25 septiembre 2016

¿El Octavio wargamero?

No. No, no no no. Ya tengo yo suficiente con devorar música, cine (cada vez menos) y (sobre todo) cómics para liarme la manta a la cabeza con otra.
Pero la verdad es que yo he tenido una época, hace muchos años, en la que me reunía con dos o tres amigos para jugar a Civilización, a El Duelo de las Águilas (1940 La Batalla de Inglaterra) o el más duro de los juegos de mesa que haya practicado, el Maquiavelo.
Afición moderada, pero sin duda apreciada, y que pasado el día (los tiempos de estudiante de Historia) pasó la romería... Hasta que fui padre y comí huevos. Con el crecimiento de "Punchito" (ah, siempre se llamará así en las redes, en honor a mi añejo nik "señor Punch") me volví a interesar en las bondades de los jugos de mesa, porqueeee:

  1. Son entretenidos, 
  2. incentivan al intelecto del niño, 
  3. son grupales (los hay solitarios, pero eh, hablo de algo beneficioso para un niño, así que jugamos a juegos de dos o más) 
  4. Educan (si juegas por ej. un juego sobre el Imperio Romano... oye, pues eso que te va quedando).
  5. ... y son bonitos.

Bonito es

Bonito es part II

Aquí una reseña que he escrito del que más me gusta de esta partida de "juegos para toda la familia" (de los cuatro que he comprado al crío).

Y bien, también he rescatado mi añejo La fuga de Colditz, con el que jugamos en casa alguna vez (el "alguna" es importante, no somos gamers, verdaderos jugones). La fuga es un juego cooperativo (jugadores que deben unir sus fuerzas para lograr los objetivos) y temático, de simulación, pues trata hechos verídicos, la evasión de soldados aliados, de un castillo-campo de concentración de máxima seguridad. Un jugador será el alemán, los restantes, comandarán equipos por nacionalidades (soldados americanos, franceses...). Es un juego en teoría para mayores de doce años por su complejidad.

Y como el chaval va para diez y al Colditz juega perfectamente, he decidido empezar a mirar otros juegos. Alguno caerá en el cumple.
El caso es que buceando en mi búsqueda he encontrado un universo enorme, donde la actividad abunda:
He encontrado blogs muy activos, como Club de estrategia, centrado en los juegos bélicos, o Ethelberto, monje y guerrero (sí, el nombre... pero se trata de un blog interesante, donde se habla de todo un poco, abierto a todo tipo de variante de boardgame y con post largos sobre estrategias, partidas, críticas etc.). Hay muchísimos más, no se trata de revistas profesionales, sino de iniciativas amateur de gente con mucha práctica en juegos nada más (y nada menos), pero sí suponen buenos puntos para investigar la actualidad de los juegos de tablero.
Aunque yo, dado el componente visual y dinámico que supone un juego, prefiero perderme en You Tube. Hay muchos youtubbers, algunos muy profesionalizados, con canales repletos de secciones como Análisis parálisis, o depedientes de tiendas como Zacatrus. Mi favorito es Éxito crítico, una delicia que se trabajan un matrimonio y que, centrado en los juegos más familiares, despliegan un espíritu lúdico, muy cómico y nada freak. No encontrarás en Éxito crítico mi entradillas de solos de guitarra metaleros, , ni escenarios con fondos de librería recargada de juegos, ni presentadores con camisetas ad hoc.
No en Éxito Crítico


El matrimonio (y sus circunstancias: un embarazo, la paternidad y maternidad, la visita mavideña a los suegros...) articulan una delicia de "serie", con capítulos de media horita como mucho, que tiene por principal cometido el animar a "no jugones" a intentarlo más allá del parchís y los naipes clásicos. Por eso, claro, su campo es el juego de mesa más familiar, el eurogame (tú sigue, sigue leyendo para ver qué demonios es eso).
Que lo primero que esta pareja haya subido sea algo tan fresco como este vídeo os da idea de sus bondades:



Si eres más de juegos de guerra históricos, también hay cosas en el tubo, sí.

¿Y al final qué demonios puedes descubrir si te adentras en el "board-mundo"? Lo que me he encontrado en esta búsqueda es de vértigo, una realidad paralela que da sopas con honda incluso al "inner world" del manga, en su cantidad de tecnicismos: white trash, muevecubos, juegos de bloques, análisis parálisis, motor de cartas... ¡hasta encontré un diccionario de términos (donde saber qué sinifica eso de eurogame que os dije antes)!.

