19 septiembre 2014

Shellac, el animal diferente y mejor (y U2 y Fucked Up)

Es curioso que se hayan juntado en mi "estrenoteca" particular tres discos que de algún modo imprudente he interconexionado en mi esdrújula mente. Shellac sacan tras siete años de (tensa) espera un nuevo trabajo, "Dude incredible". U2 hacen lo propio tras cinco años, y menos espaciados, los hardcores Fucked Up dan continuación a "David comes to life" tres años después de aquel doble.
El contraste entre Shellac y los métodos de trilero futurista de U2 creando un spam con su disco en las cuentas de los usuarios de ITunes no puede ser mayor. A ello se ha encargado Apple con diligencia, a que en los bonitos dispositivos con ITunes del mundo mundial entrase totalmente gratis y por sorpresa "Songs of innocence", el nuevo disco de Bono y cia. Ya podían ser diligentes los de la manzana, porque este "One Step beyond" (que cantarían Madness) en las tácticas 2.0 de venderse, publicitarse y ahora regalarse quieras el regalo o no (creo que no es precisamente fácil de eliminar, por cierto, de tu disco duro), no es, por supuesto, una operación tan gratis. "Apple había pagado 50 millones de dólares a U2 por semejante privilegio , más otros 20 millones por utilizar su imagen. Otros 50 millones fueron desviados a la compañía discográfica del grupo" (El Mundo... la noticia puede rastrearse en cualquier otro medio, claro, no es secreta).
A partir de aquí, gira al canto, es de suponer. Y en el quiero más más grande de la historia del rock, luego el disco en soporte físico, a ver si no viene con sus cuatro ediciones diferentes, limitadas y llenas de extras interesantísimos si eres de los que piensa que tras "Achtung Baby" (1991) los irlandeses han demostrado seguir siendo creativos.
U2. Negocios Perfectos
Yo de el nuevo trabajo de The Edge y amigos poco puedo opinar, salvo que lo de los Ramones es una autocaricatura muy mala, que querían épica y obtienen grasa, michelines. Pero mira, no digo más, igual el LP resulta ser algo más audible o incluso bueno, ¿porqué no? Vale, es conocido el problemita que ha habido con Danger Mouse, productor de luxe, cuyo trabajo fue parcialmente descartado por la discográfica del grupo. Pero lo dicho, no lo he escuchado porque, ay, U2 me interesan bastante menos hoy que cuando se reían y nos hacían reir con "Lemon", o cuando nos arengaban excitantemente en tiempos de "War". Lo que me hace gracia es que casi al mismo tiempo Steve Albini, Todd Trainer y Bob Weston, ergo Shellac, sacan disco y, por agravio comparativo, demuestran el significado de "ética insobornable". Popes del circuito underground, capitaneados por Albini, leyenda viva del hardcore, el postcore y el rock alternativo, productor de algunos de los discos más importantes del rock de los últimos treinta años (incluido el último de Nirvana), Shellac sacan discos muy de vez en cuando, y lo hacen así: emiten el comunicado advirtiendo, no promo, nada de copias de prensa, nada de entrevistas, no se hace "gira de presentación" (Shellac simplemente giran, cuando sus tres miembros despejan de otros asuntos sus agendas, tengan disco nuevo o no.. por cierto, son de lo mejor que he visto en mi vida y he visto muchos directos). ¿Clips? No, gracias, qué tontería. ¿Y el disco qué tal? Pues Dude Incredible es un nuevo disco de Shellac, quinto en 22 años, es como siempre, como los otros cuatro. Perfecto, hiriente, minimalista, agresivo, esdrújulo, genial (atención a los alaridos finales de "Riding Bikes" y al cambio rítmico hacia el segundo 35 en "The people's microphone") y siempre con algún detalle que aleja el fantasma de la repetición pura (¡Steve Albini entona unas estrofas en la rocosa "Pompliant" y hasta nos recuerda a un Michael Stipe cosecha "Murmur" o "Recokgning"!). Actitud. Realidad. Si el perro mira a cara de perro, te echa los dientes y te arranca carne. Cuidadito. Esta sensación de música peligrosa con cero alaracas (no se trata de rugir más que nadie, de distorsionar o meter ritmos plomo a machete como una math rock band cualquiera) es lo que hace distintiva y poderosa a la música de Shellac.
En este sentido el tercer "novedad", lo nuevo de Fucked Up, choca y se rompe contra los de Albini precisamente porque Glass Boys vuelve a transmitirme la sensación de que, sí, vale, son brutales como apisonadoras, pero la (salvaje) voz de Damian Abraham tiene más de ejercicio de estilo que de rabia auténtica. En su disco anterior lo que funcionaba era la autoconsciencia, haciendo chocar ese "estilo", la barbaridad vocal, con otro "estilo", el pop meloso, y hacerles convivir en un mar de... otro estilo, el shoegaze (o casi, y acelerado por el hardcore).
Fucked Up. Estilo Perfecto

Pero pasado el experimento, reconozco que no soy demasiado de estilos sino de vísceras y sentimientos tangibles. En Shellac hay actitud, y hay verdad. Hay ética y hay sentimiento. Son las cosas por las que merece la pena el arte.
Shellac. Verdad Absoluta