08 noviembre 2015

LA VIDA DE ADÈLE, de Abdellatif Kechiche


No he leído El azul es un color cálido, de Julie Maroh, cómic en el que se basa La vida de Adèle, pero lo que me interesa de este film excede los registros de "basado en un cómic" (hecho que siempre mueve mi curiosidad, por descontado) y pasa por la promesa de una interpretación de campanas.
La película de Abdellatif Kechiche resulta al final, descompensada. Pero gloriosamente descompensada, de un modo que no suele suceder. La cinta, de tres horas completamente absorbentes, no flojea jamás: tiene una cadencia poética magnífica, una intensidad que no decae nunca, desarrolla una historia de descubrimiento sexual (lésbico, pero de profundos sentimientos universales que alejan a la cinta del mero panfleto queer -no pasaría nada si lo fuese, pero simple y  llanamente La vida de Adèle es más amplia que la reivindicación de "minorías sexuales que no son heterosexuales, heteronormadas o de género binario"-) y está rodada con una delicadeza y una inteligencia sutil caras de ver.
¿Porqué digo, entones, que está descompensada? Pues porque si con todos estos mimbres la cinta ya es cojonuda, las interpretaciones de Léa Sydoux y Adèle Exarchopoulos hay que ponerlas en un pedestal, un hito, y no creo exagerar.
La mirada.
Sobre todo me ha conquistadola fragilidad abrumadora de Exarchopoulos, que con 19 años interpreta un papel dificilísimo sobre el despertar sexual lésbico en una niña de insti. Las inseguridades, la reafirmación, el amor, el sexo (muy explícito y siempre elegante), las dudas, el abandono, los anhelos, las victorias y las derrotas. No se puede interpretar mejos, com más convicción. Pero Adèle no está sola.
El dúo de Adèle como jovencita en tránsito y afirmación, y Lèa en el papel de una estudiante de Bellas Artes lesbiana ya integrada en el movimiento les, plenamente feliz en su naturaleza, asumida y ejercida, provoca un dúo interpretativo que, me parece, ha quedado ya para la historia del cine. En el caso de la protagonista, porque además es mágico, la actriz (casi) principiante, que se entrega y nos da la sensación de ofrecernos más verdad de la que una interpretación suele ofrecer al espectador.
Arrasaron en Cannes y no es para menos.
(Por cierto, la he visto ayer, en La2, sin anuncios, en modo versión original con subtítulos: en ocasiones la pública sí que funciona