05 noviembre 2019

Fricciones políticas. Abascal y el fascismo


Ayer en su estreno en un debate electoral en la televisión Abascal lo dejó claro: sí, es un fascista de nuevo cuño y lo ha explicitado en su discurso como candidato al gobierno de España en el debate: y su propuesta es antisistema.
Yo no sé demasiado de derecho pero me he leído la Constitución Española. Es buena lectura, al menos diagonal, para no caer abducido en sus zonas más "técnicas". Y creo que las cosas son así: si propones destruir el sistema de las autonomías tienes que modificar varios títulos de la constitución... y todo el capítulo tercero del título VIII. Además y esto es importante, el artículo 61 (Título II, de la Corona) dice que "El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas". Por tanto las CCAA son parte del título II, "De la Corona", y los derechos de los ciudadanos de las CCAAS a respetar por el Rey son los de la propia CE (T. VIII, vamos... un pez y su cola que blindan bastante la configuración del estado actual).
Pues bien, sin salirnos del Título II, la propia Constitución lo define de máxima importancia (nos guste o no la Corona) y para cualquier reforma del mismo estaríamos hablando del "procedimiento agravado", previsto para las reformas de más relevancia, y que se caracteriza por su mayor complejidad y dificultad. Dicho procedimiento está descrito en el artículo 168: "Cuando se propusiere la revisión total de la Constitución o una parcial que afecte al (...) Título II, se procederá a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes". Luego se presenta la nueva constitución con el título "De la Corona" modificado (y los demás que tratan las CCAA, claro) y el nuevo texto constitucional deberá ser aprobado "por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras". Y finalmente, si ha sido aprobada la reforma por las Cortes Generales, la reforma de marras (triturar el estado de las Autonomías, sería el caso Abascal) será sometida a referéndum de todos los españoles, para su ratificación.
Esto evidentemente es IMPOSIBLE para un partido minoritario (y francamente difícil para uno mayoritario, hablamos de aprobar en ambas cámaras por dos tercios, mucho más del 50% en Congreso y 50% en Senado... ¡dos veces!). Es imposible para Abascal, salvo que lo que le interese es fomentar la debilidad de un Estado sin Constitución (en talleres) y sin cámaras representativas (disueltas): ¿A ti te gusta esta situación?¿Te parece más democrática que proponer leyes de desarrollo para un referéndum, leyes que no tienen que tocar la Carta Magna, quizá?
Pero si con todo aún dudas de la naturaleza de Vox... ayer Abascal citó a Falange. Al fascismo, pues. Lástima que ningún candidato al gobierno democrático de España, siempre con la ley de Memoria Histórica en el corazón, o alguno de sus asesores que para eso están entre bambalinas, no lo detectase y se lo escupiera a la cara...
PS: podría estar equivocado en lo que es una reflexión personal sobre la base de un modesto conocimiento de la Constitución, no lo niego, pues no soy ni licenciado en Derecho, pero en realidad podría haberme ahorrado toda esa reflexión y quedrame con el link. Es ATERRADOR que un político en la España de 2019 use en debate electoral citas del fascismo, y es lo que ha pasado ayer.



01 noviembre 2019

MANNEQUIN PUSSY Patience

Ok, si pinchas directramente "Cream" te das de bruces con dos minutos escasos de hardcore puro y duro, ralentizado a foxcore/riot grrrl,que puede hacer pensar en una reedición de bandas "del método", como Downtown Boys, puro core-cuore. Pero si luego saltamos a "Pacience", ya vemos que la jugada va a picotear de estilos. Hay una pereza muy Sonic Youth (muy Thurson Moore en el modo de cantar de Marisa Dabice) que en el estribillo se lanza al punk de unos Superchunk, y que en sus dos, tres segundos finales deja una coda de folk murmurado y doliente. Aquí tenemos el verdadero espejo de Pacience, un disco que en mi top 2019 ha escalado tan veloz y bravamente como su sonido en tus orejas.
Más, quiero más: "Drunk" es un single per fec to que salta de la pereza venenosa de Dinosaur Jr. a, otra vez, Superchunk (nadie los cita al referirse a este disco y yo los veo clarísimo). Y así, tema a tema, todos superlativos melódicamente, paseamos por canciones donde la electricidad no enmascara una melancolía intensa (magnífica intérprete la vocalista) en "Fear/+/Desire", querencias por el shoegaze/dream pop (¡sí, también habemus guitarras gaseosas!) en "High Horse", o por hardcore del de treinta segundos y pa casa o del más postcore ("F.U.C.A.W.").
Tras media hora de balancín entre el indie y el hardcore el cuarteto se permite cerrar en plan lujazo, con otro tema donde el fragor, la melodía y una interpretación vocal maravillosa lo dan todo, entre adornos inesperados y recetas de quiet-loud-quiet en un plato combinado que lo tiene todo: melancolía, intensidad y emocore.
Jefa y jefes del anternativo americano.

18 octubre 2019

La senda del cisne 7: White Light from the Mouth of Infinity (1991)

Vuelta a la senda. La no-música está definitivamente atemperada por un pulso orgánico, aires grandiosos o incluso épicos y amagos del tremendismo en mantras sónicos con o sin crescendo que serán desde este momento su marca de fábrica. Canciones como "Power and sacrifice", una espiral de ritmos y guitarras sin intención de rendirse, podría haber formado parte de cualquiera de los dobles de su  última etapa, pongamos "The seer", si se maquilla la producción. Sin embargo While light from... es un concepto donde a guitarra pierde peso a favor de los instrumentos de cuerda, percusión o viento.
En este disco tenemos una de las piedras de toque de Swans, con amagos de tomar la senda de The burning love pero en Bien, con la vuelta a los espacios abrasivos pero oxigenados por la luz de sus pretéritas intenciones: sonar más accesibles sin perder la naturaleza de la bestia. Hay sobre todo una riqueza instrumental bastante vertiginosa, y orgánicas cabalgadas que si bien han alejado definitivamente a Gira de la violencia extrema e industrial de sus inicios, no lo muestra, precisamente, manso.
Sobre todo siguen sin parecerse a nada exactamente, imposible incluirles en ninguna escena pese a que la voz del líder devuelva ecos siniestros (de hecho así se llegó a catalogar a la banda en esta época... creo que sin demasiado acierto aunque algo de gótica hay en estos himnos parsimoniosos y reverberantes) y las enredaderas de guitarras ruidosas se puedan enfilar en el underground de colegas como Sonic Youth.

12 octubre 2019

"Fuerza nueva", de Fuerza nueva

Dándole matute a "Fuerza nueva" (con "n" minúsc.), la unión de El Niño de Elche y Los Planetas.


