24 febrero 2018

La historia es la percha 02: la batalla de Hastings

Mirando al mar soñé que me preguntaba: ¿podríamos encontrar algún momento con el que decir "aquí empieza a reconocerse lo que será Europa"? No, ni lo soñé ni me lo pregunté mirando al mar, pero leyendo y viendo cosas es verdad que lo pensé. Brexit, Inglaterra, Europa central, uniones y desuniones. Naciones... ¿Es Europa un ente de buenas avenencias... o fruto de mil patadas en las espinillas? Hace mucho tiempo señoríos y feudalismos derivaron hacia un concepto diferente, de monarquías y naciones... Europa viene de ese contexto, de Carlomagno hacia el 800 dC en un sentido integrador (bueno, integrador... imperial), pero también de las hostias como panes entre pueblos, o de establecer marcos, acuerdos para intentar evitar las andanadas. Como esta idea, la de pueblo-nación, no es precisamente lo más feudal, creo que las cosas empiezan a abocetarse en momentos de ira y sangre en los que los magnates del rollo vasallal aprovechan las guerras, las confrontaciones, para acercar a sus siervos y ejércitos a un concepto que les conviene. El del gran Elegido divino, que une a un pueblo por la gracia de etc. Y que otro pueblo va a ver cómo se las gasta el Elegido. Lo que pasa es que el rey de ese otro pueblo se presentará también como Elegido. Y además, hay bronquitas personales, reyes pretendiendo tomar territorios que considera suyos... ¡Una fiesta! Somos un continente macerado a batallas, somos hijos de las tortas tamaño XL, por mal que suene.
Y si hubo una bien gorda y muy antigua, esa fue la batalla de Hastings en 1066. Vamos con La historia es la percha (tag). Esta vez tiene la culpa un cómic.
Recreación de la batalla de Hastings, no sé por quién, pero sí sé de dónde la saco: de aquí

1 Antes de Hastings: qué bonito es ser un rey.
Hagamos rápida historia de la isla británica. Lo que muchísimos años más tarde denominamos Gran Bretaña fue conquistada desde mediados del siglo V —aprovechando la retirada de los romanos en el 410— por anglos, frisios, sajones y jutos, que formaron cada cual su reino. Hay mucha chicha en esta simple frase: la heptarquía sajona, algo así como una unión de siete reinos bajo los sajones, daría para una tesis doctoral (o varias, y seguro que existen). Dejémoslo. La cosa se resume en que se consolidan reinos y señoríos, especialmente la dinastía sajona, en una isla que será codiciada. E invadida.
Las invasiones normandas del siglo IX son importantes en el sentido de que ante tal embestida (ya sabes, los terribles vikingos, que hasta originaron un rezo en Inglaterra: "De la furia de los nórdicos, líbranos, Señor") se logró una mayor unificación. Nos ponemos así en el siglo XI (y en estos doscientos años saltamos muchas cosas para no liarnos) y ante una figura aglutinante: Harold Godwinson (1022-1066), Haroldo II, que hereda su corona de Eduardo II el Confesor. La casa de Wessex es fuerte en Inglaterra, con Haroldo, pero va a tener dos frentes: por un lado los normandos, como siempre; y por otro, ay, un primo del llorado rey Eduardo II: Guillermo de Normandía.
¡Dentro dibujo de cómo estaba la cosa!
Normandos y sajones, cara  a cara. Ilustración tomada del blog Mente Enjambre
Sí, tenemos una isla conocida y codiciada, y tenemos a vikingos con ganas de fiesta (a su manera) y un reino de Normandía a un paseo en barco, como se ve en el dibujo, ambos con aspiraciones al trono isleño por lazos de sangre. Esto no podía hacer otra cosa que estallar.
Lo primero que sucede es un ataque por parte del rey noruego Harald Hardrada , Harald, con A, el Harold es nuestro inglesito fav, no te confundas), en una batalla en Stamford Bridge (25 de septiembre de 1066) de la que resulta vencedor aplastante Harold Godwinson. El rey, esperando el ataque de Guillermo, duque de Normandía, había mandado a todas sus tropas a defender la costa sur de Inglaterra, el canal de la Mancha. Pero Guillermo no atacó, y así el inglés manda a sus bravos de regreso a Londres.
Haroldo Hardrada decidió aprovechar la situación y atacar Yorkshire, en el norte de Inglaterra.  ¿Tembló el rey Harold ? Ja... Godwinson no tenía abuela y sí mucha seguridad en su poder. La Wikipedia comenta que cuando se enteró del ataque vikingo dijo respecto a Harald: «Le daré seis pies de tierra inglesa, y ya que es tan alto, uno más». Harold Godwinson, tras bravuconear, reunió a su ejército y marchó  de Londres a York, en solo cinco días. Su plan era emboscar a Harald, y barrerlo. Cosa que hizo.
Batalla de Stamford Bridge. Origen de la imagen, BBC
PERO. Siempre hay un pero... el panorama que deja esta batalla y victoria es un ejército desgastado (por mucho que triunfante) y un vecino normando que está al tanto, preparado para entrar en escena y poner las islas británicas patas arriba cuando el tiempo y los vientos le sean propicios para cruzar el Canal de La Mancha.

