20 diciembre 2014

Depeche Mode - Music for the masses (1987)






Depeche Mode en 1987 eran una banda de culto a punto de dar el salto a masiva, sin embargo el título de este disco esconde más bien ironía. Música de tacto rugoso, entre el tecno, el rock y la querencia industrial berlinesa que capitalizó su pasado. Letras chungas sobre sexo, adicción, culpa. Y canciones como catedrales.
DM no eran Duran Duran, está claro. Este disco suena aún brillante, y ya sabemos que estaban en ascenso, luego vendrían dos discos más que merecen poemas.
CANCIONACA: Abrir un Lp con "Never let me down again" es, sinceramente, tenerlos cuadrados. Mentes más sensatas esconderían a medio disco algo tan enorme, en plan momento subidón. Ellos sabían que tras esta abriendo, vendrían otras maravillas como "The things you said", "Strangelove", "Nothing" o "Pimpf". Se sobraban.


19 diciembre 2014

Una nueva Cuba

La noticia de la relajación del bloqueo es un soplo de esperanza de desarrollo y hasta de ciertas libertades para el pueblo cubano. Para el resto del mundo y a la luz del telediario que acabo de ver también para España, los corazones, las lágrimas, los anhelos de las gentes que conforman un pueblo hermano son... bueno, son... a ver cómo lo explico.


18 diciembre 2014

THE DARK SIDE OF THE MOON (1973) Pink Floyd


Aunque el sonido empalagoso e inflado me agota (esos saxos, esos coros, bufff), y los solos grandilocuentes de guitarra me provocan bostezos,  y aunque prefiero a los Floyd de Barret inventando mundos que los de Waters engrandándolos (y ahuecándolos), sí se agradecen algunas melodías bonitas que, evidentemente, hay en The Dark side, y que este disco vendiese lo que no está escrito me deja pensando, en estos tiempos donde las radiofórmulas se nutren de consumo rápido, streamings voraces, jingles y canciones bobas, si algo así, con ganas de probar texturas y sonidos (aunque estén a años luz de coetaneos como Can o Neu!) se comerían un colín.

17 diciembre 2014

THE CURE, Pornography (1982)

Me canso de seguir la cronología del 1001 discos, a partir de ahora abro el libraco al tuntún y lo que caiga :)

Vamos, pues, con lo que "ha caido": "Pornography", de los Cure, esa banda de música tan suya y voz tan rara y actitud en escena tan quieta que sin embargo llenaban y llenan estadios de fútbol. Época requetesiniestra, en este disco.
Lo 1º la foto, sí, Robert Smith y los Cure también fueron chavalotes.
Y el disco es discazo, oscuro, tenso, un monolito de música ambiental pero nada gaseoso. Mucha melodía hay aquí, pero también mucho ambiente. Oscuro, claro. No me parece lo mejor de esta época "gótica" de la banda, pero son unos Cure en su momento, seguros de su sonido y a punto de dejarse llevar por nuevos senderos (en estos tiempos seguro que se tiraban todo el día escuchando ya a New Order)

Por cierto, Smith siempre me ha parecido un guitarrista fabuloso, ¿cosas mías?

16 diciembre 2014

En el anuncio de la Lotería no suenan Bon Iver

Por si mi club de fans se lo pregunta, a mí me gusta el anuncio de la lotería navideña de este año. Apela a cosas muy reconocibles, de telediario el 22 de diciembre, y a sentimientos universales (ese "cómo sería si..."), a buenos sentimientos, y se beneficia de un actor francamente bueno, que logra el cruce perfecto entre Osito Mimosín y Pollito Calimero.

Solo me fastidia el cuento la canción de James Vincent McMorrow, "Glazier", que calca DEMASIADO a un gigante, Justin Vernon (nombre artístico Bon Iver). Pero donde Bon Iver suena áspero y doloroso, logrando una sensación de tristeza aguda nada confortable (al menos en su debut, luego un segundo disco evolucionará las cosas), Vincent es algodón de azúcar y efectismos tramposetes. Bonito pero de evaporación rápida.

Recordad: Bon Iver, esos sí:

05 diciembre 2014

tUnE-yArDs en directo.

tUnE-yArDs traían el runrún: lo suyo sobre las tablas se sale de la estadística. Y la performance que nos ofrecieron en Vigo hace unos días lo rubricó. Hay que ver a tUnE-yArDs para comprenderlo, va a ser inútil intentaros convencer y mucho menos describirlo, pero venga, que no se diga...

Su propuesta mezcla la exuberancia polirrítmica de la música africana con el pop oblicuo de los nuevos modernos, se codean con el freak folk y con el dance más voluptuoso, rapean, exhiben raíces blues, y se lanzan a revolverlo todo dentro de una lavadora loca en pleno programa de centrifugado.
Su show se asienta en una puesta en escena impactante, con un escenario repleto de percusiones, con dos coristas alocadas, un bajista que también juega con cachivaches tecno, y un gusto por construir catedrales sonoras sampleándose y generando loops adictivos.
Luego tenemos la voz humana, otra selva, algo bizarro e intenso que macera melodías perfectas pero tirando a raras, escapando de los rituales de lo habitual, renovando el pop, vamos. Los trajes frikis, las coreografías alocadas, y un control absoluto de su propia tormenta, con un show donde prácticamente no pausaron ni cuatro veces en todo el shon entre canción y canción.
Conclusión:; tUnE sirvieron, todo junto y bien revuelto, uno de los conciertos más cojonudos y vitales que recuerdo. A la altura de Shellac (en registro opuesto) o la mejor Björk (en formato mini e indie neoyorkino).
Mirad la que montan con seis palos, una pandereta y un taburete: