26 marzo 2015

Playlist de autor: Pablo Auladell

Volvemos a compartir playlists de autores de cómic. Insisto en que esta sección es, como puedes comprobar, de periodicidad "tranquila". Mi idea es simplemente elegir a autores cuando surge el momento, ocasiones especiales, ediciones importantes, premios destacados... y creo que hoy por hoy tenemos una novedad editorial que está "el el ambiente".
Por eso, en fin, he contactado con Pablo Auladell, el autor de El paraíso perdido de John Milton.



Obra monumental de 320 páginas que recrea (cito la nota de prensa de Sexto Piso editorial) "uno de los principales poemas épicos de la literatura universal, en la línea de las dos grandes epopeyas homéricas o la Divina Comedia". Fue publicado en 1667 y recreado ahora por Auladell en 2015 en fastuoso novelón gráfico (hay una edición parcial de 2012, ahora tenemos por fin la integral).
La palylist de Pablo Auladell.

Auladell me ha ofrecido una lista de diez piezas, entre temas concretos y autores abiertos (así el concierto para piano de Mozart es elección mía sobre la premisa de Pablo: "un concierto para piano de Mozart"). En la elección de música clásica he optado por incluir un solo movimiento, tanto de mi elección mozartiana como en el caso de la Partita nº2 en Re menor, de Bach. Evidentemente ambas obras (cinco y tres movimientos respectivamente) son excelentes en su totalidad, que recomiendo.
Pues nada más, os dejo una playlist especial y ciertamente relajante, cortesía de Pablo Auladell:

24 marzo 2015

PANDA BEAR MEETS THE GRIM REAPER


Noah Lennox, alias Panda Bear, parte contratante de la primera parte en Animal Collective, vuelve al ruedo en solitario (quinto disco bajo su alias a solas) con una inmersión alucinante y flipada a ese universo de sonidos que solo habita su cabeza (y quizá la de sus compañeros del colectivo animal). Bear nos zambulle en líquido sónico, texturas burbujeantes, mapas alienígenas y un sentimiento inagotado de fascinación y sorpresa. Las propuestas casi táctiles de la música de este estadounidense afincado en Lisboa siguen constituyendo uno de los paisanajes más excitantes que nos ofrece el pop del siglo XXI.
Bienvenidos al otro lado.

Panda Bear meets the grim reaper tiene una estructura cohesionada con forma de viaje: parte de un ramillete de temas casi pegadizos a base de círculos concéntricos de retrogusto psicodélico, y va licuándose a partir de su mitad en una fotografía borrosa de canciones más inaprensibles. En ambos hemisferios es un gigante. En su faceta más "comercial" entrega pepinazos como Mr. Noah, donde sigue rebuscando en los modos menos ortodoxos para cantar estribillos pop (en este sentido, en cuanto a exploraciones de las posibilidades de la voz humana en un contexto digamos digital, no puede estar más inspirado que en el sampleado de su propia voz con el que teje una red en Boys Latin).
Y tras estos monumentos de pop con futuro en los que sigue colándose el pasado (siempre Brian Wilson), da paso a la niebla carbónica sonora, en una recta final menos pegadiza, con varios temas liberados de estructuras claras, pero igualmente fascinantes.
Si además tenemos los samplers de Arabesque nº 1 de Debussy en Lonely Wanderer a El cascanueces de Chaikovski en Tropic of cancer para redondear la sorpresa, la jugada ha salido redonda y este disco es ya de los que se recordarán en diciembre o enero, en las dichosas listas.
Aención al clip:

19 marzo 2015

Curiosidades del día del padre

No soy de contar mi vida, pero creo que esto es curioso y el día lo pinta como ring in de finger. Soy huérfano de padre prácticamente de nacimiento por lo que no he celebrado demasiado este día, en mi vida, hasta que yo mismo tomé la función de padre y comí huevos.
Mi padre murió hace mucho, sí. Pero a veces quedan rastros, no todo "se se perderá en el tiempo como lágrimas en la lluvia". Había una grabación de voz del año 1970 donde dictaba soporíferas conferencias o lecciones de medicina. En una cintas que ni el Doctor Who, algo muy steampunk:
La Voz
Recientemente me empeciné en recuperarlas, por un mero sentido pragmático: en estas bobinas sin su correspondiente reproductorno hacen nada. Finalmente he dado con un estudio de doblaje donde por un nada módico precio las he pasado a n par de formatos de audio y se los he regalado a mi madre, hace unos días.
Curiosa anécdota para un día en que me han regalado un utilísimo lapicero de papel por ser padre.

07 marzo 2015

LADIES AND GENTLEMEN, WE ARE FLOATING IN SPACE, de Spiritualized (1997)


Uno de los mejores discos de la década noventas. Un pildorazo alucinógeno con forma de compendio de historia de la música popular del siglo que terminaba. Soul, folk, pop, rock, blues, white- noise, free, hasta un canon a la Pachelbel convertido en psicodelia.
Una obra de arte que se vendía como un medicamento, con su caja tipo aspirina, el disco precintado como una pastilla y los créditos como prospecto.