Sonoramente no hay sorpresa, o no demasiada. Abunda en la faceta más psicodélica y ¿progresiva? de Los Planetas, como colchón de mercurio sobre el que el cantante (más cantaor que nunca) se muestra espléndido intérprete jondo. Casi es Paco Contreras El Niño de Elche lo que más me está gustando. Pero casi, porque ok, estos Planetas ya no sorprenden (¡hace diez años de "La leyenda del espacio", gente!) pero por otro lado dadme otro grupo español que tenga un sonido a su altura. Su nivel de "experiencia sónica" es de maestros, de Jason Spaceman, Kevin Shields, Noah Lennox, Moore/Ranaldo. Su capacidad de crear globos de bruma ingrávida sigue siendo superlativa. En algunos casos, de hecho ("Canción de los gitanos", "La cruz"...) mejor que nunca.
Pero la categoría del disco es como concepto total, como discurso. Ahí creo que no hay parangón con casi nada reciente: performance de provocación política y retórica; discurso sobre el poder de los himnos y la capacidad de descontextualizarlos; vaciladas gruesas ("Una, glande [sic] y libre" se queda fuera, lógicamente, del cuerpo central); nacionalismos; provocación (¡con el Niño de Elche de por medio qué te esperabas!). Y hay que enumerar el recorrido de las publicaciones del proyecto, el encaje de bolillos entre el nombre del grupo fantasma, las producciones de la banda (temas y títulos) y la fecha en que se publican (siempre días estratégicos) porque solo esta táctica para el campo de batalla ya me parece de lo mejor que está pasando en música en 2019: 
-"Los campanilleros", canción emparentada con los cantos de ánimas, salía alrededor del día de difuntos. 
-"Santo Dios" es una adaptación del himno andaluz, que vio la luz el mismo día en que se celebraba la fiesta autonómica de la comunidad. 
-"La cruz" es una saeta para el Viernes de Dolores, que vio la luz el viernes 12 de abril (esto es, precisamente, el Viernes de Dolores del 2019). 
-"Una, glande (o con R) y libre" se publicó, cómo no, el 18 julio de 2019 ("VOX, C's y PP eso es todo la misma mierda, ni es derecha ni es nada. Lo que hace falta es que vuelva Blas Piñar": parodia cruda sin pelos en la lengua). 
-"Canción para los obreros de Seat" reinterpreta "Els Segadors" vía Guy Debord desde el ultraizquierdismo y el anti nacionalismo. Debord compiló entre finales de la década de 1970 y principios de la de 1980 un cancionero popular que retrata la transición española desde el punto de vista del obrerismo radical. Compiló o inventó... Fuerza Nueva ha grabado una de esas tonadas,y la publican... el día de la Diada. 
-Finalmente tras enseñar también una cover de "El novio de la muerte" sublimando el himno de connotaciones casposas como verdadero temazo pop de amor... 
...el 12 de octubre, día de la hispanidad sale el LP. Por supuesto,no podían ser más qeu 1.492 copias del vinilo.
Un discurso político radical, de izquierda, provocador (cuánto "ilustrado" no ha sabido ver bajo la 1ª capa del nombre... por cierto, ni Joy Division ni New Order eran/son precisamente nombres muy políticamente correctos).

05 octubre 2019

La senda del cisne 6: “The Burning World” (1989) de SWANS

No me voy a parar demasiado. ¿Cómo llaman a eso, lo de que vas por la calle y pisas una monda de fruta, o un pavimento húmedo, un charco, y caes al suelo? Eso, un resbalón.
El problema de “The Burning World” no está en que sea un disco suave y folk, sino que ese arrullo es inocuo, diluye la identidad de Swans. No es, ojo, un disco que pinches y quieras cambiar, no es un "mal disco" en un sentido absoluto, sino que dentro de la obra de Swans, y viniendo de donde viene, simplemente no tiene sentido y se ve como una maniobra sin alma. Una maniobra para hacer de lo inaccesible, accesible. ¡Hasta en ocasiones me recuerda a The National!
Afortunadamente el muy pájaro supo volver a levantarse rápido del suelo.

La senda del cisne 5: CHILDREN OG GOD (1987) de SWANS


La obra maestra de Swans, o una de ellas, o la primera cuanto menos.

Comparado con este disco  toda la producción previa de los cisnes se antoja de búsqueda. Aquí hay una primera perfección, en las aguas definitivamente atemperadas que surcan estratégicamente las tormentas sonoras. Tempestades menos viscerales pero más eficaces se cruzan con letanías hermosas, tristes y no menos amenazadoras. La Dama del Lago Jarboe toma un protagonismo que al yunque Michael Gira le sienta más que bien. La riqueza instrumental aleja a Swans de la fachada de banda de mero extremo, o de un único extremo, el extremismo. Porque no puede hablarse aquí de otra cosa que no sea un gusto por el detalle vaporoso (o pavoroso, según temas) que convierte a la banda en el Behemonth majestuoso y peligroso, solemne y complejo, laberíntico y fascinante que tenía que ser la música de Swans. Que es. Que en el futuro seguirá siendo.
Cada nuevo trabajo de Gira se medirá en este big bang único e incomparable (no, no hay nada que puedas comparar a Children o God, un doble vinilo que es una criatura única en su especie) y sí, magistral.

04 octubre 2019

La senda del cisne 4: HOLY MONEY (1986) de SWANS

"Dinero sacro" avanza en la ralentización de los patrones terrorristas de los primeros Swans. El inicio es un réquiem funerario y procesional donde lo industrial y el ruido son sustituidos por ritmos comatosos, voces femeninas plañideras y el recitado del sacerdote Michael Gira: “Dear God In Heaven, I Feel For You”. La coda tribal y psicodélica del tema no permite dudar de las intenciones de cambio. “You ned me”, interpretada por Jarboe entre lo élfico y lo gótico, con su canto fúnebre enmarcado en piano, es más leña para la hoguera del cambio. "A screw", famoso hoy por su convulsa performance en un directo de la época que cuelga por You Tube (al final lo tienes) es, con sus metales, lo más parecido a funky infernal que podía partir la banda en 1986. "Another You" empuieza a pillarle el gustirrinín a las magnitudes desproporcionadas con sus 7'44 minutos (poca cosa par aloq eu vendrá en el futuro, lo sé)
En realidad el parámetro, o el objetivo, sigue siendo la turbación, pero por así decir, la vía del anterior Greed se intensifica. Aún hay espacio para momentos de agresión física pura, pero con Holy Money queda claro que Swans no es un arma de destrucción masiva de discurso monolítico. Al contrario, se trata de una mutación constante, un aceite espeso y siempre identificable que fluye cambiando por el cauce del río del rock... sin dejar de ser mancha oleosa. Un rock al que no acaba de pertenecer del todo, ni a las escenas a las que se ha querido atar a Gira y los suyos (ni exactamente industrial, ni por supuesto hardcore, ni noise rock en la vía Sonic Youth, ni rock de catacumba y mugre  a lo Pussy Galore, ni por supuesto heavy metal). Un conducto para la intensidad chamánica que habita en la cabeza de su líder.


