21 abril 2014

Pixies: el juego de la diferencia.

Desde que en el complejo juego visual descubrí la diferencia entre los Pixies que amé y los Pixies de hoy... algo me hace odiarlos un poco.



Con todo, escucharé lo nuevo porque Pixies, amigos, son la mejor banda que ha dado la historia del rock and roll y eso es mucho para ignorar un retorno dos décadas después de dejar de existir. Punto pelota.

14 abril 2014

Planeta Calleja e Hijo

Ayer se estrenó el nuevo programa de Jesús Calleja, entre la aventura y el reallity. Más lo 2º que lo 1º, francamente. Pero qué puedo decir... me da igual, porque ayer lo vi con Punchito, esto es, mi hijo de siete años y medio.


Y siendo empírico, diré que la experiencia fue fantástica. Extracatódicamente hablando.
El trasunto, gente esforzándose, marchando por ásperos senderos en el Himalaya y mezclándose (aunque sea de cartón piedra, grabado y pactado) con esa cultura rural y extraña, produjo en el chaval una fascinación y curiosidad intensas, motivó el diálogo (con búsqueda en la tableta de la zona en el mapa del mundo), fue un aprendizaje poderoso y creo que voy a repetirlo.


A un niño de esta edad que todo tenga mucho de pantomima, que el actor invitado esté "a lucirse" (versión "soy trascendente y hondo") o que sea real (enfrentarse a una cultura como la tibetana debe ser potente) es lo de menos. Cabras por las callejuelas, fuegos en las cocinas, vidas de una humildad ajena a un urbanita occidental, templos de meditación, montañas, tempestades de nieve, esfuerzo físico, un hombre que de cansancio no puede hablar... como digo, experiencia. No extrema, desde luego, pero sí, en la mirada siempre virginal de un chaval, intensa.
Y yo me lo pasé bomba con él, lo admito.

05 abril 2014

20 años sin Kurt Cobain

¿Qué pienso de Kurt Cobain?
Era colega de sus vecinos Mudhoney, quería imitar el sonido Pixies cortado por Albini, teloneaba a Sonic Youth (que apadrinaron a Nirvana en sus inicios), hacía versiones de The Vaselines y respetaba el compromiso ético de Fugazi.
Nirvana serían una banda del montón, una más del rollo underground de finales de los ochenta/primeros noventa, de no ser por el carisma personal, la belleza física, la angustia generacional y la capacidad de empatizar con una nueva juventud de su líder.

Lo arrolló la radiofórmula, esa que le dio tantos millones de fans que lo adoraban como a un Michael Jackson y que despreciaban o ninguneaban su cultura musical y la escena a la que realmente pertenecían Nirvana (detestaban a Peral Jam, por ejemplo).

Lo odió todo menos la buena música.

Se drogó lo que no está escrito (también por problemas de salud, no solo vicio).

Se casó con la bestia parda de los Hole (banda a reivindicar siempre, al menos sus primeros discos, los más hardcore).

Tuvo una hija.

Se suicidó, hace hoy 20 años.

Rock FM, de la Cope, da la brasa con él, monta un concierto ("un impresionante directo, el que siempre quisiste ver", tócate los machos).

Pocos lo entendieron en vida, y dudo que nadie conozca lo que representa su actitud, un barquito de papel indie en un mar mainstream que se lo tragó.



04 abril 2014

La senda del cisne 01: FILTH (1983), de Swans

Como a mediados de mayo vuelven Swans, vamos a escuchar su extensa discografía cronológicamente. Cuidado, pues: muerdo.

Acomapaña a esta bonita cosa el EP "Swans" de 1982.
Lo más parecido a una carnicería hecha música. Ritmos ritualistas, más que industriales. Ruido (este sí) industrial, maquinal, herrumbroso.
Desde el fondo de una caverna húmeda, los lamentos agónicos e iracundos de Michael Gira.
Menuda salvajada. 32 años más tarde sigue abriendo tu abdomen en canal.
Es primerizo pero demuestra que Gira necesitada de este dolor para purgarse. Disco-necesidad. Pero es imposible disfrutar esto. El concepto no es "DISFRUTE", es otro, claro.

A ver si te atreves con estos tres minutos sin pestañear:

03 abril 2014

DAMIEN JURADO, Brothers and Sisters of the Eternal Son


El nuevo disco de Damien Jurado es un paso firme al firmamento de quien, asentado en el neo folk contemporáneo, no se conformó con etiquetas.
Toma lo logrado en su antecesor y da una zancada poderosa, hacia una música cada vez más necesaria. Abre "Magic Number" y los primeros aires de Nick Drake se evaporan en un globo de maría sonora, algo muy hippy, una alianza desde el presente con los sesentas que, sin embargo, no suena a nostalgia sino a futuro. Además ese "Magic Number" posee una melodía maravillosa, sutil pero sencilla, que engancha tanto como su sabio destilado de sonidos.

Estas son, en realidad, las claves de "Brothers and Sisters of the Eternal Son", diez canciones magníficas (sin excepción) que partiendo del folk se expanden, gaseosas, hacia terrenos que huelen al mentado Drake, sí, pero también a Bon Iver, por ejemplo.
Cabe añadir que este artefacto, desde ya uno de los discos de 2014, está muy lejos de los directos de Jurado: solo y a pelo, verdadero folksinger desnudando de producción y efectos estas canciones. Me quedo con el disco, pese a que el directo del artista me pareció buenísimo.