¿Y para qué tanta búsqueda, os decía? Decidido a implementar en casa la afición, he buscado juegos ya un poco más sesudos que el fantástico y loquísimo Camel Up. Tengo uno en la recámara que caerá en el cumple. Es un todoterreno que, dicen las fuentes, es buenísimo, sencillo y atractivo para toda la familia, incluida aquella que nunca ha desplegado otro tablero que el del Monopoli y la Oca en su vida. ¿Caballito ganador? Ya lo contaré.
Pero subo apuesta y lo que me he propuesto es introducir al chico (si le gusta la idea, si no, no soy un padre que guste de proyectarse en su vástago sí o sí, pasaremos a otra cosa) en los "wargames". Los juegos de guerra que decíamos nosotros hace veinte años.
Los wargames, del inglés war (guerra) y game (juego), son juegos de mesa y tablero, que, como explica el diccionario que antes comentaba, "recrean un enfrentamiento armado de cualquier nivel - táctico, operacional o estratégico- mediante reglas que simulan la tecnología, estrategia y organización militar usada en cualquier entorno histórico o fantástico". Como os he dicho antes, yo conozco uno, sobre las batallas aéreas entre Alemania y Gran Bretaña en el canal de la Mancha durante la II GM. Generalmente este tipo de juegos son games arduos, complejos tanto en su aprendizaje como en su jugabilidad, que puede para una sola partida alargarse durante días. Se suele decir que la exigencia es el camio a la excelencia, pero la verdad es que entrar en este mundo es complejo. Esto asusta, aunque pueda también atraer, al neófito:
Diez horas largas jugando al Paths Of Glory
Pero claro, ante una industria tan grande (hay varios editores, muchisimos juegos) está todo previsto y he ido descubriendo wargames sencillitos para irnos introduciendo poco a poco y piano piano. Bueno, el Risk, para según algunos, sería uno de ellos, pero menda ha buscado cosas más originales. El encanto de lo desconocido. Memoir' 44 está irremediablemente descatalogado, agotado, pero parece la opción más obvia. Un juego para mayores de oho años con soldaditos y tanques dándose cera con una mecánica de cartas que dan instrucciones al jugador de cómo actuar. Pero no, no lo he encontrado.
Me he hecho con 1775la Guerra de la Independencia de Estados Unidos un juego sobre la independencia de los Estados Unidos con un libro de reglas de pocas paginas y mucha ilustración. Combina unos materiales de calidad y lustrosos (en los juegos de mesa es muy bonito enfrentarte a un tablero sólido, fichas de madera, cartas con bonitas ilustraciones...) con lo que parece una mecánica simplificadísima pero "muy de wargame", y que según he leído ya ofrece, sobre la base de esta sencillez, intríngulis técnicos.

Me apetece mucho incarle el diente y ver si Punchito (y la Señora Punch también) se hace con sus normas, cosa que no dudo, y si le atrae la experiencia, porque en fin, todo son bondades (conocer la historia, desarrollar el "cerebro táctico", y en fin, todas esas cosas buena de las que ya he hablado).

Mientras, vamos viendo otros candidatos algo más desarrollados para el futuro: Whigs of Glory  Commands & Colors: Ancients, donde se "representa la guerra desde el comienzo de la historia militar (3000 aC) hasta la apertura de la Edad Media (400 dC)", según el portal Boardgamegeek; o el clasiquísimo, con dos décadas de vida, Axis & Allies, alrededor de la Segunda Guerra Mundial ¡y con figuritas de soldados!.


O igual lo dejo en 1775, y el eurogame que va a caer en el décimo cumpleaños, pronto. ¿Quien sabe?. Bueno, sé que tengo en el armario mi querido Civilización, paciente, esperando que lo vuelva a desplegar para jugar sobre su mapa del Mediterráneo, añejo y poco sofisticado, pero ofertando un juego absorbente de crecimiento y migraciones poblacionales, táctica militar y comercial, para llevar a un grupo tribal hasta la más sofisticada civilización (Cartago Egipto, Grecia...). ¿El Octavio wargamero? No, pero mola jugar.

2 comentarios:

Frikazo de juegos de mesa dijo...

Desempolva ese "Civilización" hombre, es un pedazo de juego de mesa!

Octavio B. (señor punch) dijo...

Disfruté muchísimas horas en los primeros noventa (y últimos ochenta) y lo teno casi impoluto. Sï, caerá partida, claro!

¡Gracias pro comentar!