2. La batalla de Hastings, el principio de un largo romance (entre Francia y Gran Bretaña)
Guillermo, apodado "El Conquistador", nació en Falaise (Normandía) en 1028. Era un hijo ilegítimo de Roberto I de Normandía. De ahí su otro sobrenombre, "El Bastardo". La Crónica anglosajona lo describe como un hombre sabio y poderoso así como "gentil con los buenos amantes de Dios". También le atribuye una "severidad sin límites con aquellos que se resistían a su voluntad".
File:William1.jpg
Aquí un normando. En retratos posteriores encontramos a Guillermo con áspera barba, cual hipster festivalero.
Su vida no fue precisamente pacífica, dedicada a aplastar a nobles rivales que no gustaban de tener un magnate sin madre conocida. Y lo hizo, y prosperó como Duque de Normandía.
Bien, volvemos a Eduardo II el Confesor. Aquel rey había pensado en el normando como heredero, pero el pastel, ya lo hemos visto, se lo llevó Haraldo. Guillermo solo precisaba del momento propicio para lanzarse a la conquista de Inglaterra, cosa que sucedió en 1066:
Resentido vivamente, tomó la resolución de conquistar la Inglaterra: reunió, pues, un ejército de sesenta mil hombres, y en una escuadra de tres mil embarcaciones de todos tamaños, se hizo á la vela para Inglaterra, Y en cuya expedición le acompañaron los hombres más célebres de la nobleza de Normandía, de Francia, de Bretaña y de Flandes. Desembarcó en Peyensy, condado de Sussex
Fuente: BBC
Así nos describe el inicio de la conquista una crónica del siglo XIX: Historia universal antigua y moderna formada principalmente con las obras de los célebres escritores el conde de Segur, Anquetil y Lesage. Viva internet para enterarnos de estas cosas (y buscarlas).
Y tras desembarcar con unos 6.000/7.000 soldados en  776 naves (una imagen poderosa, 776 barcos acercándose a tu costa) y saquear y buscar un lugar en el que fortificarse, todo bien a gustito, que cantaba el torero, se preparó para "recibir" al ejército de Harold Godwinson. La Batalla de Hastings el 14 de octubre de 1066 en la colina de Senlac, a 11 km al norte de Hastings, al sur de Londres, supuso la victoria de Guillermo. Harold se había posicionado tácticamente sobre una colina con un ejército parejo en número, unos 6/7.000 hombres, pero el normando contaba con una de las caballerías más poderosos de Europa, avanzadísima, con cotas de malla diseñadas para la protección específica de los jinetes, para cubrirles perfectamente incluso montados a caballo. También disponían de una arquería temible, y por si fuera poco, y además de las clásicas lanzas para ensartar, también portaban lanzas ligeras para arrojar al enemigo, algo inaudito para los pobres sajones, que como recodaremos, venían cansados (doblados, diría yo) de batallar con los vikingos en el norte y, suma datos, para completar tropas habían recurrido a campesinado servil, mal preparado. El resultado de la contienda fue la victoria para Guillermo el Conquistador, y además una fortuita flecha fue a parar al ojo del rey Harold cercenando su vida. Como quien dice, Rey muerto y ejército abatido... ya tenemos el final del relato: Guillermo, el gabacho, acababa de conquistar Inglaterra, si bien tras una batalla cruenta. Téngase en cuenta que lo que por lo general solía durar unas horas en este caso se alargó un día entero, merced a la buena posición de los ejércitos de Haraldo sobre una colina y a su buena defensa de "muro de escudos". A la vez, se enfrentaban a una oleada de ataques normandos obstinados y sagaces (se supone que con "falsas huidas" para romper formaciones enemigas confiadas en su "puesto ganador").
Mirad, lo mejor para haceros una idea de la batalla es ver este vídeo de menos de tres minutos.


Pues en fin, de estos polvos, lodos: el hecho de que Inglaterra y Normandía se conviertan en un todo (no sin problemas y resistencias de la nobleza inglesa, por descontado) será foco de tensiones permanentes hasta que desemboca siglos más tarde no en una batalla, sino en una guerra, la Guerrra de los Cien años, que duró más de cien años realmente, entre guerras y períodos de paz, pero que asoló Europa y podemos decir que fue el primer conflicto internacional de occidente (hasta nuestras batallitas internas peninsulares, la Guerra de los dos Pedros, se entremezclan con la guerra de los 100 años).

