18 enero 2017

ABRACADA...¿QUÉ?

Supongo que puede ser bastante habitual tunear de juego de mesa lo que , salvo por un par de toques, puede ser un juego ortodoxo de cartas. No soy experto en boardgames, pero desde luego esa es la impresión que provoca Abracada...¿qué?, un juego para niños a partir de siete años.
La base es un mazo, una mano que tú no ves pero tus rivales sí, y algunas cartas descubiertas en la mesa. Pero en vez de cartas, son "piedras mágicas", hechizos que lanzas, y el que se descubre se aporta a un pequeño tablero en vez de dejarlo sobre un tapete neutro.
El juego consiste en proponer un palo que quieres subir al tablero, adivinando o sospechando que tú puedas tener ese palo a través de la contemplación de las manos de tus rivales y las "piedras" que se han revelado al ser subidas al tablero. Si la "carta" que propones usar resulta estar efectivamente en tu mano, un compañero te la recoge y la añade al tablero. Se considera una "piedra de hechizo lanzado".

Hay ocho tipos de piedras diferentes, y según la que adivines y arrojes al tablero, infringes un daño, quitando vidas a algún rival (o recuperas vidas tú). Ganar es eliminar vidas del rival y sumar tú mismo puntos positivos.
Groso modo esto es todo. Un simplísimo juego de cartas, y las cartas me aburren soberanamente, lo confieso.

¿Quiere decir esto que Abracada...¿Qué? no me ha gustado? No: si piensas en jugar con niños (no adolescentes, niños-niños) es una buena opción, un juego sencillo que al tiempo provoca el cálculo mental en los infantes. También en los mayores, así que todos juegan, participan y se divierten en un juego de azar y concentración. También de picarse, porque es competitivo, aviso.
Un buen regalo para hijos y sobrinos que sin repeler al adulto a la hora de subirlo a mesa, no llena al adulto como sí sucede con otros juegos de mayor enjundia, ver Aventureros al tren, por ej.
Pero que tampoco nos aburre a los padres.