CANCIONACA, La titular, o esta otra maravilla de soul en llamas:

La búsqueda aleatoria me lleva a que la próxima audición sea AbTribe Called Quest.

05 marzo 2015

TEARS FOR FEARS - Songs From The Big Chair (1985)

Jo jo jo, unrespect!. Ochentas total, y no precisamente míticos ni underground.
Vale, hay temas buenos, hasta melodías brillantes y que merecen aquel éxito conseguido en su día como la inicial, que es lo más parecido a un inmenso globo de helio que ha dado el pop ochentero, pero lo acompañan demasiados tics, demasiados saxos horripilantes, demasiado engolamiento vocal.
CANCIONACA... A ver, tampoco así en mayúsculas, pero las tres conocidas, Head over heels, Everybody Wants to Rule the World y Shout siguen molando en lo que molaban.

Aquí los tienes, muchos años más tarde, retornando como viejas glorias.


La fortuna (generado on line un nº aleatorio) ha elegido mi siguiente disco de los 1001, para el que me estoy poniendo ya mi traje espacial (#pista)

04 marzo 2015

EL MINISTERIO DEL TIEMPO, TVE

Las series nacionales tienen varios problemas. Uno, el pretender gustar a todos. Target universal, sentar delante de la caja a toda la familia, de un modo intergeneracional. Eso atenaza al guión invariablemente. Las historias no son profundas, sino simples. Los temas, como los menús de boda, del gusto de todos y no molestan: recuerdos desde la añoranza, profesiones (pseudo)retratadas, relatos de misterio blancos (nada de la sordidez lynchiana de Twin Peaks, claro), comedias y tragicomedias.
Otro aspecto terrible es la realización casi siempre plana, y la dirección de actores más nefasta de las televisiones mundiales (es un chiste, NO veo todas las televisiones mundiales para poder asegurarlo).

Por eso El ministerio del tiempo ha supuesto una agradable sorpresa. Primero porque por una vez se sacrifica a buena parte de ese target. La nueva serie de TVE no se preocupa por contentar a todos, sino por construir un relato de género que a priori podría ahuyentar a parte de esa familia sentada ante la caja tonta. El viaje temporal, de hecho, es fundacional para la ciencia ficción, así que aquí estamos, ante una de CiFi pura y dura. Sin excusas ni explicatios non peditas. Ciencia ficción porque mola. Molan los viajes en el tiempo y además si el espectador no ha salido despavorido, verá que es un juego divertido para hablar de nuestra historia. Por lo tanto, también podría gustar a gente poco afín a géneros "desprestigiados" (que manda huevos decir esto del que desarrollaron Bradbury, Lem, Kubrik o Moebius...).
Por otro lado los actores están bien, no actúan con ese envaramiento común en las teleseries, producto supongo de las prisas y una dirección de actores, que suele parecerme generalmente muy mala. Aquí los actores están más o menos creíbles, con mención especial a Nacho Fresneda en el papel de un soldado de los tercios de Flandes  totalmente desubicado en pleno siglo XXI. Y porras, la verdad es que se agradece el concurso de un buen equipo actoral. Por aquello de meterte en la ficción, claro.
Otro factor bueno son los medios. Serán ajustados, y más acostumbrados a las cosas de la HBO, pero lo que  tienen lo exprimen con eficacia, desde esa escalera en espiral que baja sin fin, a la aparición, en el capītulo 1º, del acueducto de Segovia a media construcción, que nos impresiona por concepto antes que por técnica. La iluminación, atmosférica y cuidada, narrativa, la música, que bendita sea, no es excesivamente enfática (a veces lo es, pero no SIEMPRE, a lo Cuéntame), guiones bien resueltos (ya se atisba una trama general que trasciende el capítulo cerrado, trama con varios frentes)... son muchos factores positivos.
Vale,  acostumbrados al refinamiento de bestias pardas como Mad Men o Boardwalk Empire, podemos advertir tosquedades, sobre todo en las líneas de diálogo (ejemplo, un personaje se despierta y, en soledad, suelta bien altito: "vale, si Mahoma no va a la montaña, la montaña etc etc"... Obvio, fácil y narrativamente vacío, poco natural e inecesario) pero las virtudes (incluso en la escritura de esos diálogos muchas veces) convierten a El ministerio del tiempo en un producto muy defendible, y divertido.
se puede recuperar para verla entera (dos capítulos de momento) en la web de TVE.
Y de postre, al final se ofrece un programa a modo de making off con comentarios sobre la época histórica y personajes que aparecen en el capitulo, que entretiene, claro que sí.