16 abril 2015

El sucio león come gamba.

Lo he visto ayer tras la polvareda en redes, el famoso programa de Master Chef en que se presentó al universo gourmet el "León come gamba". El resumen de los hechos, aquí.
La verdad por delante, los de cocina son los únicos talent show que me entretienen. Con la neurona muy relaxin' cup of café con leche, por supuesto, pero este Master me parece que carece de sentido frente a su hermano "Top Chef", donde los concursantes no son amas de casa o estudiantes de medicina, si no verdaderos chefs profesionales (algunos trabajando en restaurante con estrellas Michelín).
Pero bueno, el caso es que al margen de que la actitud desmesurada y digna de todo reallity del jurado con el chaval de 18 primaveras me ha desagradado bastante (pero esto no es tele de calidad... quiero decir, es paradójico que un programa de "alta cocina" sea... fast food televisiva), lo mejor, como siempre, el tirón de lo tróspido. Ese #Leóncomegamba que ha inundado Twitter de vaciladas. No pocas ingeniosas.
Pero comprenderás a poco que me conozcas que hubo uno de esos twitts que me ha enamorado totalmente:

Pues nada, aprovechemos la genial ocurrencia para reivindicar Dirty, catedral de noise rock levantada en 1992, uno de los momentos más relevantes de la carrera de Sonic Youth: