10 septiembre 2014

Vigo tiene una cruz

Ya es un tema comidilla fuera de los muros de esta ciudad: una cruz ostentosa, sita en pleno centro, frente al ayuntamiento de la ciudad, en una ladera, es la polémica local. Un monumento a los caídos por Dios y por España en la Guerra Civil. Una loa a los caídos en defensa del fascismo golpista, con indisimulada forma de icono cristiano.
Hay dos modos de defender a esta mierda empalmada en medio de un monte histórico, un lugar bello, con restos de nuestra prehistoria que se ve hurgado y violado por el aguijón cruzlatino este. O se defiende porque es religioso y eso gusta, a los religiosos, o se insiste en que un movimiento de maquillaje político retiró en los ochenta el contenido, manteniendo el continente. Ahora no me llames Paco, ahora me llamo Pepe. Pues no, eres Paco, eres una cosa franquista. Y si lo que te mola es la cruz por cristiana, tienes iglesas, bastantes, en Vigo para gozarlas (te respeto esa voluntad, claro, pero no me la impongas). Mirad, propongo sustituir la latina por una Estrella de David allí mismo, bien grande, y titularla "La estrella de la Paz mundial". A ver esos religiosos devotosde la cruz que piden tolerancia qué opinan. Esto es un disparate, pero quiero decir que la religión es personal, totalmente respetable, claro... e intima, y una democracia aconfesional debería cambiar ciertos comportamientos conservadores (conservadores de la cuarentena de años de reserva espiritual dictatorial, claro).
Pero parecía que la razón laica y democrática  (y estética, ver foto abajo) se imponía por vía judicial... hasta que nuestro Alcaldísimo hizo lo que suele: remar a la contra. Abel Caballero, la alcaldía, socialistas a tope ahí (jajaja) recurrirán la sentencia.
Lo primero que me vino a la cabeza es que, como he comentado ya en otro lugar, nuestro alcalde ha perdido rotundamente, con esta acción, las elecciones de 2015 (y a lo bonzo si contamos con la nueva ley electoral). Cuando aparecen dispersas fuerzas de izquierda y el socialista que es alcalde sin mayoría se embiste de la soberana protección de monumentos faraónicos cristianos y de origen fascista, ¿qué van a hacer buena parte de sus votantes? Y lo siguiente: disperso el voto hacia una izquierda real pero plural, en un ayuntamiento donde el PP ya tiene en encuestas la mayoría simple de votos, ¿quién gobernará Vigo tras las próximas elecciones? Lo dicho, fallo garrafal de un hombre acostumbrado a creer que la calle es suya en Vigo y que por ir a la contra es capaz de caminar contra la dirección de su propia sombra. Y  lo siento, porque hay cosas a valorar en su gestión, pero todo esto me parece un fallo y reflejo de un ego contraproducente, y un hecho de resistencia antinatural (por favor, un alcalde de izquierdas, ¿no podía estyarse quieto y respetar la separación de poderes?) que provoca rabia.
Y mucho bochorno. Por la crucecita de su puta madre, claro, que ahí sigue.

2 comentarios:

Jose Luis Álvarez dijo...

Es un simple problema de ego de Abel. A él no se le ocurrió hacerlo primero y por eso pasó al otro lado. Él es así, ni religión ni política ni lechas, simple Abelitis

Octavio B. (señor punch) dijo...

El fenómeno Abel es para hacerle un post, sí, pero me pareció demasiado localista ya entrar a fondo en el tema de nuestro alcalde (que fue una alternativa necesaria en su día al PP de la Porro, y me parece que ha hecho cosas buenas, pero el cesarismo le está llevando a ese camino de baldosas amarillas sin retorno que ya han cruzado otros, como Paco Vázquez)