero examen organoléptico. Y los más progres de Facebook empiezan a reírse mucho porque lo saca Mongolia  y porque es reirse de la Iglesia. Yo seré raro pero valoro el arte y la conservación del arte, y estudiar sus deterioros es importante para evitar una posterior evolución degenerativa de la obra, y es muy conveniente para proceder a los tratamientos de conservación y restauración. ¿Lo necesita la obra en cuestión o hay un mucho de mamoneo? Puede que lo segundo, pero a la conclusión llegaremos no por un juicio de valor global contra la iglesia católica, o contra el PP, o contra los hospitales o contra el diario que saca la noticia. Los factores determinantes serán de, exclusivamente, restauración e historia del arte, calibrando el valor de la obra y la necesidad de las pruebas.