13 septiembre 2018

Depeche Mode, el carnaval que no cesa.


Publico en mi blog porque me sale de los pies un texto que había pergeñado para una revista y que por agenda quedó fuera de la carrera, sin salir a la pista. Pero qué demonios, estaba en mi disco duro, y Depeche Mode nunca pasan de moda (jaja jojo, chiste).
El retorno [Hablo de Spirit, 2017] del grupo más importante del tecno pop  supone también un paquete de singles con sus correspondientes video clips (muchos firmados por Anton Corbijn, director y fotógrafo al que se ha asociado la carrera de la banda desde los años ochenta). En alguno de ellos Depeche Mode se disfrazan. Lo curiosos es que estos stadium tecno-pop con treinta y ocho años de sólida carrera ya lo han hecho unas cuantas veces, eso de disfrazarse. Recontamos los clips con transformismo de la banda de Basildon.

Depeche Mode (hoy Dave Gahan, Andy Fletcher y Martin Gore) son un grupo hijo de su tiempo. Una banda nacida al abrigo del tecno-pop, en la línea de hermanos mayores como Soft Cell o Ultravox, que añadieron a sus sintetizadores gotas de adolescencia y pop de chicle. Al menos en un principio. Hubo tempranas deserciones (Vince Carke), incorporaciones que posteriormente abandonarían el barco (Alan Wilder) y sobre todo, hubo una reinvención de su sonido y de lo que querían ser. El descubrimiento del Berlín más oscuro, el de la música industrial y el de los tugurios más hard, reconvirtió al grupo en una máquina de éxitos pop con mensajes turbios (“Master and servant”, de 1984, era tanto una crítica al capitalismo como una invitación al juego sadomaso). Con este gustirrinín por el lado vicioso de la vida, aquel cuarteto de Basildon con pintas de panolis a la moda se convirtió en una banda de cuidada imagen. La segunda mitad de los ochenta fueron los tiempos del cuero negro, el  aspecto andrógino, las poses duras en las sesiones fotográficas y los textos ambivalentes, de imágenes malsanas pero siempre esquivas, en canciones de inesperado éxito en las radiofórmulas.
1986. Trátame como a un perro

Importante en el sentido visual será la aparición en el universo DM de Anton Corbjin. El hoy reconocido director de Closer (el biopic sobre Ian Curtis) se estrenó como colaborador visual de la banda en 1986, dirigiendo el clip del single “A question of time”. Desde entonces ha dirigido 17 vídeos más a la banda, ha sido el encargado de las imágenes de los directos y ha diseñado varias de sus portadas.
Su estética rugosa y sus imágenes enigmáticas han sustraído a Depeche Mode del pelotón de estrellas típicas de la MTV para proporcionarles una imagen propia, ajena a los parámetros del star system de las 625 líneas. Nada de ojitos seductores y morros apretados: Dave Gahan, Marin Gore, Andy Fletcher y Alan Wilder (hasta que abandonó la banda en 1997) eran otra cosa, no sex symbols para la Súper Pop. Distantes, misteriosos, oscuros… y, aunque no te lo creas, haz cuentas y me darás la razón, carne para la carnavalada.
De eso vamos a hablar. Depeche Mode se disfrazan. En sus videoclips. Y lo hacen para poner matices irónicos a sus letras, o para sacarlas de contexto o añadirles ciertas dosis de misterio. Lo han hecho en siete ocasiones, siempre de la mano de Anton Corbijn, su director de imagen fetiche.
Reinado tecno rock


1.«Personal Jesus», 1989.
Depeche Mode disfrazados de vaqueros. Espuelas, sombreros del oeste, monturas y un corral o hacienda fronteriza. Dave Gahan, vocalista y frontman de la banda, se las arregla para conjugar la estética John Wayne con su habitual look sensual, extrañamente morboso y apegado al cuero negro.
La letra habla de religión, nada que ver con el far west… el chascarrillo viene quizá de las imágenes mentales que provoca el riff de guitarra del tema, cercano a las melodías del Morricone de los viejos spaghetti westerns. El clip fue filmado en el desierto de Tabernas, en la provincia de Almería.



