01 diciembre 2016

Viva Suecia - A dónde ir y qué es el rock

Los desconocía totalmente, los escuché hoy en Radio 3 y me lié a "descubrir" a Viva Suecia. De paso descubrí a Odio París, dos bandas con nombres relativamente similares (aunque opuestos) que abreban del indie rock de los noventa sin rubor y entregan cosas interesantes. Otro día hablaré de París, que me parecen superiores a Suecia, pero hoy me interesa traer a los del Viva y no a los del Odio.
Me explico. ¿No os pasa esto también a vosotros? A mí me da por pensar que el rock que tiene más de un lustro de vida es para señores mayores, espeleólogos musicales. Porque el rock cuando se es joven debería ser actualidad, vida, un cantante rompiéndote la cabeza con ese verso justo que sientes como si te lo estuviera silbando , o gritando, justo a ti. Y además, calentito, recién salido del horno. Las clases magistrales mejor mañana.
Los Planetas fueron mi grupo en ese sentido allá por 1994, cuando mi yo veinteañero se dejaba seducir por sus versos breves pero exactos ("Si todo está tan bien porqué duele así por dentro") y mecer por guitarras como lanzallamas ("De viaje"; menudo arranque de un disco). Sin técnica, con pasión. Sin solos, sin afinación, con una capacidad (indudable) para cantar cosas que con 15, 20, 25 años te emocionan. A veces, cosas peligrosas, de hecho.
Viva Suecia no son tan buenos como aquellos Planetas de Super 8. Se acercan a ellos bastante (en melodías, en inflexiones vocales, en el gusto por la distorsión) pero también se escoran hacia un mainstream más "apto", tipo Love of Lesbian y Vetusta Morla. Creo que son referentes respetables, no son grupos "monguer" y mantienen cierto grado de decencia dentro de una música para las masas. Veremos con el tiempo hacia qué lado se escoran.
Pero lo que no puedo dejar de pensar cada ve que escucho este tema (clic abajo) es que si me pilla con quince años se convierten automáticamente en mi grupo de cabecera, porque esas letras, así algo derrotistas, algo efectistas también, son de las que consiguen ese retrato generacional. No ha habido muchos grupos que hayan recogido ese testigo donde lo dejaron los de "Nuevas sensaciones". Quizá el siglo XXI haya sido demasiado cínico en términos generales para el "angst".
Atenderé a Suecia, aunque solo sea para desafiar a este ya perenne dolor de cervicales que me recuerda que no podré emocionarme nunca como entonces.