30 septiembre 2019

Keepsake, de Hatchie

Keepsake ha levantado los murmullos de quienes buscan relevos al dream pop. La receta de Hatchie es sencilla: melodías pop muy dulces y sonidos envolventes. Una suerte de revisión de The Sundays potenciados con pop redondo (la facilidad de Chvrches para crear melodías perfectas podría ser referente) envueltos en una producción digna de Beach House (por lo gaseoso del resultado). "Without a Blush" es el ejemplo perfecto, un buen punto de partida o presentación del sonido de esta australiana de nombre real Harriette Pilbeam: toques electrónicos, bajos en espiral, reverberación gaseosa, y una voz dulcísima entonando una gema pop perfectamente tallada. A veces incluso afloran los mismísimos New Order ("Obsessed").
No creo que este disco vaya a permanecer demasiado: un debut bien templado a fuego lento, precedido de maxis interesantes, un sonido reconocible y bien ejecutado, y algunas melodías virtuosas. Muy lejos de la excelencia aún. Pero como una de las paradas de estos tiempos de saltitos en el mar de Spotify, supone una orilla agradable que, una vez pisada, no apetece abandonar.

21 septiembre 2019

SLEATER-KINNEY, The Center Won’t Hold

Cómo ha cambiado el consumo de la música... cuando Fugazi sacaron Red Medicine en 1995, y pese a las advertencias de las revistas especializadas que referían cambios en el sonido de la banda, enfrentarte una vez pulsabas play o pinchabas la aguja a los chirridos disonantes y algo industriales de "Do you like me", su primer corte, era un chutazo de adrenalina. En exclusiva para tus orejas estabas asistiendo a una declaración de intenciones poderosa de renovación o muerte.
En 2019 Sleater Kinney volvían tras un hiato de cuatro años y el arranque de The Center Won't Hold debería tener ese mismo papel, con sus ritmos electro y marciales. Pero ay, ya no, el juego ha cambiado, tenemos la database más infinita del universo para saberlo todo siempre y ya-o-antes.
Con todo, si has intentado abstraerte (no se logra, porque se es fan y se corre a por los singles y las noticias te saltan al móvil...¡producido por Anne Clark , la mismísima St. Vincent!!!) y te has dejado salpicar poco, aún hay lugar para la sorpresa.

Clark ha producido y eso arroja un sonido más dulce del que cabe imaginar en las peleonas Kinney de hace una década. Más estilizado y hasta glamouroso, pero aleluia! siguen siendo como la tensión superficial del mercurio. La tensión es la palabra mágica, subyace en el sonido como lo hace en las intenciones combativas. En realidad ese inicial "The Center Won't Hold" es lo más parecido a las imperator furiosas del (post)riotgirrrl, con una segunda parte donde la airada voz de Corin Tucker se convierte en ese lanzallamas que ha convertido al trío (ahora dúo al abandonar su batería) en uno de los más poderosos cancerberos del rock. Le sigue uno de las estrofas del año, “You know I’m unfuckable, unloveable, unlistenable, unwatchable”, y sin espacio para dejarnos frotar los ojos y las orejas, tras ese pelotazo casi funk (“Hurry On Home”, se llama), cae "Reach Out", que parece reverberar directamente de la cabeza de St. Vincent (¡o de la de Martin L. Gore, de Depeche Mode!), con un estribillo que es oro y casi glam.
Hay más motivos para aplaudir de nuevo con las orejas. "Ruin" esdrujulea con, de nuevo, el retrovisor apuntando a St. Vincent (se nota su mano, por supuesto, en el disco). "The future is here" parece la declaración de principios para todo el disco desde su título, y desde su sonido glamouroso, melancólico y pegadizo. "Broken" cierra en el jazz bar, entre humo y aves nocturnas que aún quieren escuchar una última, y es esta balada triste para voz (aquí Tucker se sale de sus registros para asombrar con un baladón) y piano.
Si su anterior LP, No Cities to Love, venía a ser el compendio y resumen de las virtudes del grupo maceradas en madurez, o algo así, una suerte de "esto somos". The Center Won't Hold es el "¡Sorpresa, hay más" de una banda capital en el rock de las últimas dos décadas y media (si sumamos la actividad de sus frontwomen en bandas previas del movimiento Riot, tres décadas enteras ya, o prácticamente), y no da singos de acomodo o de tirar por un camino sin brújula que les pierda.
Joder, Sleater Kinney han vuelto a hacerlo, larga vida a las reinas.

20 septiembre 2019

AMAIA Pero no pasa nada

Puede ser una boutade que mientras los que me leéis en redes sociales sospecháis (con razón) que estoy, en bucle, con el nuevo disc(az)o de Sleater Kinney o Weyes Blood (de los que aún no he escrito nada más que comentarios fugaces en redes), yo venga por acá a despertar al Octavio Pasajero a trinazos de la triunfita Amaia.

Pero resulta que el caso de esa ganadora de un talent anodino que me había llamado la atención en su día, ha caminado dos años por caminos, a luces del mainstream catódico, "equivocados" y de lo más curiosos. Hasta llegar a este debut. Ese caminar me ha interesado: caminos que pasan por festivales cool como el mismísimo Primavera Sound, retrasos en su debut hasta la indignación de la "salchichería de pasta OT", colaboraciones con Carolina Durante, Axolotes Mexicanos, los Hermanos Cubero y más personalidades que nadie que no tenga interés real en la música hoy va a conocer/valorar (nada de duetos con Antonio Orozco, ay). Y la ha llevado a querer que la produzca Refree o el líder de Él mató a un policía motorizado (banda que adora, por cierto, Jota Planetas, y líder que produce aquí pulcro e incluso imaginativo) y con apoyo en la banda de acompañamiento de Núria Graham (más nombres electrificados para el oteter).
Supongo que es el primer caso de ganador de talent show musical que tarda dos años en sacar rodaja. Dos años en que los de Pamplona además estuvo esquiva con prensa y rrss, siempre señalada por un cuore butcherie que hasta donde he alcanzado (no mucho tampoco, la verdad...) la ha llamado de todo menos bonita (quizá por su portazo a esa telemierda/prensamierda).
Caso para Cuarto Milenio.
Pero el caso es que ya tenemos ese esperado debut. Y bueno, da igual, no se trata de criticarlo pormenorizadamente. Resumo: está bien, no mata, tiene maravillosos referentes para apoyar su repertorio, como Belle and Sebastian, La Bien Querida, La Buena Vida, y sí, Marisol y Jeanette. Con ellos y su preciosa y expresiva voz ha edificado el primer disco defendible de un triunfín (ganando por goleada a, no sé, ¿Nena Daconte, sería hasta ahora lo más decentillo -y a ver...-?), capaz de lanzar esas llamadas de atención a Le Mans o a Camera Obscura, Sufjan Stevens o hasta la Cecilia más dulce.
Porque lo interesante no es discutir el tono naive de su lírica (MUY naive, incluso excesivamente naive en ocasiones) o qué canciones salva cada cual, si alguna salva, o si salva todas: lo digno ya ha sido todo el viaje, desde que me sorprendió canturreando un tema de Neutral Milk Hotel en el 24 horas del programa de talenteros, hasta el precioso nuevo single ("Quiero que vengas" tiene ese crescendo épico que la hace irresistible), una de las pocas sorpresas que han dado las televisiones mainstream, gracias al bendito antojo de una niña por querer ser otra cosa, no solo un producto, encontrando su nuevo lugar.
Le queda mucho camino, tras un primer paso que merece respeto aunque, claro, no va a dejar demasiada huella.
Y mañana hablamos de Sleater Kinney