Volviendo al inicio, uno tiende a pensar que esta Europa en Unión que vivimos hoy es una anomalía (bendita anomalía), porque aquí o hemos andado a tortas (con rivalidades ya casi genéticas) o hemos sido pasto de conquistadores desde que la Historia tiene memoria. Es Hastings interesante como punto de fuga de muchas cosas que luego vinieron. Como una colisión que reforzó un poco la idea de Rey y Estado y súbditos nacionales, frente a la telaraña de lazos vasallales que era Europa. Idea que poco a poco termina imponiéndose y que en sucesos como esta encarnizada batalla tiene sus claros primeros pasos. Que son también los de las naciones enfrentadas.

3. Todo está en los cómics.
¿Y sabes quién tiene la culpa de estas más de 1400 palabras que has aguantado? (bueno espero que disfrutado)? Un cómic. Los caminos del señor, con guión de David Fabrice y Gregory Lassablière, y dibujo del barcelonés Jaime Calderón coloreado por Romain Lubière.
Este cómic de género (histórico, claro) consiste en una serie de cuatro álbumes que describen cuatro importantes acontecimientos entre esta batalla y el viaje de Cristóbal Colón. No me preguntes porqué Yermo Ediciones engloba los álbumes por parejas, pero así ha sido: la obra está editada en dos buenos tomos.
Es un cómic que responde a los estándares, estigmas y efectos del bestsellerismo del género que defiende. Como la novela histórica, se mima y cuida la recreación (aparentemente bien investigada, en el particular "Hastingsiano") y se mixtura con fantasía narrativa. Para el caso hay una trama más  o menos conspiranoica alrededor de un importante mapa que unirá (es de suponer) las cuatro historias. Pues vale...
El gran pecado de este tipo de producto es el didactismo. No cae demasiado en él Los caminos del Señor, aunque quizá sí adolece de esa concentración Bovril propia del álbum francobelga más ortodoxo y que no siempre ayuda a la obra (aunque contamos con muchas grandes obras maestras de 48 páginas, lo sé). Más espacio, más páginas para ir marcando los diferentes ritmos, creando mejores tensiones, definiendo más a los personajes, favorecería una obra que como mucho es correcta y poco más. Por otro lado el dibujo de Calderón es virtuoso en la plasmación naturalista, detallado pero limpio. Es legible y a la vez pormenorizado. Aunque no inventivo, sino más bien intencionalmente clásico.
También hay que decir que como ilustrativa lectura de apoyo histórico al conocimiento de la batalla de Hastings, Los caminos del señor (vol. 01) es recomendable. En definitiva, más allá de categorizaciones absolutas, mirando la naturaleza de este post, "la percha" es eficaz para hablar de Hastings, 1066. Aunque hay cosas que no son realidad, insisto: cuidado con las ficciones narrativas "basadas en hechos reales", siempre, siempre son ficción.
Clasicismo buscando un sabor clasicista.
4. ...y todo está en más sitios.
Ya sabes que en esta casa no es bienvenido quien desprecia al cómic, pero es verdad que Hastings, sin suponer un hecho histórico de calado mediático excesivo (quizá porque tiene un halo de derrota en Inglaterra, y de lejanía en el resto de seres humanos), sí que tiene presencia en el arte, en la literatura. Por supuesto también en el ensayismo, y en la cultura pop.
En lo referente a ensayos no conozco por lectura directa nada, aunque sospecho que libros como estos son localizables, en ferias de "Usado y de ocasión", o en bibliotecas

Christopher Gravett, como veis, tiene un par de libros cuanto menos, del palo de esos tomos divulgativos bien provistos de recreaciones, mapas y dibujos ilustrativos.
Es obvio que cualquier manual sobre historia bélica y de grandes batallas, así como cualquier libro de historia de Inglaterra, tendrán su parada en los sucesos de Hastings, pero será un capítulo, o subcapítulo, sin más. 
Y bien, luego tenemos novelas históricas, un género literario que no frecuento, pero dentro del cual parece que hay, al menos, una autora que se ha fijado en nuestra batalla, aunque contemplada desde "los laterales", a modo de marco histórico. Estos dos libros desarrollan sus argumentos en tiempos de Guillermo el Bastardo:


Estos libros son una serie, el primero es El segundo reino y El traductor del rey su continuación (según he leído en un foro sobre novela histórica). Desarrollan sus tramas en la corte de Guillermo. Nada más puedo decir. Gabblé debe ser bastante reconocida y comercial, dado que se ha encargado de la novela dedicada a un juego de mesa tan conocido como Catán.

