11 marzo 2019

Toni Cantó la enseñanza.

Cantó on fire. «[en la educación concertada] se les enseñará de nuevo a pensar y no en qué pensar», dice el actor...

En realidad pienso que es al revés, la concertada es una educación doctrinaria por concepto, que busca precisamente encauzar al alumno según su doctrina educativa, social, ética... No lo digo como crítica negativa, ojo, sino en el sentido de que esa es 'la naturaleza del pacto': uno decide llevar a su hijo/a a un concertado por muy diversos motivos, y el concertado y el privado, le ofrece al padre un determinado ideario (puede ser religioso, puede ser una educación más experimental y "free", lo que sea).
En el pacto centro/cliente hay una parte de contrato que es el ideario del centro y entre ambas partes se cierra un acuerdo: el centro ofrece su ideario en la educación que propone, y al padre le gusta o cuanto menos lo acepta, y decide -libremente- que su hijo será educado según ese ideario. No pasa nada, hasta me parece bien como modelo electivo para los padres: es ofrecer opciones diversas. Donde no debe haber pacto ni dirigismo, donde debería existir una educación consensuada (y así no doctrinal, en la medida de lo posible) es en la pública. El ideario es consustancial a lo privado, pero lo público debe tener por ideario un interés general basado en un consenso social y general, de modo que en su seno el dirigismo sí que es criticable.
Por eso lo público es importante y por eso la frase de Cantó me parece que es un axioma falso (otra cosa será criticar que la pública estuviera enseñando "qué pensar", como acusa el de Siete Vidas, pero eso nada tiene que ver con la enseñanza concertada, son caminos distintos).

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