27 agosto 2019

Lo latino hoy, aquí

Soy un "joven de la era grunge", es impepinable. Una época en que todo era... anglosajón, gris, abatido, "generación x" y bla bla bla.
La vida mata, vida gris, años noventa y todo aquello (foto de "Simgles"; la película)
Guitarras distorsionadas, pesadez rítmica... ¡qué distinto a 2019!
La fiesta del Conejo latino

Ahora, y ayer en los MTV Awards volvió a quedar claro, lo que MANDA es lo latino-español (Rosalía triunfando ahí), el color, el baile, la imaginación, o lúdico, los sentimientos de amor/desamor/deseo, lo racial identitario (como en el primer rock, como en el hip hop en los ochenta...), y algo muy poco noventero: la alegría. Concretamente la de una latinidad orgullosa, renovada y renovante (alegría de un estrato social humilde... Bad Bunny y J Balbin no son white trash sino voz de generación y de clase -incluso desde la clase social acomodada y "estudiada", pero convirtiéndose en voz de la juventud de las humildes y las medias... ¡es la historia del rock, siempre ha sido así!-) .
Todo esto no corresponde a mi quinta, no me voy a volver un reguetonero de pro, pero tengo ojos y capacidad crítica y de análisis del momento presente (para eso me pagan, a veces, incluso) y no ver la profunda renovación que estos años están suponiendo para la música sería ser ciego, sordo y tondo del bote.
La fiesta está aquí (no os perdáis la actuación de Balvin y Bunny en los MTV VMA), y se queda (hasta que nuevas generaciones viren a gris o a sepia el universo... somos ciclos my friend!).

21 agosto 2019

The Beatles "Revolverl" 1966

Como Rubber Soul ya se paseó hace años por esta etiqueta, y como me apetece retomar la discografía de los Beatles (que estoy, o estaba, comentando igualmente en la etiqueta 1001 discos), vamos con una obra maestra de la historia de la música.


Revolver, de 1966, vino a cambiar el rumbo de la música popular. No lo auguraba su inicial rock contundente y sencillo, "Taxman", pero sí "Eleanor Ringby", portal al kaleidoscopio psicodélico de Lennon, McCarntey, Ringo y Harrison en un momento en el que no sabían cómo bajar del cielo.
Orquestaciones que aún inspiran a Flaming Lips, melodías como nadie sabe componer ("Here, There And Everywhere", "And Your Bird Can Sing "...) y odiseas cósmicas narcolépticas y psicotrópicas tan alucinadas como, claro que sí, "Tomorrow Never Knows". De atrevimiento expansivo en la instrumentación. De arrojo al dejarse influir por todo para, finalmente, ser el disco que influiría en todo. Con un aportada mítica...
Gafas para ver colores aún por inventar.
Repetid conmigo: puta obra maestra, puta obra maestra.


19 agosto 2019

Tinto de verano, un juego para el estío: Timeline

Hay juegos esdrújulos, complejos, "serios". Y los hay ligeros, que se aprenden en dos minutos y se juegan rápido, pero que ofrecen un adictivo nosequé que nos lleva directamente a querer repetir timbas. Son muy para el verano, para cerrar una cena al aire libre, o amenizar el café tras la comida en esos días que, ay, está lloviendo y nos han chafado la tarde de playa.
Timeline es de estos.

Tanto que soy capaz de asegurar que no le gusta tan solo a quien "quiere que no le gusten" los juegos de mesa. Esto es, resulta más esforzado negarte a que te entretiene Timeline, que disfrutarlo.
Reglas: un montón de cartas con eventos históricos en cuyo anverso solo se nomina dicho suceso, y en el reverso se añade la fecha. Recibes una mano (4, 5 cartas... da igual cuántas, tú mismo) y se pone una carta en la mesa por el reverso , esto es, con su fecha a la vista:
...por ejemplo
Ahora y por turnos, cada jugador, de su mano de "eventos" (que claro, no puede ver su propia mano de cartas más que por su anverso, si espía el reverso con sus fechas, mal vamos), elije uno y lo ubica, antes o después de esa primera carta. Así turno a turno se va formando una línea del tiempo que va cerrando los intervalos temporales, y el juego se hace más y más excitante.


Y a jugar.
Hay alguna pincelada más, como quién gana, qué pasa cuando fallas... pequeños extras que dejo a vuestro descubrimiento, si os decidís por pillar este juego de unos 15 € y pequeño tamaño.

De hecho el único pero que le pongo es que como producto, y por cuestiones meramente de mercado, y por hacerlo más "objeto", más "regalable" (y bonito en ese sentido), el asunto está un poco sobreproducido: la baraja es pequeñita y la caja solo tiene una función de engalanar el producto.
Es el signo de los tiempos, estoy seguro de que el juego enfundado en un simple estuche de cartón pasaría más desapercibido. Pero en fin, da coraje pagar por tanto "aire":


Sin embargo merece mucho la pena, y su precio no deja de ser popular... además, importante, esto NO ES UN TRIVIAL PURSUIT. No hay ese "embarazo de mostrar que no sabes" de ese pernicioso juego, ya que muchas cartas proponen cosas tan marcianas como la invención del carrito de supermercado (otras son más didácticas y digamos que así con Timeline tenemos un juego apto para la ludificación del aprendizaje y también para el descubrimiento más curioso, ocioso y hasta marciano). Todo en fin es muy lúdico y simpático en Timeline.

Por cierto, hay varios Timelines, con diferentes temas. Yo tengo el de "Eventos" (sucesos históricos) pero los hay de música, cine... hasta de Star Wars.

07 julio 2019

Revista de historia (¿para dummies?)