Que no eres de letras, vale. ¿Y las pantallas, te gustan más? Pues lo más reseñable que he encontrado es una serie documental de 2009, 1066: The Battle for Middle Earth. Realizada con una factura muy contemporánea, con un narrador en off y con un planteamiento docu-dramático interesante, que se fija en el pueblo llano antes que en los reyes y magnates. A falta de que Riddley Scott se fije en la invasión para rodar una película, o algo así, no hay mucho más de momento, aunque hace un tiempo se daba la noticia de que se preparaban blockbusters alrededor del tema.
El documental, por cierto, puede verse on line. Eso sí, en inglés sin subtítulos. Aquí está el capítulo 1º (el 2º se sigue automáticamente)



Por otro lado los juegos de guerra para PCsí que han puesto sus miradas atentas en esta hazaña bélica, era de cajón. En la serie de wargames para PC Total War, la encontramos entre las muchas opciones bélicas que ofrece "Medieval II"



Imagen tomada de You Tube

Como de juegos para ordenador y consolas no sé nada, lo aporto como dato y dejaré a los que puedan alabar la famosa serie de juegos Total War decir si merece la pena o no.
Yo soy más de cartón y madera, pero si en mi primer "La hisotria es la percha" el culpable fue un juego de mesa, aquí no tenía ni idea, aunque tenía muy claro que era imposible que no existiese el juego de guerra que recrease Hastings.
Hay unos cuantos. Bastantes, de hecho, pero me decanto por señalar los más recientes. Parecen juegos para "iniciados" y de atractivo relativo si nunca has jugado a juegos de mesa. De aspecto más técnico que vistoso, procedentes de publicaciones especializadas en wargames, también es muy probable que por todo ello constituyan juegos interesantes, pensados con rigor para ser jugados por personas que saben mucho de juegos de mesa y que no se conforman con mecánicas tramposas ni se ciegan por unos componentes más lustrosos que papel y cartón (uno de estos juegos, como verás en las imágenes, presenta un acabado más exquisito, en este sentido, con su tablero montado en cartón rígido, pero vamos, que nadie espere una cosa "rechula" desplegado en mesa con esta selección).Tampoco he encontrado ningún blog donde se hable de estos dos juegos así que carezco de referencias y lo dejo en su mera presentación: Hastings 1066AD (2015) publicado por la revista especializada Against the OddsHastings, Stamford Bridge, Fulford - 1066 (2017) editado por ¡una revista polaca!; e Invasión: The Battle Of Hastings (2014, Revolution Games).
Los tres suficientemente recientes como para poder encontrarlos en tiendas especializadas, si te surge un furor incontrolable, un deseo hirviente de hacerte con ellos. Como os decía, no he encontrado ninguna crítica o análisis sobre estos juegos, que por las fotos encontradas son obviamente paradigma de un wargame táctico (esto es, enfocado en una batalla/escaramuza concreta, con un grupo de hombres limitado, como es el caso de Hastings). Suelen ser más accesibles que otros juegos de guerra más, digamos, "amplios" y que recrean guerras enteras, por el hecho de manejar situaciones concretas, tiempos breves y un número de fichas moderado. En este sentido, las reglas de Hastings 1066 AD, por ejemplo, suman tan solo siete hojas, poca cosa. Pero todo esto son conjeturas a aplicar a nuestros ejemplos concretos, claro, de los que insisto carezco de demasiada información (más allá de los "complexity ranking de la BoardgameGeek, Biblia del jugón). En todo caso os dejo fotos (y el vídeo prometido) para haceros una idea.
Hastings 1066AD:


Hastings, Stamford Bridge, Fulford - 1066:

(Todas las imágenes de los juegos de guerra de tablero son de la BGG e ilustran las entradas de ambos juegos)
Y finalmente la portada y el vídeo enseñando Invasion 1066: The Battle of Hastings:




5. La obra magna:
Y dejamos para el final ya "Joya Hastingsiana", El tapiz de Bayeux.
La Obra. Foto tomada, curiosamente, de La Voz de Galicia.

Seguro que más artistas en la historia han reflejado la batalla, pero no cabe duda de que es el tapiz de Bayeux la obra más hermosa e importante por goleada salvaje.
Este maravilloso relato de 96 metros de longitud está fechado en 1096 / 1082. Ergo, una obra de arte narrativo prácticamente contemporánea a la batalla, que nos la cuenta en diversas escenas con pelos y señales, visita del cometa Halley incluida. Se conserva y exhibe en el Musée de la Tapisserie de Bayeux. Y un modo muy curioso de contemplarlo es con esta recreación animada:



Suficiente: creo que por hoy os dejaré descansar los ojos, que las pantallas al final agotan. Pero no olvidéis protegeros de las flechas normandas.

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