23 febrero 2014

DUSTY SPRINGFIELD, A Girl Called Dusty (1964)


Dusty Springfield se llevó el soul norteamericano y racial a su casita de campiña britsh, te a las 17'00 y pieles albinas rosáceas.
Dusty llenó de pop la música inglesa, pop voluptuoso, nada blandito como se suele achacar (muy epidérmicamente) a la señora.
Dis ca zo, nen@s.

16 febrero 2014

Jacques Brel Olympia (1964)

Brel es chanson, drama, cantautoría, mediterránea...sí, pero  Brel es, sobre todo, arrebato.
Aquí, en directo, y arrebatando, pues claro.


15 febrero 2014

Cierra Intereconomía en la TDT.

A ver, que lo de la libertad de prensa y la pluralidad está muy bien, pero que medios claramente fascistas, o cuanto menos de ultra derecha, se caigan de la programación catódica en abierto (por no pagar, además, menuda panda)... eso es una alegría.

Después de todo el fachacanal ya se sabe cómo las gastaba con sus emplados, entre los que seguramente hay periodistas en plantilla que miran a otro lado para poder trabajar y así poder dar un plato de habas a sus hijos. Dilema moral en que hoy no entro porque, después de todo, el canal se ha ido a la mierda y ya ni procede.
Quien quiera ver fachas, de momento tiene otras plataformas, y pronto, según dicen los de la reserva espiritual de occidente, podrán hacerlo pagando.
Pues eso, menos mierda en la TDT.


09 febrero 2014

Noche de Goyas

Hoy es la gran noche.
Espero reírme un buen rato gracias al desparpajo twittero, claro, nada más. Las goyagalas, se sabe, son la laguna Estigia de los telerresiduos catódicos, el aburrimiento máximo qeu, por ser una al año, solemos ver un ratín (al menso en esta casa). Peor este año lo verté con la tableta en la mano, seguro que lo disfruto más.
Y en homenaje, una página del MEJOR tebeo sobre la industria del cine que he leído en mi vida, y no estoy empleando la muy gallega retranca. Es el mejor tebeo cinéfilo que conozco.Aunque, ciertamente, puede darte un algo de la risa, leyéndolo.

La gran superproducción, Jan

08 febrero 2014

The Beatles - A Hard Day's Night (1964)

Canciones pop ya perfectas, surrealismo, regusto working class, autoparodia, la fama como algo desbordante y al tiempo paladeado, querido. Cine. Música. Qué noche...
Beatlemanía.
Más famosos que Jesucristo, dos años antes de proclamarlo. Lo eran, y lo merecían.
CANCIONACA: La que titula del disco, auqneu podrían ser seis más, tranquilamente. Y mira que aún no han empezado a crecer, los de Liverpool...

Stan Getz and João Gilberto ft. Antonio Carlos Jobim: Getz/Gilberto (1963)


La belleza es este disco.
Y "The Girl of Ipanema", cantada por Astrud, es directamente Dios.

JAMES BROWN Live At The Apollo [1963]

Booooooooooooooooooooooooooomba, que chillaba el King África.
Pero de las buenas.
Soulman dándolo todo, haciendo el mejor live de la historia. Trepidante, el funky ya le salía por las venas a la sex machine.
El maestro en acción en la tele, aquí (opción incrustar desactivada, pero vale la pena).

Charles Mingus, The black saint and the sinner lady (1963)

Una sinfonía jazz excepcional. Siempre lo diré cuando toque un disco jazzie, no es lo mío, pero en este sentido es (personalmente, digo, no para ti) muy interesante ver cuándo "me entra" y cuando no.
Aquí, una obra a priori durilla, lo ha hecho. Será la calidez que se desparrama entre las embestidas más libres, o el poso a big band (Duke Ellington fue una influencia confesa), o lo que sea.
Será que Mingus mola.

Una Mingus Action

05 febrero 2014

MOGWAI, Rave tapes


La vuelta de Mogwai es como la continuación, más bien, habida cuenta e que los de Glasgow son una banda bastante activa. Tras la sobresaliente reinvención de su sonido con “Hardcore will never die but you will”, entregaron el año pasado la banda sonora de Les reveneants, una serie francesa de zombis a la que aportaron una música serena y bucólica magnífica, en absoluto un segundo plato en su discografía sino otro paso a tener muy en cuenta.

La realidad es que esos dos discos posicionan la música de Mogwai, que más allá de ser una solución bipolar entre las montañas rusas y el slowcore, demuestra con los años y la experiencia de la banda más recovecos en su sonido de lo imaginado en los noventa. Así “Rave tapes” es la cruz de "Hardcore": si aquel desdeñó las estructuras marca de la casa (instrumentales largos, que crean dinámicas casi narrativas entre la calma celestial y las tempestades orgásmicas y atronadoras) para adentrar su música en escuetos bocados de rock con ascendencia kraut, ahora vuelven a su esquema habitual, si bien con el gusto por los temas abreviados que mostró aquel. Pero lejos de usar la marcha atrás “Rave Tapes” avanza en las texturas sonoras y los timbres de la música de la banda, al abrazar los sonidos electrónicos. No es la primera vez que aparecen en su opus, es cierto, pero nunca con un gusto tan vintage y con un ensamblaje a sus atmósferas guitarrísticas tan perfecto.
Alejados de las tormentas eyaculatorias pero sin perder mordiente ("Hexon Bogon" aturde sin elevar el volumen, con un control poderoso de las guitarras), los Mogwai “raves” han conseguido seguir, con 24 años de carrera, desarrollando un universo sonoro de gran lirismo (la palabra que mejor definiría este disco), tensión y autoexigencia.

Guay.