Hace unos días, para pasar un rato en el tren, compré una revista de historia, "Vive la Historia", cuya lectura (parcial) me ha provocado reflexiones.
La revista se llama "Vive la Historia",  y es la traducción directa de la británica "All about History". Analicemos el contexto de medios de prensa dedicados  a la historira para, digamos, lectores generalistas:

  1. HISTORIA Y VIDA. La decana, con un cuerpo de historiadores y periodistas que firman los textos, a los que se unen algunos doctores. Su presencia gráfica ha variado debido al empuje de la competencia, uniéndose al empaque visual de nuevas iniciativas surgidas en los años noventa. Ha pasado de ser un cuadernillo en blanco y negro a su actual formato de revista a todo color, con una mezcolanza de imágenes fotográficas, cuatros de época y pocos mapas. Es mu recomendable para lectores no especialistas en historia que quieren estar al hilo, si bien tiene cierta querencia a historia contemporánea. Destacar que cuida un cuerpo centrar en un dossier.
  2. LA AVENTURA DE LA HISTORIA. Esas características (forma, dossier central) parece haberlas tomado directamente de esta otra cabecera. Nacida en lo ss años noventa, finales, lo hizo ofreciendo ese plus de formato y presentación. Quizá un puntillo mejor en variedad de épocas retratadas, la solvencia de las firmas (mayormente profesores universitarios, catedráticos o profesionales expertos en el tema a tratar) la convierte en pareja de la anterior. Una u otra me parecen notables modos de aproximarse, desde la divulgación, a la historia. Ambas además tienen sus secciones fijas de actualidad, libros etc.
  3. MUY HISTORIA. Baja un peldaño respecto a las anteriores sin ser una mala revista. Sus textos son algo más ligeros quizá, pero  la mayor pega es de materiales. Para abaratar su precio, digamos que al final no resulta la revista ideal para conservar (su papel finísimo es un pero nada menor... el cliente de este tipo de publicaciones suele tender a no deshacerse de sus compras). 
  4. DESPERTA FERRO es la única revista en España de historia que podemos definir claramente como "de alta divulgación". Un medio con varias líneas (Arqueología, Antigua/Medieval, Moderna y Contemporánea) cuyos números son monográficos. Aquí nos olvidamos de misceláneas o de plantearnos si la revista se decanta más hacia contemporánea o... Cada número, un tema. La orientación de la Desperta Ferro es la historia militar, así que por tema solemos entender una guerra o una batalla. No siempre (sobre todo la línea Arqueo" trasciende esta ruta y se decanta por otros asuntos, historia social, etc). Su apatado gráfico es abrumador, con especial énfasis en su cartografía, a años luz d elas de las dema´s revistas.
  5. Hay otras, sí: Clío, Hª de Iberia Vieja... lo tanteado no me da para valorarlas, pero digamos que s emueven en la línea, por lo visto, de Muy Hisotria o Historia y Vida.
  6. Y si navegamos la red encontraremos más, y muchos blogs y portales ciertamente interesantes... un océano, en fin. Parece que en cierto grado los temas históricos viven cierto momento bueno, como material de divulgación y esparcimiento, digamos. Entre quienes consideren que uno se esparce mejor leyendo de y sobre historia que aguantando el feedback de Tele5, al menos...
En este campo navega VIVE LA HISTORIA cuyo título ya nos advierte de que, en fin, va a ser otra cosa. ¿Una readres digest sobre historia? Pues sí.
Ya las portadas suelen ser algo realmente aterrador, hortera y de titulares próximos a esa Tele5 (history version).Y feo. ¿Qué puede contener algo así?

PERO creo que hay que entender el producto.
Efectivamente, su densidad es muy inferior incluso al de la Muy Historia. Es una revista muy ligera (a veces rozando la chorrada), y de gráfica imperante: grandes fotografías, bonitos mapas, infografías vistosas, secciones cuanto menos curiosas (parece que hasta trae recetas de cocina de las materias vistas en el número...)
Ahora bien. Aceptado el target que busca el producto, que no soy yo sino mi cuñado (que nada tiene que ver con la ciencia histórica pero le gusta la novela del género y los docus del palo), pues me ha parecido muy eficaz. Estos hijos de la Gran Bretaña saben hacer las cosas, presentar algo a priori "aburrido" (entrecomillo porque creo que la historia es de las cosas más fascinantes que hay... solo hay que saber vender esa idea) de un modo que resulte no diré divertido, si no "cool", ingenioso.




Así VIVE LA HISTORIA modula textos breves pero no estultos, secciones variopintas (una de grandes batallas con textos breves y un mapa a doble página, otra de "Historia en fotos", otra de "¿Héroe o villano?") 

...que en fin, entregan un cuaderno de lecturas ligeritas, muy impactante visualmente, 

...al que achaco cierta "horterez" en el apartado de ilustradores. Muy como su portada, cuando pienso que hoy sería más excitante y atrevido adoptar las formas de la ilustración y hasta el cómic más contemporáneos. ¿Porqué no optar por imágenes más cercanas a, por ejemplo, esto... 

...que no esto otro -un espanto de la propia revista?

¿Es la historia como materia el reducto para lectores casposos que solo aprecian las pinturas relamidas de Augusto Ferrer–Dalmau, en el realismo al que sumar cierto toque de chonismo gráfico que remite a un Juego de Tronos de 2ª B con ecos de un Luis Royo de tercera? El ilustrador de la revista, Joe Cummings, no es malo en lo suyo, pero su preeminencia (portadas, textos centrales) se me antoja una gran pena y oportunidad perdida para explorar las posibilidades gráficas de una revista fresca y con ganas de ser original y popular en el s. XXI
Pero en fin, superado el "shock gráfico" y comprndido el objeto de tanta ligereza, sigo pensando que como revista frugal merece la pena defender VIVE LA HISTORIA. Sobre todo porque si una revista de historia no está demasiado escorada políticamente (un peligro en algunas españolas, quizá), sus temáticas siempre van a merecer la pena, mejorando la oferta de ocio más celebrada, del universo "rosa" a la bazofia de los talent shows y reallities que inundan los mass media. 

24 junio 2019

LUNGBUTTER Honey

No encuentro demasiado en redes sobre este trío radical y extremo como pocas cosas últimamente, así que vamos a llenar huecos.
Lungbutter son radicales porque se alejan de las modas "duras" del momento: aquí no hay metales para la MTV ni hardcore obvio, de ese llena festivales duretes. En Honey lo que te encuentras es una producción chunga, low pero no como moda pizpireta de estudiante de tercero de Historia que molan (a lo Pavement, vamos) sino en el sentido de los primeros Sonic Youth o Dinosaur Jr, o Honeymoon Killers, o Pussy Galore: sonidos descalabrados y chungos de digestión más que difícil creeados para arañar tímpanos, como si todo se hubiera grabado en una cloaca con enchufes mojados mientras la banda se esfuerza en matar ratas a guitarrazos y baquetazos.
Las tres jinetes del apocalipsis
Negrísimo disco de recitados virulentos, spoken Lunchiano que ah, sí, nos lleva a la pista buena. Lungbutter beben tanto del foxcore de las primeras Sleater Kinney (dislocaciones calambres, ritmos frenéticos o comatosos, según el humor...) como de Lydia Lunch y la experimentación "dirty" de la no wave y el primer underground USA, el de "Bad Moon Rising", los canallas Butthole Surfers y las demás referencias arriba mencionadas. Su caos a veces parece querer acercarse al extremismo sónico de Mezzbow (no se mueven en esa línea, pero su violencia por momentos se acerca a los nipones).
Honey, todo flores.
Lo de la sal en la herida es pacato para explicar la crudeza de Honey, uno de los discos rock del año, un empoderamiento de las guitarras eléctricas sin ganas de ofrecer caminos fáciles (melódicos, ambientales psicodélicos...) y con la malafollá en tiempos de reguetón y perreo por bandera. La hostia que te dan, si te acercas a estas tres con cara de comebollos...

