16 abril 2016

Zootrópolis

La última película Disney es una cinta magnífica. Así, a bocajarro. Lo quería decir en la primera frase porque servidor fue a verla "porque tocaba" ir al cine. Cuando seas padre comerás huevos y verás pelis infantiles a cascoporro. De modo que entré al multi de turno a ver Zootrópolis porque no había otra, ese día, para chavales (o que no hubiera visto ya el mío).
Y la verdad, he disfrutado mucho de la película.
Zootrópolis parte de lo más clásico de la fact. Disney, el antropomorfismo como fuente metafórica y manantial para el humor por asociación. Su argumento amasa tópicos sin resultar manido, en parte gracias al salero mostrado con este mundo de animalitos parlantes que se mira directamente en Robin Hood. Da su lectura moral o ética (a quién vamos a engañar, sigue siendo un producto Disney), y añade todo el salero del subgénero de las mejores "buddy movies", el cine de colegas donde se emparejan a dos caracteres contrastantes. Que estos sean la cándida conejita protagonista y un zorro, su depredador natural, en los papeles respectivos de poli y ratero, nos da pistas del hilado fino de la cinta.
Película familiar que, sin embargo, atesora gags y momentos solo comprensibles para un adulto, como UNa ya famosa escena a costa de las capacidades del funcionariado/personal administrativo. Ojo, no he dicho chiste o guiño, hablo de una escena, larga, que resulta sencillamente descacharrante. Diría que destinada a engrosar el panteón de grandes escenas de la Disney, sin ninguna duda.
Pero el mañana nos dirá si esta película queda como definitiva confirmación del buen  estado de forma de "Casa Dumbo", tras un Big hero 6 fantástico también, o si se confirma como un nuevo clasicote a la altura de otros hitos renovadores de su momento como La Bella y la Bestia.
Pues eso, si tienes que elegir en tus multis una para acompañar a un crío, ni lo dudes.
Y sale Shakira, como animal, por supuesto. es una... un.. ¡ah, tendrás que verla!