13 septiembre 2014

Bob Mould "Beauty & ruin"


Portadaza, eso lo 1º: Bob Mould hoy, reflexivo y sereno, contempla su propio reflejo de juventud, un Mould joven y cabizbajo que parece lidiar con tormentos internos. El héroe del hardcore de los ochenta frente al superviviente del rock alternativo que hoy es el ex Sugar.
Lo mejor de la música de Bob Mould es que más allá del eterno ejercicio de estilo de sí mismo (sus álbumes son siempre reconocibles, salvo salidas por la tangente como su coqueteo electro a principio sde s XXI) supone un espejo en el que refleja sus propios fantasmas, un diario personal que puede ser más abatido, más optimista o más oscuro según el momento. Hoy Mould parece sereno, acepta su impresionante legado con alegría, suele versionear clásicos de Hüsker Dü y Sugar y mantiene la energía de un chaval, cuando supera los cincuenta. Me hace gracia ver su rock attitude en directo contrastando con esa pinta de profesor de geografía de la ESO, calvo y con blanca barba. Pero es que claro, Mould es el rock tal cual hoy lo entendemos. Sin él y su legado no se entienden cosas como Nirvana, Pixies, incluso Green Day, por citar nombres famosos a los que deberíamos añadir todo el subsuelo de bandas guitarreras y melódicas del universo.
¿Y "Beauty & Ruin"? Pues notable, nantiene la estela de potencia del anterior "The Silver Age" y se pasea por las caras más reconocibles y apetecibles de Mould: hardcore a lo Dü ("Kid with Crooked Face"), la potencia melódica de Sugar ("The War"), el descanso acústico entre tanta distorisón/murodesonido ("Let the Beauty Be") y minimiza los coqueteos con el adult oriented rock (esos arreglos a veces audiobellos, a veces horterillas, que se le escapaban en sus mementos más débiles).
Puede que el nivel compositivo de "Beauty" no alcance al de "Silver", o puede que la sorpresa de aquel disco, un bombazo rock tras una deriva domesticada, haga que la torta de este espejo de reflejos no nos resulte tan intensa e inesperada. Con todo, un Mould a nivelón, recordándonos que él es, sí, el que estaba detrás de "Zen Arcade" o de "Copper Blue".

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