20 febrero 2015

MOURN, Mourn




No es normal lo de estas niñas (y niño). Porque yo a gente de 14 a 20 años los llamo así, y además en este contexto es absolutamente laudatorio, un ramo de elogios, piropos y asombros.
Mourn: juventud sónica
Porque estos cuatro a base de hacer pellas en el insti (o no, es una metáfora) han parido un debut que me ha dejado con cara de bobo a mis 44 tacos.
Las influencias son evidentísimas, pero si quieres hacer rock, inmejorables: PJ Harvey, Nirvana, Sleater Kinny, el low-fi, algo de post hardcore... pero lo que amasan con todo ello no es un pan baguette blando e insípido, sino una barra artesana de las caras. Con sésamo por encima. Porque las voces dobladas aceleran el pulso como pocas bandas nacionales lo hacen, porque las melodías son perfectas, porque la rítmica es una apisonadora y las guitarras suenan afiladas y nada obvias. Porque los crescendos y los inesperados retorcimientos parecen los de un combo veterano del art rock neoyorquino y no las de unos novatos de Barcelona.
Porque hay bandas que les doblan en edad y lleva décadas encerrados en garitos de ensayo que hacen mierda. Y Mourn, así sin inventar nada y saliendo de la nada (dos maxis antes de su escueto debut) ya han tocado o tocarán en 2015 en Londres, Boston, Nueva York, Los Angeles, San Francisco. Lo merecen.
Play.
Repeat.

1 comentario:

francisco naranjo dijo...

son muy tremendos, sí...