03 octubre 2017

Sleep Well Beast, de The National

Cuatro años son un tiempo peligroso para el vertiginoso tic tac de la música popular... hacen que un nuevo lanzamiento genere expectación. En ocasiones demasiada. En ocasiones como cuando hablamos de una banda que empezaba a sonar como capital dentro de la música de la última década, el retorno tiene algo de termómetro. El nuevo disco nos dirá cómo está el cuerpo; ¿saludable, febril, o muerto?. Sleep Well Beast luce buen color y 36'5º, y un pulso inmejorable. Si alguien tenía dudas con el disco anterior, de 2013, podríamos decir que han dejado el tabaco.
"Nobody Else Will Be There" ya avisa de los movimientos vigorizantes, movimientos que no son temblores ni terremotos sino en todo caso vaivenes elegantes. Hacia sonidos electro para arreglos que remarcan sensaciones ya conocidas: elegancia crepuscular e intensidad contenida. "Empire Day" y bastantes más temas del disco afianzan esta línea inesperadamente glitch en una banda tenida como abanderada del clasicismo reinventado. 
Seguimos la escucha, y los nuevos temas no dan fallo de sistema. "Day I Die" tiene hechuras de single para las masas, esa fórmula que intersecionaron tan bien R.E.M. (desde su propio registro): accesibilidad y calidad. Su cabalgada instrumental surfea una épica que resulta más conmovedora y convincente que la de todas esas stadium bands que ya sabes. "The System Only Dreams in Total Darkness" fue el single de adelanto y una de mis canciones del 2017. Brillante crescendo, guitarras desquiciadas y emoción made in The National, ese romanticismo suyo, que parece tibio, como la tranquilidad del suicida que acaba de cortar sus venas en un baño de agua tibia. Torch songs ante el abismo. "Dark Side of the Gym" es una baladaza (con el mejor título en siglos, por cierto) que se columpia entre los clásicos standards de los cincuenta y el croonerismo más clásico... hasta que irrumpe su coda final.

Este es, en fin, un disco que perpetúa la elegancia y finura compositiva de la banda, pero frente al anterior Trouble will find me, nadie podrá decir que The National se estancan, gracias a una producción expansiva que toca los arreglos orquestales y la electrónica ambiental Y sí, siguen siendo la mejor banda de rock para tomar el trono que han dejado hace años vacante los citados R.E.M. y los cada vez más desnortados Wilco.

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