23 noviembre 2018

Tirarse de trampolines olímpicos.

El otro día leí unos consejos para acercarse a los wargames, recreaciones de batallas históricas. Aquí. Buen planteamiento pero misma sensación de excusatio non petita de otros posts de ese mismo palo... En este tipo de artículos siempre uno acaba leyendo que si dureza, que si tesón, que si... Yo creo que hay dos axiomas (y os lo dice uno que apenas conoce 4/5 wargames, ¡qué cuajo!) muy sencillos: si la idea de jugar a hechos históricos del pasado te atrae, es posible que te vayan a gustar los juegos de guerra. En realidad este axioma vale para todo, sea jugar a wargames, o tirarse de trampolines olímpicos: el estímulo lo mueve todo. Y otro dice así, y es universal para todo tipo de juegos: en el reverso de las cajas y en los pasquines de información general del juego encontrarás la edad recomendada, que básicamente, más que cuestión biológica, da pistas sobre el grosor de libro de reglas. Un juego para jugadores a partir de ocho años tendrá un libro de reglas de pocas páginas (4, 8, 10), uno a partir de doce primaveras, tendrá unas reglas más extensas (14, 18, 40 páginas...) y lógicamente incluye más matices y aprenderlo supone un proceso más largo.
"A partir de ocho años"
"A partir de catorce años"
Estos dos ejemplos tratan la segunda guerra mundial a través de escaramuzas y batallas concretas, el primero (Memoir' 44), y el desarrollo de la I Guerra Mundial en Europa durante sus cuatro años de duración el segundo (Paths of Glory). Ambos, pues, son juegos de guerra puros pero, salta a la vista, muy diferentes entre sí.
Lo demás es lo del primer punto: que apetezca o no. Conozco gente que se ha negado a aprender a jugar a juegos más sencillos que el Monopoly. No busco explicaciones, simplemente, esas personas no va a aprender a jugar a nada, es una cuestión de estímulos y ya está, sin problema (aunque ellos se lo pierden, por supuestísimo). Yo, con 17 años y sin demasiada experiencia en juegos, me comí un verano las reglas de Civillization, porque tenía los estímulos para ello. ¿Me costó más aprender ese juego de estrategia en el "Mare Nostrum" que dominar Serpiente y escalera? Pues objetivamente sí, porque son bastantes folios de reglas, pero como estaba estimulado en el proceso por querer "jugar a eso", no, no me costó. Disfruté.
Imagen tomada de Squad Painter Las dos anteriores, de la BGG
Y al final mira, igual que cuando compras una novela o un juego familiar, o cuando vas al cine. Hasta que no se prueba (a veces, "e insiste"), no sabes si te gustará o no. Si gusta, genial, tienes un horizonte vasto. Si no, a otra cosa butterlfy, sin dramas.

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