23 junio 2019

I'm easy to find, de Mills

La vida es un cúmulo de alegrías, tristezas, esperanzas, temores y logros que pueden describirse con pequeñas frases. Y con unas imágenes preciosas en blanco y negro e interludios de color. Y con una Alicia Vikander que enamora interpretando "las edades del hombre -la mujer, en el caso-" con una fascinante capacidad d ecaptar gestos infantiles, adolescentes, juveniles, adultos y ancianos.
Luego claro, The National bañan todo en su increíble nueva música (el disco es canela en rama).
26 minutos y pico  mil veces mejores que muchas pelis de tres horas, gratis y en HD, en Yoy Tube.

19 junio 2019

CAMEL UP SUPER CUP

Expansiones, uno de los grandes negocios de los juegos de mesa. Sacas un juego nuevo, triunfa, y ¿porqué no darle carrete? Del mismo modo que las secuelas en cine pueden tener una base meramente mercantilista, crear un "añadido" a un juego es algo así como certificar el carácter de producto meramente comercial del asunto. Pero como vivimos en el cochino capitalismo liberal, qué demonios, aceptemos las reglas y digámoslo también: una expansión no es, por naturaleza, un mecanismo inválido. Dicho de otro modo, una expansión puede mejorar el juego base ampliando sus reglas y sus componentes. O limando aquellos fallos que con el testeo del producto en el mercado se le han advertido. O simplemente permitiendo que un juego que, por triunfador en tu mesa, lo has quemado jugando demasiadas partidas ya, tenga una segunda vida gracias a unos pocos matices "extra".
Bien, Camel Up es uno de mis "familiares" de cabecera, un juego que siempre que lo he enseñado (y solo enseño juegos a familia y amigos, gente totalmente ajena a los juegos de tablero) triunfa sin paliativos. Y su expansión, que ha caído en las pasadas fiestas navideñas, es la 1ª expansión que entra en esta casa (lo cual es lógico tras lo que acabo de comentar, ¿no?)

Y menuda expansión. Si Camel Up es un juego loco y aleatorio, de apuestas alrededor de un circuito de carreras para camellos que se montan y desmontan unos sobre otros sin ton ni son, con la ampliación metemos nuevas reglas (como el suplemento de un dado extra que ayuda al "camello perdedor"), lo que suma impresivibilidad a la partida y evita camellos/corredores claramente descolgados del pelotón.
Expandiendo el juego de mesa (imagen del blog Mesa291)

Camel Up Super Cup también permite hacer más largo el circuito, añadir mecanismos extra para conseguir pasta (esto va de eso, sacar dinerito -monedas de cartón, obviamente, es juego familiar e incluso apto para infantes, no una cueva de bienvenida al vicio de las apuestas-).
Vitaminas extra para un juego que ya era excelente y que con Super Cup gana puntos, muchos puntos. Y además con esta expansión admite hasta diez jugadores, que puede ser la gloria loca bendita.
Extras para un juego súper. Imagen del blog La gaceta de los tableros.

11 mayo 2019

CAROLINA DURANTE (LP debut)

Si la mejor forma de obviar las dudas del hype o las tontuneces de que si pijos o la fiebre loquísima de las hordas de seguidores de OT, Amaias y Alfreds (y por tanto haters de los madrileños), es irnos a la música... vamos con la música del debut largo de Carolina Durante.

"Las canciones de Juanita" incluye un guiños a Él mató a un policía motorizado y Juanita y los Feos y una melodía que crece intensa y se filtra por los poros. "El año" evoca letras Planetarias ("nunca te fíes de mí porque no me fío ni yo mismo") acolchando estribillos entre bajos a lo New Order. "Cementerio (el último parque)" evoca a los mismisimos Parálisis Pernamente, maridando su letra de humor siniestrillo con aquel punk de aromas góticos, que aceleran a la Ramones (o a la Los Nikis, por ir a un símil ya gastado con ellos).“KLK” nos lleva también a los Parálisis sin disimulo, pero bañados en anfetas (velocísimo trallazo punk, casi, casi hardcore por momentos).  "Buenos consejos, peores personas" es exaltación al pogo con una guitarra ahí en medio que le besa con lengua a la que crecía en medio de "Nuevas sensaciones" (Los Planetas, 1995). "Joder no sé" es el reverso castellano de "Something I can't have", uno de los caramelos envenenados de The Jesus and Mary Chain. En "Nuevas formas de hacer el ridículo" no se corta medio pelo y le sube la bilirrubina a Mikel Izal, acusado en rrss de acoso sexual en mayo de 2018, himno cargado de bilis. “Falta sentimiento” nace medio tiempo desde la particular dicción de Diego Ibáñez, pero termina en tormenta eléctrica y otro estribillo de coreada masiva y pogo. "Cuando niño" en manos de La Buena Vida o Nosoträsh habría sido un himno pop noventero. También, ya puestos, de Miliki si sustituimos su rítmica y su instrumentación por algo más naniano naniano, muy en consonancia con la letra naive. "El perro de tu señorío" es otro tema (casi todos gozan de esta virtud) con una letra angustiada y generacional. Himno generacional nº... ¿cuantos llevan ya publicados Carolina Durante entre este LP solidísimo y sus EP previos? Carolina Durante son, en definitiva, una bombona de oxígeno para el rock nacional. Sus referentes son de hace 20 y 30 años, los recogen y los refrescan para nuevas generaciones "indies". En tiempos de glorioso reggaetón y suburbia trap estas guitarras venidas de otra era consiguen sonar frescas, insolentes e indolentes a partes iguales, las letras calan en una generación millenial, y Carolina Durante, con su descaro, su toque de pathos juvenil y su calidad musical han arrastrado a una nueva camada de chavales que nos miran a nosotros como la generación que sobrevivió al mítico Xixón Sound.

03 mayo 2019

La senda del cisne 3: GREED (1986) de SWANS

Tras el agujero negro de Cop toca empezar a aprender cómo se respira.
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Greed se abre mortuorio, con un piano de cola y la voz de Michael Gira explorando otras vías de expresión además de la apoclíptica. Sin renunciar a su papel de predicador del nihilismo.
Hay formas más dulces en el universo del Cisne y empiezan a vislumbrarse en Greed. Hay nuevas instrumentaciones como el mentado piano y algunos vientos, además de lo de siempre, la electricidad salida de dios sabe qué potro de tortura herrumbroso... Pero no pienses que hablamos de un disco dulce o respirable pese a sus pianos y trompetas: se avista un horizonte, pero todavía en estos surcos reina la asfixia, la prisión-pozo medieval, los sonidos herrumbrosos, el fundido en negro. Lo que pasa es que al menos no deviene todo entre alaridos dignos de Satanás y collages brutales con el punk, sino en medio de letanías dolientes. Y entra la voz de Jarboe, a medio camino entre la vamp definitiva y una fantasmogénesis pero con todo aportando dulzura al Señor Oscuro, de quien fue pareja largos años. A ver, es que en el contexto, tras Cop un mínimo de piedad nos provoca la sensación más dulce... supongo que esto es el síndrome de Estocolmo musical.
En algún universo de pavor extremo, a esto lo llaman blues. Y si tu concepto de rock experimental es el doble de turno de Guns 'N Roses mejor ni te acerques a Greed, no vas a aguantar ni dos temas, no te parecerán música.

