18 junio 2015

Moderación

Reedito
¿Para qué sirven los comentarios de un blog?
Desde mi punto de vista, para charlar con respeto. Hay bloggers de infinita paciencia que moderan lo que sea, que aguantan bordadas, chulerías y hasta insultos. Otros no. Creo que hoy por hoy soy de los segundos. Pese a un primer arrebato de contestar, mantener las formas e intentar reconducir al debate, me basta una buena siesta como la de hoy para llegar a la conclusión de que no, no merece la pena.
Porque al final si se transige acabamos intentando charlar con...


...y eso es una pérdida de tiempo.
Así que este blogger pasa a moderar comentarios. Hace tiempo que me he aficionado al bloqueo y "unfollow" de las redes sociales, una función maravillosa que separa grano de paja y que en el blog voy a poner en práctica a mi modo: los comentarios no se publicarán hasta mi aprobación, al menos mientras pueda mantener este modo y pueda actualizarlos (los pocos que hay en esta bitácora) sin demasiada demora.

Ea, os dejo una canción:


16 junio 2015

El humorista del fondo, que se calle.

¿Cuáles son los límites del humor? Yo diría que la ley, la ley particular de cada país.
Un ejemplo: aquí nuestra apolillada constitución nos advierte que se garantiza el derecho al honor, en su artículo 18, y si Irene Villa se siente deshonrada por un chiste hacia su persona, está en su derecho de acudir a los tribunales. Ellos dictaminarán y de darse el caso exigirán las correspondientes actuaciones al "agresor", incluidas rectificaciones públicas, multas, y lo que sea legalmente menester.
A partir de esta cuestión creo que objetiva (afortunadamente vivimos en el imperio de la ley), tú tienes derecho a crear tus límites y yo los míos. Respetables ambos. A ti un chiste como este te puede resultar ofensivo, si eres muy piadoso y más cristiano:

A mí, no me ofende en absoluto.

Aunque igual a ti tampoco te ofende. Quizá te parece simpático aun siendo cristiano/a practicante y fervoroso.
¿Qué tal este otro a costa de los curas pederastas?

A mí, nada cristiano y menos fervoroso, no me ofende, creo que es justo que el humor se cague en esos desgraciados delincuentes con sotana (que no son todos los curas, por supuesto, solo unos casos concretos). Pero me parece totalmente respetable que ahora sí te sientas ofendido/a y antes no. Hay diferencias de tono e intención evidentes, un caso juega pícaramente con los signos sacros, otro denuncia a bocajarro hechos mundanos comprobados. En realidad debería ser más ofensivo chotearse del símbolo de la cristiandad que de debilidades humanas singulares, pero la crudeza, el efecto de la portada de Mongolia, lo convierte en un aguijón. Quino no quiere aguijonear si no simplemente juguetear con iconos. "No pretende incomodarme".
¿En serio no lo pretende? Sí, lo pretende en una determinada escala, como todo acto de humor ("Has visto a Mistetas? ¡No pero me gustaría verlas!"). Mongolia lo pretenden en otra escala. Y será el registro personal de creencias, lecturas, culturas de cada cual el que establecerá si uno u otro le ofende, si rebasa su propio límite. Sin embargo ni la más aplastante unanimidad sobre un chiste (los ceniceros y los nazis, por ejemplo, la tiene: también por mi parte) puede entenderse como parámetro superior a la ley, y no creo que "el ruido de la marabunta" deba jamás ser tomado como "lo que se debe hacer". Por eso, se dice, hay que legislar en frío, y estoy muy de acuerdo. En el doloroso y reciente caso del casi-ministro-de-cultura por Madrid G. Zapata, es sabido que su chiste sobre la mencionada Irene Villa fue respondido por la propia afectada con otra muestra de humor (por cierto, afinadísima, para mí). Creo que es la demostración palpable de que los límites no pueden nunca ser otros que los legales. Esto es: un calibre externo al emisor (el chistoso) y el receptor. Externo y sostenido no sobre opiniones, si no sobre leyes, reglamentos y jurisprudencias pre establecidas.
El caso Zapata es triste porque supone la victoria del desgobierno. Del linchamiento público. Un paso de retroceso social, en fin. Y la victoria de los linchadores conlleva una herida más, hacia la consideración social de lo que es el límite del humor. Esto me entristece mucho porque pone a la libertad al amparo del momento, y los políticos (el PP, un club de cazadores, el PSOE, unos zombis perdidos en una habitación sin saber orientarse) obstinados en usar ese "juicio de la marabunta" como su límite supra-ley nos ofrecen con su actitud un marco de convivencia terrible. Desde luego el rastreo de los twitts de Zapata (tan lejanos al presente, además), su resguardo bajo candado durante quién sabe cuanto tiempo, y su final aireo público justo al inicio del nuevo gobierno madrileño, ha sido bochornoso. Una puercada política de primer orden, aprovechando manifestaciones sin fortuna, pero totalmente descontextualizadas y realizadas cuando lo público no estaba en la cabeza de Zapata. Pero ese es otro tema. Han ganado, no le demos más vueltas. Y Aguirre ha demostrado que tras las cortinas, entre bambalinas, aún es el Poder en su partido. Y mañana irán a por otro. Pasado, a por otro, etcétera.
Hoy lo que es importante, pues la partida ya ha acabado y ya la han ganado los cazadores, es concienciarnos de una puta vez de la importancia del humor libre, sin censuras externas ni internas; de ostentar el derecho a reírnos hasta de nuestra madre; y de saber siempre, siempre, que por suerte para que ni en la vida ni en el uso del humor triunfe el desgobierno, existen leyes, un marco de convivencia para las sociedades.
Pero, ay, algunos quieren que el humorista del fondo se calle. Están a otra cosa. Tienen una baraja que repartirse, toda de oros.

07 junio 2015

Brian Eno, Before and after science (1977)

Brian Eno no es un artista que haya escuchado yo mucho. Nada. Pero evidentemente le reconozco su importancia crucial así que me escuché este disco con ganas. Y bien que hice. Buen pop experimental en un viaje que parte de jugueteos sonoros melódicos y rítmicos que recuerdan a las andanzas de Eno con Talking Heads, hasta una parte más ambiental (sin abandonar el pop).
Visionario.


 Número aleatorio, me llevas a Iggy Pop. Bien.

04 junio 2015

La historia de "La Nueve"

Ahora que París y nuestros reyes han homenajeado con una placa y un jardín a los soldados republicanos que liberaron la capital francesa, es buen momento para recordar que hace ya más de un año una novela gráfica dio luz al tema de "La Nueve". Una novela gráfica excepcional de Paco Roca, de la que hablé ya en su día, aquí.

Y puedes leer un adelanto AQUÍ