02 enero 2019

SPIRITS OF THE FOREST

Dice el editor: "Una vez cada cien años, unas curiosas criaturas cruzan el velo que separa su mundo del nuestro. Descienden atraídos por la abundancia de un bosque místico. Allí se dedican a coleccionar pequeños tesoros". 
Bueno. Spirits of the forest, aunque adornado con un argumento y engalanado con un acabado visual curioso, no deja de ser un juego de construcción de mazos. Esto es, como dice la wikipedia, un juego de naipes cuyo sistema de juego se basa en que el jugador debe crear de un conjunto de cartas óptimo para alcanzar las condiciones de victoria.
Se dispone descubierta en la mesa toda la baraja (la componen 48 losetas de cartón rígico) y cada jugador por turnos podrá robar cartas desde dos laterales del rectángulo de cartas desplegados, buscando completar diversos palos (símbolos de esos "pequeños tesoros" que hacen las veces de sotas, palos, reyes o caballos pero que aquí llamamos "telarañas", "rocío" etc. etc.). Cuidando también atesorar otros símbolos secundarios que tienen algunas cartas. Todos ellos darán puntos de victoria que se recuentan cuando todas las cartas hayan sido robadas.
Foto dela Boardgamegeek, como todas (o del editor en España, TGC Factory

La gracia estratégica está en la limitación (solo podemos robar de esas dos lindes, esos dos laterales, que vamos "comiendo" hurto a hurto), pero también y sobre todo a la capacidad de reservar cartas, cualquier carta aún dispuesta sobre la mesa (no obviamente las ya robadas por un jugador). Para ello cada jugador dispone de tres "diamantes" que colocaremos (uno solo) en nuestro turno.
El turno pues tiene dos fases: robar cartas y, si se quiere, reservar otra con uno de tus diamantes. Reserva que puede ser eliminada por otro jugador sacrificando uno de sus propios diamantes.
Hay alguna reglilla más, pero anecdótica, y con esta descripción ya sabes bastante bien en qué consiste este pequeño juego de cartas. Pequeño por portable y que por tanto puedes llevar a las fiestas de guardar para pasar en familia un buen rato. Es, en fin, un juego muy sencillo, bonito en su despliegue, mínimamente estratégico porque debes contar con las manos que tus adversarios van consiguiendo, apra establecer la estrategia de tu propia recolección y así ganar (de eso se trata, ¿no? de ¡¡GANARRRR!!!). Un juego que hasta cuatro jugadores podrán jugar en partidas de poco más o menos quince minutos. La caja advierte que la edad recomendada es 14 años o más, pienso que con doce ya es factible jugar.

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