02 mayo 2019

Help, The Beatles, 1965

Help es no solo la banda sonora de una peli, la segunda protagonizada por los Beatles. Es para mí, sin duda, la cúspide de lo que podría llamar "los primeros Beatles"; los del pop chispeante de raíz rock, el de las armonías vocales, el de las melodías de oro puro.
Help destila toda su obra precedente en lo mejor que , con aquellas bases y normas, se puede hacer. Canciones como la titular, "Ticket to ride",  o claro, "Yesterday", ubican el grado de compenetración y maestría de Lennon y McCartney en un lugar del que solo cabía resetear, buscar más allá de sus límites. Porque no es superable si uno se ajusta al partrón de aquellos Beatles del R&B transformado en pop. También como intérpretes se superan, tanto en el rock crudo ("Dizzy miss lizzy") como en baladas tan dulces como "It's only love", ya a punto de adormecerse en psicodelia (estos Beatles ya eran consumidores habituales de marihuana... las lisérgicas rondaban a la vuelta d ela esquina). ¿Sobra el country tontorrón de Ringo Starr? Quizá, pero tampoco hace pupa, vamos...
Si los Beatles se hubieran separado aquí ya no sería fácil negar su importancia en el pop y la cultura del siglo XX. Bueno, pues no se separaron. De su futuro investigador dan cuenta cosas como los violines de "Yesterday" o la flauta del baladón "You've have to hide your love away".

20 abril 2019

Better Oblivion Community Center

Better Oblivion Community Center es el proyecto común de Phoebe Bridgers y Conor Oberst. Oberst ya había colaborado con la cantautora en un tema de su álbum de debut y se ve que hubo sintonía. A la luz de estas diez canciones como catedrales solo podemos alegrarnos. La unión de dos almas indie folk podría presuponer un más de lo mismo, pero el matiz está en los contrastes. Que suman y mucho. 
El contraste entre la voz de pajarillo dulce de Bridgers y la lija rasposa y trémula de Oberst, o el de sonidos acústicos y eléctricos. Y cómo entre esos elementos que a priori serían tirantes pese a un núcleo -común en el folk de aires alternativos y gusto por la fragilidad y cierto decacharre, a medio camino de Pavement y Elliott Smith-, Better Oblivion Community Center, el disco, se constituye como una célula de vida propia, orgánica, y adquiere todo el sentido de "lo que es necesario" gracias a un rosario de temas mayúsculos, perfectamente equilibrados entre la fragilidad y la robustez. El single "Dylan Thomas" marca la pauta pero no se queda en ser el tema estrella del disco, lo cual nos encanta y no parecía fácil porque escuchado en you tube (buen clip, por cierto), huele a momento cumbre de cualquier Lp. Que una canción de esa altura, tras un par de escuchas del álbum, sea más bien un engranaje más de la rueda pluscuamperfecta que conforma una decena de canciones, dice mucho. 
Dice del estado de gracia y la química del dúo. Y habla de uno de los discos del año.


17 abril 2019

Juego de tronos, capítulo 1º de la octava temporada.

Ayer he visto el primer capítulo de la última temporada de JUEGO DE TRONOS, el gran culebrón catódico.

La serie, que me he pimpado entrera estos tres últimos meses, en global me ha parecido una superproducción de hechuras ciclópeas, un urdido meticuloso de tramas y subtramas que van, vienen y se desvanecen sin demasiadas consecuencias (cf. el Gran Septo de Baelor), actores en ocasiones más que notables (hablemos del impepinable Peter Dinklage, y en el capítulo que nos atañe, de Lena Headey, que está fabulosa remarcando sutilezas a base de gestos mínimos y sin explicarse... la verborrea fue la gran losa de GoT, como lo es de todo culebrón). Una serie crecida en la épica, la tensión entre personajes y que no pocas veces ha estado lastrada por ritmos morosos a cascoporro, como alargamientos de pene de lo más innecesarios en el gran cuerpo que es la serie.
Si admites los límites del juego, esto es que GoT no deja de ser un divertimento con graciosos ecos de las sociedades de nuestro pasado (del islam medieval a las sociedades vikingas, del imperio carolingio a la guerra de las dos rosas...) y un enorme folletín, me parece todo bien. No es The Wire ni Twin P (perdonad, me atraganto de solo intentar estableces comparaciones) pero sí un relato que poco a poco gana músculo como narración, se reboza en épica y te planta en la octava y última temporada con ganas y rendido a sus reglas. Entre las que están especular. Especulemos.
¿Os habéis fiado en los enormes paralelismos de este T8x01 con el capítulo inaugural de la serie? Comienza en Invernalia con un niño trepando para poder ver la llegada de una importante comitiva. Y se cierra con el encuentro (reencuentro) del Matarreyes y Brandon Stark (sin más consecuencias de momento). Por lo demás, ubicación de peones en el tablero. Pero estos paralelismos me hacen preguntar si en una ficción tan argumentalmente trabajada, eso no significará algo. ¿Pista del Futuro?¿Recuerdas cómo acababa la primera temporada de Juego de Tronos?
Apostemos, divirtámonos con la ficción.

15 abril 2019

La senda del cisne 2: COP (1984) de SWANS

Ayer empezábamos una panorámica a la discografía de Swans que decido continuar porque, pronto (quizá este mismo año), Michael Gira retorna con sus cisnes en un nuevo ciclo, nueva banda, ¿nuevo sonido?
Swans son un concepto de infierno sónico postindustrial. A partir de ahí en su larguísima carrera ha cabido de todo meintras no se pierda ese Norte. Siempre extremos, han tensado los límites del post metal (antes de que la etiqueta ni se soñase), han extremado el noise, la no-wave, el rock, el folk y el post rock en una cirugía sin anestesia no exenta de crueldad. Pero Mr. Gira en su voluptuosa práctica de la cirugía plástica sonora ha entregado muchos Swans.
Los de Cop toman su precedente, el debut de la banda, como trampolín para ir más allá.
He leído en ocasiones que este disco es el más duro de la historia del rock y epítome de la música extrema. Quizá.