2.«Enjoy the Silence», 1990.
El segundo single del álbum Violator no solo es posiblemente la mejor canción de la banda, sino también uno de sus clips más icónicos. Gahan pasea su arenga a favor del silencio por paisajes inertes disfrazado de rey feudal, portando una anacrónica silla plegable. Llega a un punto, abre la silla y se sienta a contemplar. En silencio. No hace playback. Se intercalan breves instantáneas del cuarteto posando hieráticamente, inexpresivos.
El resultado es un clip sereno pero que deja un regusto a desazón interna. El cantante como “rey del silencio” es tal acierto que cuesta adivinar si la canción es tan famosa por su excelencia, o por la excelencia del propio vídeo.



3.«Halo», 1990.
Si piensas que los Depeche Mode son unos payasos, este es tu vídeo.
Anton Corbijn pone a aquella banda que hace cinco años lucía cuero negro y estética gay hard a escenificar un triángulo amoroso en un carromato circense. El cantante es el forzudo del circo, Martin Gore (el cerebro de la banda, compositor principal) es el payaso. Hay una chica entre ambos.
“Vistes la culpa como grilletes en tus pies”, comienza el tema. El clip lo convierte en un diálogo de amor, desamor y romanticismo con imágenes de cierto patetismo. La ocurrencia de Corbijn (o de la banda, de quien haya sugerido el tema) da un resultado curioso en un clip que se creó para el recopilatorio “Strange too”, que aglutinaba los vídeos comerciales de Violator y alguno más, creado para la ocasión. “Halo” tiene el atractivo de sacar a flote la ironía de la banda, una cierta retranca que brotará más delante de nuevo.



4.«It's No Good», 1997.
Aunque al inicio del clip un maestro de ceremonias de un cabaret cutre presenta al grupo como Depeche Mode, Corbijn orquesta aquí otra fiesta de disfraces. Quizá la más radical, un “what if?” que contesta a la pregunta de qué sería la banda si fuesen unos mediocres. Con un Gaham recién salido del consumo desenfrenado de drogas duras, y tras ofrecer en el vídeo de “Barrell of a gun” una suerte de autorretrato yonqui, el trío (Andy Fletcher había abandonado al grupo y ya se presentaban como banda de tres miembros) ahora se ríe imaginando unos DM alternativos de nulo éxito. Y en el fondo se autoafirman como banda de tecno más que influyente con este pelotazo electro pop, y nada mediocre. Parecen decir, entre risas, que tras la caída toca levantarse y seguir para adelante.



5. «Suffer Well» 2006.
Bueno, aquí la banda pisa terreno resbaladizo. La transformación de Gahan a lo largo del clip de gentleman trajeado en indigente por la vía del alcohol puede ser una parodia, o una autoparodia de su descenso a los infiernos tóxicos. Lo de Martin Gore y Andy Fletcher haciendo de maniquís de boda (novia y novio respectivamente) redunda en el humor socarrón de los de Basildon.
El vídeo, sobre un tema del disco  Playing the Angel de 2005, recupera a Corbjin, quien no dirigía clips de los Mode desde 1997. En las manos del fotógrafo, parece, es en las que Gahan, Gore y Fletcher se sienten lo suficientemente seguros y a gusto para el travestismo.



6. «Where’s the revolution» (2017).
Clip de la canción que antecedió a su último Lp vuelve a estar dirigido por Anton Corbijn, y otra vez aparecen disfraces. En algunas escenas, incluida la que abre el clip, el trío luce prendas y barbas que recuerdan inevitablemente a las de Karl Marx. Muy propio para un single de retorno que luce una letra política y pro-revolucionaria.
Vuelve a mostrar a unos “dinosaurios” con sentido del humor, uno muy británico, recargado de sorna. Choca ver cómo se alternan de plano a plano el Gahan rock-star, con sus gestos siempre exagerados, con el capaz de reírse luciendo una chiva que ni los ZZ Top.



7. «Cover me» (2017).
Última parada (de momento) en el baúl de los disfraces. El frontman de la banda capitaliza la acción vestido de astronauta, pilotando una nave y retornando a Tierra para contemplar paisajes abstraído. El rey del silencio se ha vuelto cosmonauta, es casi un guiño elegante y muy tangencial a su propio legado visual, o a mí me lo ha parecido, en un clip de nuevo de Corbjin con imágenes en blanco y negro de gran belleza.



Concluyo: resulta difícil señalar a otra banda de la categoría de clásico activo de Depeche Mode que atesoren una línea de clips paródicos y desengrasantes del calibre de estos. Vaqueros y payasos, maniquíes y cantantes de tercera, reyes medievales, y del pop. Queremos más disfraces de Moda Pasajera, pues claro que sí.

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