Atronador, comatoso, desangrándose, gritando, arañando, cayendo al suelo, filtrándose la vida por los poros de cada desesperado y desesperante sonido, Cop es una orgía ilegal (esto es, con prácticas ilegales, rellene la imaginación de cada cual con la mayor aberración que se le pase por la cabeza) que, para evitar ser escuchada en los alrededores, se sepulta con atronador sonido ex tre mo.
Tiene 34 años y esto es inaguantable. Con Cop Swans no han hecho un disco, Swans se han follado vivo al heavy, al hardcore, el rock industrial, el post punk y a cualquier música violenta centrada en las guitarras para el resto de la vida de este planeta. Si una sola palabra empleada en este artículo te ofende o te agrede, debes comprender que todo lo vertido aquí es un campo de margaritas comparado con locuras como "Why hide", "Your Property" o "Cop", la titular.
Una masacre sin puerta de salida. Una obra maestra de lo absolutamente extremo.

Beatles For Sale (1964)

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The Beatles en el tsunami. Cine, beatlemanía a lo bestia, y claro, la cadena que no quiere parar. Beatles for sale muestra una cara algo más taciturna al resplandor fílmico de A hard day's night, con buenas piezas, madurez en su estilo (quién se resiste a las famosas melodías de "I'll follow the sun" o "Eight Days A Week") y algunas de sus canciones "ocultas", que suponen joyas de melodía y acentos románticos (melosos o vigorosos, pop o rock). Temas que aún pueden ser una sorpresa para el común de los mortales: la apetura "No reply" bascula entre la delicia melódica, la miel de mil flores de sus baladas y el vigor de su adn rockero. También hay cierta sensación de estancamiento en su estilo.
Cabe hacerse alguna pregunta con For Sale. ¿Están cansados los Beatles?¿Porqué volver a las versiones (Carl Perkins, Chuck Berry...)? Quizá tomaban impulso para su segundo film y su banda sonora.

14 abril 2019

PAPÚA, jugar a explorar

Papúa, de Diego Ibañez y Javier García para Devir, es un artefacto armado a conciencia para ofrecer un producto vendible en esas ferias internacionales de juegos que cada vez son más Meca del comercio de los boardgames. Cuidado en extremo, la apertura de caja resulta enormemente atractiva: un tablero apaisado como una alfombra que llama la atención, cartas, mucha madera para marcadores con formas variadas y bonitas serigrafías, unos paneles de cartón para esconder "tu cosecha", más cartón para las monedas y alimentos, más cartas, diez dados tuneados, marcando su pequeña diferencia...
Papúa. Mise-en-scène

Ilustrado por Pedro Soto, el juego a la vista se deja querer.
¿Se deja querer también como juego? ¿Nos gusta como tal, además de entrar por los ojos? En principio es atractivo su estudiado equilibrio en el empleo de mecánicas diversas: gestionar dados, colocación de trabajadores, decisiones constantes... es verdad que al final todo se reduce a otro euro con más cosicas y decisiones. Si en Aventureros al tren consigues tus puntos prácticamente de un único modo, en Papúa los adquieres por varias vías.
Así podemos decir que sí, Papúa viene a ser un paso o dos más para un tipo de juego familiar ya conocido, de los de sumar puntos mediante la consecución de unos logros, con el método que las reglas especifiquen: adquirir cartas, hacerse con monedas, conseguir puntos en un contador de victorias en tu expedición...
Y así hablamos del tema, la expedición. Esto es un euro (juego europeo tipo Carcassonne etc.) y por tanto el tema está ahí para adornar, para vender, hacer atractivas una serie de mecánicas (ya di pistas: colocar trabajadores por diversos puntos del mapa que activas con una tirada de dados, de modo que un lugar te permite reclutar expedicionarios, otro acumular comida, otro...). Y el tema, otra vez bien por la producción de Devir, es bonito: los jugadores toman el rol de aquellos científicos expedicionarios del colonialismo/imperialismo decimonónico. En concreto, hacemos las veces de expediciones por Papúa (dos puntos de victoria si esto ya lo habías deducido). Que da igual, el juego podía vestirse de una serie compañías extractivas de recursos interplanetarios del futuro tomando posiciones en Raticulín, con un tablero lleno de tecnología waca, y funcionaría igual. Pero ese es el grado de apuesta editorial: ¿como productores tiramos por otra revisión de Alien el octavo pasajero en tablero, por un juego de entorno feudal, o nos buscamos algo menos trillado? Otro acierto.
A media partida, de todo un poco por Papúa adelante [Fotos de la BGG]
De modo que bueno, creo que la jugada es buena (nunca mejor dicho) y Papúa puede tener una vida en el mercado internacional. Y atraer al jugador de "eurogames" del mismo modo que lo hace "Caverna" o "Castillos de Borgoña" (juegos que desconozco, pero que son ya clásicos) desde un tema curioso, unas mecánicas bien ensambladas, un nivel asequible pero con cierto grado de exigencia que lo aleja de la simplicidad de Catán, y eso sí, un objetivo quizá algo plano: otra vez conseguir puntos con cartas, cartones y fichas de madera.

A hard day's night, The Beatles (1964)

Precedido en el mercado USA por Introducing... The Beatles, el primer álbum norteamericano de The Beatles, A hard day's night es historia del siglo XX (desde su potada).

La beatlemanía ya era un hecho con el crecimiento espumoso de sus canciones de 1963, así que 1964 se diseñó para ser el año Beatle sin discusión. Momento para mencionar al aparato indudablemente inspirado y genial que rodeaba al cuarteto, por cierto: productor, imágen, todo lo que ellos hacían estaba cambiando la sociología teen, y eso no se debe solo al evidente talento musical  encanto mediático del cuarteto. Lo que los de Liverpool necesitaban era una película, y dotarla de una banda sonora original.
No estamos aquí para hablar de pelis pero digamos que la imagen proyectada fue brillante: juvenil, con desparpajo y surrealista, con guiños a los hermanos Marx y elaborando la imagen de ídolos de una generación que catapultó su fama al grado de leyenda.
La pirueta se benefició además de un Lp sin versiones (por primera vez, todo lo aportado era composición de Lennon, McCarney o Harrisson -un tema-).Y el número de obras maestras por primera vez sobrecoge: "A hard day's night", "Can't buy me love", "If I fell...", "Tell me why"... puñetas, habría que citar la cara A entera, en la que no se desvían ni un milímetro del centro de la diana con cada canción que lanzan al universo. La cara B tampoco presenta fisuras, colmando la primera obra de diez de los Beatles (en su contexto y preparando la pista de despegue a lo que vendrá en un par de años).
Este disco cambió el mundo.
Lo alucinante es que los fab for en siete años más volverían a cambiarlo unas cuantas veces con discos infinitamente mejores. Colossus four.

13 abril 2019

With the Beatles, 1963

Y a los meses de su debut vienen The Beatles a desbancar del nº 1 a The Beatles. Por primera vez, no será la última.

A ver, esto es un mejunje de versiones y algunas canciones propias que vale, pero que no presagian a la banda más grande de la historia del pop y todo eso. Músculos de rock en versiones con nervio, temas propios en modo "aprendizaje" aún, y ya. Que tener músculo no es poco, pero creo que la "fase A" de los de Liverpool, más allá de mitomanías (y de fobias), se queda en rampa de lanzamiento. Reivindiquemos no obstante pepinazos como "It won't be long" o la versión canallita de "Money"